27/2/08

Crisis de sobreproducción del s. XXI




 Dani Rodrick, economista político de Harvard: "En un mundo globalizado, la tasa de interés se fija en Nueva York, el salario real en Shangai y el impuesto a las ganancias en las islas Caimán."

Stephen Mihm: "Es como Voldemor, el némesis de Harry Potter que no puede ser nombrado: la Gran Depresión"

Sobreproducción

Es habitual presentar las fases depresivas como la excepción al funcionamiento normal del capitalismo pero lo cierto es que lo "normal", una vez alcanzada la fase monopolista - en que unas cuantas grandes corporaciones dominan en todos los mercados - es la sobreproducción que lleva más pronto o más tarde a la depresión.

Las crisis de sobreproducción no son algo nuevo para el capitalismo. Malthus, Sismondi, D. Ricardo, J. B. Say, J. S. Mill, ... ya discutieron sobre el tema desde principios del siglo XIX. Intuían la existencia de un devenir cíclico en el funcionamiento del sistema y la extraña persistencia de las fases depresivas. Algunos pensaron que las crisis de sobreproducción podían ser muy persistentes (espiral depresiva) e incluso llevar a un estancamiento permanente, mientras que otros pensaban que existían mecanismos automáticos que reequilibraban el sistema.

En la medida que las sucesivas depresiones se fueron superando, las tesis de los automatismos del mercado se impusieron en las facultades de economía. Pero, en realidad, el escapismo frente a las crisis de sobreproducción ocurría por elementos ajenos al sistema. La colonización, la depredación, la privatización de comunales y bienes públicos, ..., en definitiva, el espíritu de frontera del sistema, la conquista del Oeste capitalista, la recuperación "capitalista" de China y la URSS, la "Globalización", hasta englobar todos los recursos, todos los territorios, todas las culturas, ... todo el planeta, solía ser el catalizador de nuevas fases expansiva. Otro catalizador, cada vez más evidente, eran las guerras y la consecuente destrucción aparejada.

El elemento determinante de las crisis de sobreproducción es la concentración del capital, la polarización social y el retraimiento de parte de la inversión por la disminución de los beneficios a causa de la contracción de la demanda. En capitalismo el capital se va concentrando cada vez más hasta que el sistema alcanza su fase monopolista, fase en la que todos los sectores económicos acaban en manos de unas pocas corporaciones multinacionales que se aprovechan imponiendo situaciones de monopolio, oligopolio, monopsonio y oligopsonio.

El sistema polariza la distribución de la riqueza hasta tal punto que deja buena parte de la producción sin posibilidad de ser absorbida por el consumo. El consumo de lujo de unos pocos y el consumo forzado - mediante agresivas campañas de publicidad y de crédito compulsivo - de un sector decreciente de la población mundial (los consumidores) cada vez más desquiciado (capitalismo del desperdicio).

Del modelo del Tratado de Detroit al neoliberalismo


El temor a la revolución socialista tras la 2a Gran Depresión y la 2ª G.M., se tradujo en políticas keynesianas que nivelaron la distribución de la renta, estimulando el consumo que a su vez animaba la inversión en la economía real. Un crecimiento sostenido que duraría hasta finales de los 60. A partir de entonces empieza a repuntar de nuevo una situación de sobreproducción y caída de beneficios industriales. La severa recesión de 1973-74 marcaba el punto de inflexión y la subsiguiente de 1979-82, su confirmación.

Dos vías se ofrecían a las naciones en la década de los 80. Un giro radical a la izquierda para desmantelar el capitalismo monopolista y sustituirlo por alguna variante de la senda socialista o socialdemocrata o un giro radical hacia la derecha y esto es lo que se produjo.

Ante el avance de la crisis, el sistema experimentó una deriva doble e interrrelacionada: La deslocalización para elevar los beneficios de explotación de los monopolistas, y la hipertrofia financiera y especulativa para estimular la demanda, conseguir beneficios extraordinarios y aumentar la concentración corporativa. Ambos procesos resultaron complementarios puesto que la deslocalización exigía fuertes dosis de concentración monopolista para asegurar la integración empresarial que la financiarización potenciaba de forma exponencial. Pronto, en todos los sectores de la economía, los actores pudieron contarse con los dedos de las manos o incluso de una sola mano. Los sectores ofertantes de bienes públicos (educación, transporte público, sanidad, suministro de agua ... ) también caían, uno tras otro, en manos de monopolios privados.

El crac depresivo podía haberse generalizado durante la década de los 80. La apertura de China y el bloque soviético a la penetración del sistema, representaron la última frontera de la conquista capitalista, una inesperada oportunidad de depredación, privatización de comunales y bienes públicos, como no se había presentado en décadas, incluido el expolio de la preparación, cualificación, educación e ingenuidad de una enorme masa laboral, vendida por las nomenklaturas traidoras, a cambio de una bolsa de monedas .

De pronto, la triunfante corriente burguesa dentro de la burocracia china se mostraba dispuesta a ceder todo el capital humano y material, duramente acumulado tras largos años de revolución, encuadranado su mano de obra, sus recursos y la totalidad de su territorio en la globalización capitalista. Una oportunidad de oro, caída del cielo comunista, para las multinacionales.

Por otro lado la disolución del bloque soviético y del COMECON, (área de libre comercio de los países del este) abría de pronto nuevos mercados a una Europa en fase de sobreproducción aguda.

Fueron 20 años de locura y depravación. El sistema había triunfado definitivamente. Ya nada se oponía a su paso triunfal. Se llegó a plantear "el final de la historia" pues ya nada se iba a entrometer en la senda del sistema "único".

Ambos procesos proporcionaron un respiro, pero la monstruosa deriva financiera había alcanzado tal grado de hipertrofia que la bonanza se decantó en favor casi exclusivo de la expansión financiera. La capacidad de consumo del antiguo bloque soviético cayó en picado mientras que la inversión productiva pasaba de largo y se iba a China. Rusia y los países del Este sólo representaron una parada y fonda para el antojadizo capital especulativo que organizó unas cuantas burbujas a finales de los noventa, seguidas de otra irracional ola especulativa inmobiliaria para inaugurar el milenio.

La rápida transformación (terapia de choque) del 2º mundo (antiguo bloque soviético) en 3r mundo (eufemisticamente llamado "países en transición"), significó la pauperación más rápida y contumaz de la historia. Cientos de millones de personas pasaron a la condición de pobreza extrema, permanente y definitiva en cuestión de meses. La población rusa estubo disminuyendo un millón de almas al año durante toda una década. Al final del proceso el consumo de la zona se redujo al lujo de los cleptócratas y criminales en medio de un océano de pobreza y marginación.

La recuperación vía especialización internacional nunca se produjo. Los países del centro y este de Europa fueron pasto de las maniobras especulativas del capital internacional mientras la reorganización "capitalista" se hacía bajo los parámetros del crimen organizado.

En poco más de una década el sistema había engullido dos continentes para encontrarse de nuevo en situación de sobreproducción aguda e hipertrofia financiera.

Causas de la crisis de sobreproducción


Una contradicción insalvable: negar a los productores la capacidad de ser consumidores.

La crisis de sobreproducción está ahí desde hace años, solapada, y retroalimentándose a partir de:

1. Los infra-sueldos asiáticos (China, India, ... ) que fuerzan a la baja (bajo amenaza de deslocalización/externalización) los sueldos de los trabajadores del norte industrializado.

2. La débil capacidad negociadora de los asalariados, con sindicatos burocráticamente enquilosados, para mantener el valor real de sus salarios y que ha permitido que la carga fiscal de los estados (vía IVA, IRPF, ...) recaiga casi enteramente sobre ellos, reduciendo así su capacidad adquisitiva y deprimiendo el consumo. En esta línea continúan la Comisión Europea, Sarkozy y compañía, eliminando la tributación por patrimonio y sucesiones a la par que aumentando los tipos del IVA.

3. La creciente polarización social de las últimas décadas, que enrarece la renta disponible para el consumo de los trabajadores en tanto que infla las disponibilidades de las clases rentistas que, como mucho, consumen determinados productos de lujo. El tejido productivo se ha ido adaptando a esta polarización. Automóviles de alta gama, yates, construcción residencial, la sofisticación, el diseño, el capricho, ... un enfoque predador insostenible ha impregnado todos los sectores de una actividad productiva puesta al servicio exclusivo de los ricos y sus émulos, imbuidos hasta la médula por "el pensamiento "único" impuesto por los medios de masas, endeudados hasta las narices y machacados por campañas publicitarias cada vez más agresivas.
El avance imparable de la polarización social se traduce en la proliferación de espacios secesionados - off worlds - para ricos, ciudades futuristas, ciudades flotantes, selectas urbanizaciones sobre islas artificiales, ... un verdadero matrix de sofisticadas vivencias artificiales prefabricadas, aisladas del océano real de miseria y destrucción ecológica generalizada por el caos capitalista.

4. El excesivo ahorro por parte de los chinos ricos.

La tasa anual de crecimiento de China, de un 8-10%, ha sido probablemente el principal estímulo para el crecimiento de la economía mundial durante los últimos diez años. Japón, Corea, Australia, Taiwan y otros países vecinos deben actual crecimiento a las exportaciones de componentes industriales hacia China. Sin embargo la inversión en China era el reverso de la desinversión en otros lugares. En el taller del planeta se pagan sueldos miserables a unos trabajadores encuadrados en régimen de dictadura, que jamás podrán adquirir lo que producen.

Desde 2001 el porcentaje del PIB chino exportado ha pasado del 3% al 10%. Pero los ingresos acumulados (superávit comercial) no se han traducido en un aumento de la demanda china al exterior sino que las empresas reinvierten en capacidad exportadora y en sustitución a las importaciones.

China ostenta el récord de la mayor polarización social del planeta, polarización que explica que aunque suba y suba la "renta per cápita china, la gran mayoría de los chinos son cada vez más pobres, y la pequeña minoría de chinos enriquecidos no consumen lo suficiente (maldito Confucio). Philips, por ejemplo, posee 23 fábricas en China y produce bienes por valor de cerca de 5.000 millones de dólares, pero exporta dos tercios de su producción a otros países porque no hay mercado en China.

Este ahorro descabellado se ha sumado a la enorme masa internacional de fondos rentistas en busca de colocación lucrativa. Un descomunal volumen de instrumentos de crédito en busca de colocación se ha convertido en el soporte del consumo tanto público como privado de EEUU pues buena parte de estos excedentes se colocan en bonos del Tesoro norteamericano (deuda pública federal) permitiendo a Bush bajar impuestos a los ricos y financiar sus guerras con una deuda nacional (regalo a sus sucesores) que rondará los 5 billones de dólares cuando ceda el bastón de mando.

(Sobre los temas tratados ver el libro de Michel Aglietta: Désordres dans le capitalisme mondial)

De la economía "Dinero- Mercancía - Dinero" a la economía "Dinero - Dinero"

En la fase actual de la dinámica capitalista el sistema sobrevivía dentro de una incubadora financiera que se está resquebrajando por todas partes. Ha sido esta enorme bola de crédito en que se han convertido los mercados financieros, la que ha había venido ocultando el desajuste real que genera la crisis de sobreproducción. Deuda pública, deuda corporativa, deuda hipotecaria, deuda de consumo, ..., una explosión de deuda sin parangón histórico.

Los beneficios del sector financiero representaban en 2004 el 40% del total de beneficios corporativos norteamericanos. En 1964 representaban escasamente el 2%. La parte mayor del pastel de los beneficios y de las rentas era apropiado por gente que no producían nada de valor, nada comestible o con algún valor de uso. Se trataba de productores de "deuda". El enorme peso relativo del sector financiero iba a la par con su influencia política y su capacidad dictar normas, políticas y prioridades.

Parecía como si las finanzas hubieran desarrollado un nuevo circuito mágico Dinero - Dinero, en el cual el dinero se puede hacer a base de dinero, sin la intervención de la producción y el comercio real. ¿El secreto (o mejor, el truco)? Niveles de explotación sin parangón en los paraísos industriales "low cost", y niveles escalofriantes de apalancamiento financiero convinados con una abyecta manipulación ("management" queda más fino) de la sensación de riesgo. La desregulación de los mercados se convirtió en la bandera tras la cual el mundo marchaba hacia un "el Dorado" que resplandecía y nos aguardaba en el horizonte.

La desproporción creciente en la distribución de la riqueza generaba una creciente masa de ciudadanos "sin recursos" cuyo consumo era sólo posible a base de endeudamiento, pero la manipulación de los índices de riesgo permitía que se concediera saldo a un mundo plagado de insolventes.

La deuda total de la economía de los EEUU creció desde el 255,3% del PIB en 1997 hasta el 352,6% en 2007.

El virtuosismo de la "nueva economía"


Las agencias de inversión colectiva (fondos de inversión, fondos especulativos, fondos mutualistas, aseguradoras, fondos soberanos, ... ) detentaban ya más del 50% de todos los títulos con cotización oficial a principios del segundo milenio.

El punto de mira del rentista no es la producción sino las cotizaciones. Se priorizan los dividendos frente a todo y por supuesto frente a los salarios. No es el éxito en la producción y el servicio, sino el éxito en los mercados financieros, lo que determina las conductas de los consejos de administración.

Entre 1998 y 2001, la llegada de la "Nueva economía" significaba la entrada en una fase nueva de acumulación y crecimiento sin límite. No solamente se ignoraban los síntomas de la depresión sino que se negaba su más remota posibilidad.

Los prestamistas exigían rentabilidades mínimas del 15 o el 20%. Las empresas que recortan sus inversiones, que desatienden el mantenimiento, las que reducen sueldos y personal, ..., son las premiadas en lo mercados.

Los gurús de “la nueva economía”, los máximos exponentes del neoliberalismo en boga, los adalides teóricos del expolio y la explotación que han reducido "la participación del trabajo" a una insignificante parte de la "cadena de valor", se postulaban ellos mismos como el nuevo "valor añadido" del crecimiento exponencial, gracias a la “economía del conocimiento”, donde las “ideas” se constituyen en las nuevas fuerzas productivas que dejarían en un papel menor a las demás.

En esta dinámica, los e-men de Enron (que transformaron una empresa energética en un casino), los matemáticos de Wall Street, diseñaban opacos “productos” financieros con una sofisticada tecnología que disolvía el riesgo como por encantamiento.

La despreciable producción material cedía ante el nuevo objetivo de la producción "virtual". Con la Nueva economía, el objetivo prioritario de la firma pasa a ser "el valor accionarial" y el estímulo empresarial las stock-options. No es el éxito en la producción y el servicio sino el éxito en los mercados financieros lo que determina las conductas de los consejos de administración.

Pero lo que realmente era "virtual" era la información que circulaba sobre la situación económica real. Desregulación, paraísos fiscales, e ingeniería financiera hacían de la opacidad el medio en el que se hacían los negocios y una espesa niebla envolvía los crecientes desequilibrios que iban ha hacer estallar todo el tinglado.

Todos alumnos de Enron


Enron, una de las primeras compañías USA del sector de la energía, fue uno de los alumnos con matrícula de honor de la nueva economía. Sus fondos no era para mejorar las infraestructuras energéticas de sus clientes si para montar operaciones de intermediación y pura especulación financiera en los mercados de "commodities" (gas, petróleo, acero, papel, ...) y por supuesto engrasar los bolsillos de congresistas y senadores (crony capitalismo) para que desregularan a su favor.

Cuando llegaron los malos resultados de su "ingeniería financiera" aparecieron "beneficios virtuales" por arte de magia gracias a una densa y opaca trama de más de 3.000 sociedades filiales en paraísos fiscales capaz de presentar, por virtud de auditorias reconvertidas en consultoras, inmaculados balances para la sociedad matriz.
La auditora Arthur Andersen fue condenada el 16 de junio de 2002 en los tribunales federales de Houston, por obstruir la justicia, destruir y alterar documentos vinculados al colapso y las irregularidades de Enron Corporation. Cientos de CEOs de la auditora se afanarían en los meses que siguieron en quemar toda la documentación que les implicaba en la trama. Los caballeros de la tabla redonda del mundo empresarial corriendo con mecheros y papeleras humeantes por los pasillos de la auditora más importante del mundo, un digno espectáculo de ética empresarial.

La burbuja crediticia: un esquema Ponzi planetario

El "dinamismo" de la "nueva economía"era en realidad sinónimo de opacas técnicas contables, proliferación de oscuros tinglados societarios (sociedades de préstamo hipotecario, sociedades de empaquetamiento de préstamos, Hedge Funds, Private Equity Funds) que compensaban sus operaciones en cámaras de Compensación bancaria internacional con cuentas secretas numeradas (Clearstream , Euroclear), ... para condimentar un apetitoso menú de productos financieros aderezados con altas expectativas de rentabilidad y de "control del riesgo" y con la impunidad que ofrecen los paraísos fiscales, y centros offshore para digerir y acumular las ganancias.

La "creatividad" financiera dio vida a un monstruoso sistema financiero en la sombra ("shadow financial system") en el que entidades financieras no bancarias de todo tipo (bancos de inversión, fondos hedge, fondos del mercado monetario, SIVs, conduits, etc.), como si de bancos se tratara, piden prestado a corto y prestan o invierten a largo, fuera de cualquier marco regulado, sin plegarse a ningún control o reglamentación de riesgo, creando de la nada un verdadero océano de instrumentos de crédito sin respaldo real alguno.

Al contrario de los bancos, estas criaturas están libres de las regulaciones bancarias -ratio de capital y reservas, coeficiente de caja, etc. - y no gozan de la red de seguridad del banco central como prestamista de última instancia en caso de que los depositarios se pongan nerviosos y retiren de golpe sus depósitos.

En total se creó y se vendió un total de unos 900 billones de $ de deuda titulizada. (El PIB anual de EEUU es de 14 billones y el PIB total del planeta de 65)

Los principales bancos norteamericanos y británicos y algunos europeos se han convertido en los últimos años en verdaderos fondos especulativos gigantescos que dedican buena parte de sus fondos a complicadas operaciones apalancadas de trading. El caso de M. Jerôme Kerviel, un operador (trader) subalterno que hizo perder en un fin de semana nada menos de 5.000 millones de € a la Societé Generale francesa, es paradigmático de la deriva que ha tomado el sistema.

Todo eso hace que la situación real, tanto de activos como de pasivos, de la mayoría de las empresas y bancos se desconozca.

De hecho nadie sabe a ciencia cierta el valor de la enorme acumulación de capital ficticio que se ha creado en las últimas décadas debido al carácter puramente ilusorio, sino falsario de los títulos que componen ese capital, de ahí la desconfianza en prestarse entre sí de los bancos temerosos de la solvencia de sus congéneres que hace subir el EURIBOR. Decenas de billones de $ en títulos de créditos estructurados que en muchos casos incorporan sub-primes, están congelados en las arcas de bancos y fondos de inversión pues nadie sabe su valor real y por tanto han dejado de circular.

Existen más de 10.000 hedge funds (de los que 4/5 domiciliados en las islas Caimán) con una cifra de operaciones diaria cercana a los 6 billones de dólares (1/2 del PNB USA) básicamente en productos derivados de crédito (hipotecas basura, CDOs y similares) y hoy no hay ningún medio de reglamentarlos. La cifra de estos "derivados" ha pasado de 0$ en 1996 (no existían) a 5 billones de dólares en 2005 y a más de 30 billones en 2006.

Los indicadores de riesgo de los mercados son sistemáticamente falseados para hacer creer a los ahorradores que sus fondos están seguros. Con tipos de interés por los suelos, los"productos de diseño" financieros sustituyen a las poco rentables inversiones en la economía real. Esto facilita la entrada de capital fresco en la bola financiera en fase alcista que sirve para ir cubriendo las insolvencias. Un macro esquema Ponzi planetario.

El paliativo de financiarizar la crisis ha funcionado hasta ahora y ha permitido a los medios de propaganda (economistas y periodistas) mantener la ilusión de un capitalismo boyante.

¿Podrá seguir manteniéndose esta ilusión? Se trata de un círculo vicioso. El problema es que esta vez la bola de nieve financiera ha cobrado vida propia y ya no hay quien pueda controlarla.

"Keep America Rolling"


La quiebra de Enron en 2001 significó un síntoma de alarma pero la nueva economía aún no había hecho todo el daño de que era capaz. Con unos tipos de interés reales negativos durante varios años, se había iniciado la burbuja crediticio-inmobiliaria que retrasaría algunos años más el correctivo pero que elevaría el precipicio de la recesión a cotas insospechadas.
Aunque los economistas pierdan el Norte, la realidad va imponiendo machaconamente los puntos cardinales. Entre 1983 y el 2006 la parte de los salarios en el PIB de la Union Europea habían caído un 8,3% y los de EEUU más todavía.

Así pues la economía real no seguía a la euforia financiera... si no era a base de préstamos. Los hogares norteamericanos tomaron préstamos entre 1998 y 2006 por un importe superior - ajustado a la inflación - a todos los prestamos contratados en los 30 años anteriores.

El sector público seguía a la zaga. Reagan había incurrido en un déficit público superior a todos los de sus predecesores (desde G. Washington a J. Carter) sumados. Bush padre e hijo siguieron su ejemplo.

Paralelamente a la burbuja inmobiliaria, los grandes del automóvil disfrutaban también de una década de ventas "subprime". Sus subsidiarias financieras competían ofreciendo tipos de interés irrisorios. General Motors, a través de GMAC LLC, lanzaba una campaña a tipo "cero %" ocho días después de los atentados del 11 de septiembre del 2001 titulada "Keep America Rolling" consiguiendo un aumento del 42% en las ventas de octubre.

El estallido de la burbuja


En realidad era toda la economía la que funcionaba a base de ingentes cantidades de crédito.

Pero el nivel de endeudamiento mundial ha tocado techo y la burbuja ha estallado. El agujero es de tal magnitud que ya se empiezan a ver las orejas al lobo:

Banque des Reglaments Internationaux (Reunión mensual de los banqueros centrales en La Bâle, Suiza) Working Papers nº 23. Julio 2007 : “ La parte de los beneficios es inhabitualmente elevada en el presente ( y la parte de los salarios inhabitualmente baja). De hecho la amplitud de esta evolución y el abanico de países implicados no tiene precedente en los últimos 45 años

M. Alan Greespan: Financial Times Londres. 27 de septiembre de 2007 :“El desacoplamiento entre la débil progresión de los salarios y de los beneficios de las empresas hace temer un aumento del resentimiento, tanto en EEUU como en otros países, contra el capitalismo de mercado” ... "la peor crisis desde la 2ª guerra mundial" (Curiosamente, Greespan, cheer leader de la industria financiera, el artífice de las subprime y del crack financiero, ha sido contratado por Paulson and Co., un fondo hedge que descontó la crisis a mediados de 2007 y se está haciendo de oro.

Raghuram Rajan (nuevo economista jefe del Fondo Monetario Internacional): El mundo está invirtiendo demasiado poco. La inversión ha disminuido de golpe desde diez años, y sólo ha ido acompañada de una recuperación insegura."

George Soros: El fallo en el control del libre mercado ha causado "no una crisis normal sino el final de una época."

Martin Wolf (Financial Times) " el capitalismo neoliberal murió el 14 de marzo del 2008 cuando la Reserva Federal ordenó el salvamento de Bear Sterns"The Independent (28 de marzo de 2008): "... Asistimos nada menos que al desmoronamiento del liberalismo, el modelo ideológico y económico dominante en los últimos 30 años"

Apaga fuegos


Actualmente es todo el edificio capitalista el que se tambalea al romperse la urna de cristal que lo mantenía con vida. La magnitud de las grietas es tal que los emplastes y los parches son cada vez más espectaculares: continuas bajadas de tipos de interés, inyecciones de liquidez masiva y nacionalización apresurada de pérdidas.

El primer pinchazo se registró en los mercados monetarios, suministradores de fondos a corto plazo (con tipos de interés más baratos) para inversiones en activos financieros a largo plazo (con tipos de interés más altos). Los bancos más agresivos (R.U., Islandia, Países del Este, ... ) habían sustituido los depósitos de clientes por los abundantes fondos a corto plazo instrumentados mediante letras de cambio, suministrados por los participantes - fondos hedge, fondos de inversiones , ... - mercados monetarios.
Cuando los mercados monetarios se secaron de golpe:

Primer descalabro. El Northern Rock

Reino Unido: A finales del verano de 2007 se transforman los depósitos bancarios del Northern Rock en deuda pública y poco después el banco sería nacionalizado (el primer crack de un banco inglés desde 1866) . La causa inmediata de la quiebra se debió a la contracción en la liquidez del mercado monetario. El 9 de agosto se congelaron los mercados monetarios. El lunes 12 de agosto el banco pedía socorro al Banco de Inglaterra. Ni un penique para cubrir la ventanilla.


El problema no eran las "subprime" sino el apalancamiento. No se contaba con que si la liquidez de los mercados se bloquea, no importa la etiqueta -prime o subprime- de tus activos. Si no hay compradores para esos activos y tienes que pagar dinero adicional porque pediste prestado con garantía de unos activos que ya no valen lo que valían y los prestamistas exigen compensaciones, estamos en bancarrota.

El banco era un ejemplar de la nueva economía. En poco tiempo había pasado de ser un pequeño banco regional del NE de Inglaterra a ocupar el quinto puesto en el ranking hipotecario británico. Empaquetaba las hipotecas en bonos que luego vendía a inversores de todo el mundo. Entre "paquete" y "paquete" cubría sus necesidades de caja colocando papel comercial a corto plazo, garantizado con derivados financieros, en el mercado monetario (en el que operan fondos -fondos del mercado monetario - que invierten a corto plazo), despreocupándose de la tarea primordial de cualquier banco, obtener depósitos.

Su expansión fue meteórica. En los primeros meses de 2007 sus préstamos eran el 31% superiores al mismo período del año anterior, pasando del 7% al 19% de cuota del mercado hipotecario británico en sólo un año. Cuando a primeros de agosto del 2007, para sorpresa de sus directivos ( y de los "inocentes" supervisores públicos - Financial Services Authority - que no habían encontrado ninguna irregularidad en el arriesgado funcionamiento de la entidad) se congeló la liquidez del sistema, se rompió la rueda - andaba flojo de caja pues su último empaquetamiento había sido en mayo- y el banco tuvo que cerrar sus ventanillas de caja.

La reacción de las autoridades monetarias inglesas fue de estupefacción. La primera andanada del sunami financiero les había pillado literalmente en bolas. Perdieron un tiempo precioso organizando rondas de negociación - que resultaron fallidas - para que el banco fuera absorbido por otra entidad.

Mientras, - por primera vez en la historia - la Reserva federal , el Banco Central Europeo y el de Japón, de forma coordinada, aportaban a los bancos privados con problemas de liquidez 0,5 billones de euros, aceptando como "garantía", los bonos hipotecarios sub-prime, el Banco de Inglaterra optó por mostrarse "duro" y Northern Rock se fue a pique.


EEUU, beneficios privados, ... pero nacionalizando pérdidas a destajo


Promesas de Bush de impedir la quiebra de los bancos americanos a cualquier precio (de nuevo a cubrir las pérdidas privadas con fondos públicos). Compromiso de Bush de impedir la bancarrota de las aseguradoras que tienen como función especializada reembolsar a los bancos los créditos "malos" ligados a las subprime. De hecho la mayoría está en situación de quiebra técnica pues dotar las provisiones para incobrables excedería en mucho a su actual capitalización.

La reacción era más que previsible. Cuando las Cajas de Ahorro norteamericanas (S.&L.), animadas por la desregulación de los 80, pagaban altísimos intereses por los depósitos garantizados por el Estado y se dedicaban a hacer las arriesgadas apuestas ludópatas que las llevaron a la quiebra, el contribuyente norteamericano cargó con los 100.000 millones de $ del agujero.

La desregulación a permitido que enormes instituciones financieras hipotecarias privadas (pero con respaldo estatal) como son Fannie Mae y Freddie tengan una ratio pasivo/capital de 70/1. Es decir se trata de enormes monstruos financieros descapitalizados especializados en comprar títulos hipotecarios a los bancos que empaquetan y convierten obligaciones que venden a inversores confiados por el respaldo público que se otorga a estas antiguas criaturas del New Deal. Numerosas instituciones financieras de grueso calibre han invertido "prudentemente"en los títulos que emiten: Fondos de pensiones de jubilación, fondos mutualistas e incluso bancos centrales extranjeros.

Respondieron a la llamada de la burbuja lanzándose ciegamente a la piscina de la especulación inmobiliaria repartiendo suculentas primas a los políticos para que hicieran la vista gorda a su desproporcionado nivel de exposición. La envergadura de la exposición actual es de unos 5 billones de $ y el capital invertido no llega a los 70.000 millones. El pinchazo inmobiliario está diluyendo el valor de respaldo de sus activos y los contribuyentes (hoy en EEUU los ricos ya no contribuyen) van a tener que pagar los platos rotos.

La Reserva Federal se ha convertido en la casa de empeños de la Banca de Wall Street


Nacionalización encubierta de pérdidas semejante al caso del Northen Rock. La Reserva Federal norteamericana ha extendido a 0,2 billones de dólares las facilidades otorgadas a los bancos para financiar el stock de activos invendibles. Esto se hace a través de dos programas, uno de subasta de fondos y otro de préstamos de recompra, la Reserva Federal acepta como garantía los títulos sub-prime y derivados que los bancos no pueden vender en el mercado abierto. Aunque formalmente transitorios, estos préstamos se han convertido en una suerte de aporte de capital, ya que se renuevan indefinidamente. Al igual que en el caso inglés, el Estado no interviene para liquidar los activos irrealizables de los bancos sino para mantener la estabilidad de sus balances.

La Reserva Federal ha modificado radicalmente sus funciones, porque en lugar de inyectar dinero en el mercado mediante la compra de títulos públicos, se hace cargo de los activos desvalorizados de los bancos. En los hechos, abandona la función de un banco central para convertirse en una casa de empeños que acumula los créditos incobrables.

Cuando en marzo 2008 el banco Bear Stearns quedó patas arriba - una situación similar a la del Northern Rock pero de mucha más envergadura - la RF prestó inmediatamente a JP Morgan Chase el dinero para comprar Bear Stearns, tomando como garantía del préstamo ingentes cantidades de títulos subprime. El salvamento de Bearn Stearns a apuntalado algo la crítica situación de JP Morgan con el que mantenía multitud de operaciones cruzadas.

La quiebra de Bear Stearns amenazaba dejar en el aire 13.400.000 $ en derivados - diez veces más que la quiebra del Long Term Capital Management (LTCM) en 1998.

Pero la RF no podrá repetir operaciones de este tipo at infinitum. Si Lehman Brothers y Citigroup caen el salvamento llevaría al agotamiento de los recursos de la RF. Las reservas de la RF están constituidas básicamente 0.8 billones de $ en forma de obligaciones del tesoro (deuda pública). Si resulta fallido el préstamo a JP Morgan la Reserva Federal habrá de vender sus obligaciones del tesoro. Si agota sus 0.8 billones de $ no le quedará más remedio que recurrir a imprimir pagarés sin respaldo alguno o recurrir al salvataje del Tesoro (darle a la maquinita a lo Mugabe.)

¿Crac del Dólar?


Bajadas continuadas de los tipos de interés en EEUU. La del verano calmó algo los ánimos pero hundió a la moneda americana. Pero ¿hasta donde pueden bajarse los tipos de interés cuando en términos reales son casi negativos? La amenaza de crisis global es de tal magnitud que los EEUU no dudan en poner en peligro al dólar como moneda de referencia internacional.



El dólar no está respaldado por la economía del país que lo emite, sino por la de la zona que lo utiliza. La deuda pública norteamericana esta financiada en buena parte por China, Rusia y los países del Golfo que mantienen enormes sumas en bonos del tesoro. Si la OPEP o China deciden que ya no quiere dólares, sería el fin de la hegemonía norteamericana. El 28 de marzo de 2006, el Banco Asiático de Desarrollo (Asian Development Bank –ADB) dirigió a sus miembros una nota en la que les aconseja prepararse para un posible colapso del dólar. ( De hecho la cantidad de dólares en circulación se ha convertido en un secreto pues la Reserva Federal no publica sus datos)

Las consecuencias de que crecientes cantidades de contratos petrolíferos dejen de hacerse en dólares y de que, simultáneamente, muchos países se deshagan de sus reservas de esta moneda, serán funestas para EE.UU.

Como se va a extender la crisis:

A fecha de hoy los mercados financieros son como una cámara vieja de bicicleta llena de parches. Tapas un pinchazo por un lado y revienta por otro.

Crisis de la deuda externa de los países en desarrollo y crisis mexicana de 1982, crack del 1987, quiebra de las cajas de ahorros norteamericanas de 1989, crack del Nikkei a causa de la burbuja inmobiliaria en Japón en 1990, crisis del Sistema Monetario Europeo en 1992; auge bursátil de 1993; nueva quiebra de México en 1994 y efecto Tequila; crisis asiática de 1997 con devaluaciones en cadena (efecto Dragón) y la presión sobre los mercados financieros occidentales para recolocar los fondos detraídos de Asia; suspensión de pagos de Rusia en 1998 (efecto Vodka); crisis brasileña de 1999 (efecto Samba); Crisis turca en el 2000; pinchazo de las punto.com (NASDAQ) a comienzos del 2001 con la secuela del caso Enron y las compañías auditoras; Quiebra del estado y corralito en Argentina en 2001-2002; seis años de burbuja inmobiliaria y bursátil y crack de las hipotecas basura en 2007.

La única manera de lograr un reequilibrio en el balance de los bancos implicará, más pronto o más tarde, la venta desordenada de sus activos con el consecuente impacto en la valoración del resto de los instrumentos financieros directa o indirectamente vinculados, alza en sus primas de riesgo y derrumbe de su valor. La riqueza de los ciudadanos USA (acciones, bonos, pensiones, vivienda) caerá en picado como ocurrió en la época de la Gran Depresión.

Los parches a base de despilfarro de fondos públicos, tipos de interés por los suelos, declaraciones de alto nivel, y campañas mediáticas de despiste o pura patraña no van a ser suficientes. Si no fuera por la deriva financiera de los últimos 7 años ya estaríamos en depresión. El descalabro financiero - como en el caso del 29 - no hará más que evidenciar, y quizás profundizar la depresión.

¿Aprendimos algo tras el pinchazo de las punto.com?



¿Saldremos de la crisis del 2008 con más parches y remiendos o hemos entrado en la fase final e irrecuperable del rebote del gato muerto del sistema? (Cuando se produce un rebote en los mercados financieros en fase de pinchazo de la burbuja en el argot se trata del rebote del gato muerto)

El bandazo de la especulación hacia el sector inmobiliario tras la debacle de las punto.com (aconsejado y apoyado con unos tipos del 1% por M. Alan Greespan) mantuvo el espejismo de la autoregulación del mercado. El dinero volvía a la economía real y generaba inversión y empleo. Parecía como si se hubiera vuelto a la senda correcta del crecimiento sostenido. Pero la demanda de inmuebles no venía de la gente que necesita casa sino mayoritariamente del capital que especulaba con el tocho. Las parejas jóvenes seguían sin hijos y viviendo en casa de sus padres. Y la especulación inmobiliaria es mucho más peligrosa por sus consecuencias económicas y sociales (crac inmobiliario japonés de los 90).

Sobrevenida la crisis ya hay quienes reprochan a Greenspan de "fuga hacia adelante" y de decisiones que permitieron "que el genio se escape de la botella".

Especular con papelines (punto.coms) tiene el riesgo de convertir en humo tus apuestas, pero el humo no mata. Especular con inmuebles es mucho más peligroso, puede dejar un lastre de insolvencias que arrastra a buena parte del sector bancario. Cuando se rompe la rueda es un edificio lo que se te viene encima. Puede generar unos niveles de sobreproducción imposibles de digerir en décadas. Puede encender la mecha de la gran depresión.
¿Si en esta fase el capitalismo necesita de la especulación para generar demanda, en qué se va a especular ahora? Pues no les quepa duda. El oro, las materias prima y por qué no, los alimentos. La deriva especulativa hacia las "commodities" (Oro, Cobre, petróleo, alimentos) no va a remitir, manteniendo al alza los precios del petróleo, la materias primas y los alimentos y por tanto reproduciendo las condiciones de estanflación.

La más peligrosa deriva especulativa va a ser hacia los alimentos. Arroz, soja, trigo, ... van a experimentar subidas récord que en las condiciones actuales de globalización implicarán hambrunas por todo el planeta con reacciones totalmente imprevisibles. Todo el edificio del comercio internacional puede venirse a bajo en cuestión de meses. Es curioso observar como los principales responsables del descalabro, el FMI y el BM, están emitiendo avisos y declaraciones sobre la inminencia del Sunami.

El círculo vicioso de la gran depresión


El pinchazo de la burbuja inmobiliaria, arrastrará al resto de la economía real. Los precios de los inmuebles empiezan a bajar. Los bancos y las cajas de ahorro están pilladas de lleno en el negocio de la hipotecas, tarjetas de crédito "oro", préstamos para automóviles y demás. Con intereses reales a menudo negativos tenían que vivir de las comisiones usureras vinculadas a las hipotecas. El riesgo que han acumulado en sus activos es tremendo. Del negocio de la hipotecas ya no se puede vivir. ¿De que van a vivir ahora las cajas y los bancos?. De donde van a sacar el dinero cuando la mayoría son en realidad "bancos subprime" poco o nada fiables.

En los próximos años los veremos emular a las agencias inmobiliarias intentando desprenderse de los pisos desvalorizados acumulados por las insolvencias de sus clientes. Los hipotecados pasarán a ser inquilinos y las hipotecas alquileres.

La caída del sector inmobiliario arrastrará a la quiebra a las finanzas de los municipios con el consiguiente recorte en los servicios municipales y en los sueldos de sus empleados.

Además muchos bancos están pillados con las operaciones de Private Equity. Han concedido enormes sumas a este tipo de fondos especializados en comprar - reestructurar - vender empresas que operan con apalancamientos del 1:400 y más. Estas operaciones tienen un ciclo de 3 0 4 años, tras el cual la operación puede generar plusvalías del 30 y el 40 %, siempre y cuando estemos en fase alcista. Hay 0,5 billones de $ atascados en operaciones private equity (capital riesgo) que pueden implicar unas pérdidas de de 0,25 millones de $. ¿Quien tapará los enormes agujeros que van a dejar las operaciones actualmente en curso frustradas por la recesión?


El hundimiento de las finanzas y del crédito provocará la bancarrota de empresas en EEUU en una primera fase y posteriormente en el resto de países. El enorme doble déficit comercial y doméstico de EEUU que se va a agudizar con unos tipos de interés por los suelos, no da margen a demasiada maniobra. El gigantesco rescate inmobiliario y financiero costará a los contribuyentes estadounidenses un billón de dólares o más. Y queda la duda de como podrá colocarse esta ingente adición a la deuda federal en un mercado mundial saturado de bonos USA con los tipos de interés por los suelos y un dólar - papel ( ¿higiénico?).

Será el sálvese quien pueda. Reducción de la producción, despidos masivos. El paro y la miseria se extenderá como una mancha de aceite por todo el planeta, tanto más cuanto que los trabajadores se hallan en un estado de total falta de preparación ideológica para ofrecer resistencia.

Con la presión de la globalización los sistemas de protección social están bajo mínimos, incluso en países como Alemania o Francia. La línea de la pobreza ha ido subiendo en los años de vacas gordas al tiempo que la polarización social se disparaba.

Menor poder adquisitivo implica menor consumo. Es difícil que los rentistas vuelvan a suministrar fondos a los desesperados. La caída del consumo generará más paro y así sucesivamente. La crisis hará aumentar exponencialmente la polarización social y sin resistencias previsibles las leyes maltusianas empezaran a operar reduciendo la depauperada población sobrante (ya pasó en Rusia tras las privatizaciones de los 90; la indigencia inducida por la terapia de choque neoliberal se cargó a más de 10 millones de rusos en una década)

¿Volverán a subir las bolsas en condiciones de depresión?


Pueden estar tranquilos los inversores con aguante. La fase de depresión es la de la reconversión, la del canibalismo. Las absorciones y las fusiones se van a multiplicar por 100. Dentro unos meses cualquier cosa que haya sobrevivido será buena en bolsa.

Hemos entrado en el círculo vicioso de la gran depresión, el reino del capital. Es en estas condiciones que el capital más agresivo hace fortuna. Los competidores flaquean y los mejor dotados crecen a sus expensas. Las fortunas de hoy van a parecer miseria para la concentración de capital que se avecina. El capital especula con sus propias vísceras.

Los fondos hedge (Soros, Paulson and Co., Renaissance Technologies, ...) pueden estarse lucrando apostando a la baja en los mercados financieros y al alza en los de commodities. Soros hizo su fortuna jugando a la baja contra la libra esterlina en 1992 hasta forzar la devaluación que le generó ganancias por 1000 millones de $. Paulson and Co. lleva ganados varios miles de millones de $ a partir de complejos instrumentos financieros diseñados para lucrarse a la baja del crack inmobiliario.

La opacidad financiera a favorecido la impunidad, el crecimiento del crimen y las mafias. Las mafias controlan sectores económicos, gobiernos y estados. La ceguera financiera ha propiciado la sustitución de la burocracia por el crimen organizado en buena parte de los países estalinistas. La criminalización del sistema aumentará con la crisis pues la única respuesta previsible en las condiciones actuales de capitalismo es la criminalización de sectores enteros de la economía. La última fase del capitalismo es el criminalcapitalismo.

La doble crisis de la tijeras




La crisis de sobreproducción viene esta vez a la par con la crisis del petróleo y en general con el agotamiento-encarecimiento de los recursos, pero sobretodo por una enorme masa monetaria errante y un sistema financiero desconectado de la economía real y drogodependiente de las burbujas. Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria se formó de inmediato otra burbuja en los mercados a futuros de materias primas y petróleo.

La estanflación (crisis con inflación) se irá extendiendo rápidamente a todo el planeta. Se trata de una crisis que avanza como unas tijeras. Expansión monetaria y estancamiento real. Avance imparable de la concentración y el monopolio empresarial. Rallies especulativos, precios locos, paro y depresión permanente.

Crisis financiera, medioambiental, energética, ... El capitalismo es un cáncer en fase terminal y exige una respuesta global.

La salida capitalista a la primera gran depresión (1873-1896) fue la expansión colonial y el reparto de África. Las derivas nacionalistas o fascistas como las que se estilaron en los años 30, donde grupos empresariales se amparaban de estados e ideologías nacionalistas desnaturalizadas para que les defendieran, estuvieron a punto de cargarse el planeta . Ya no hay países "desacoplados". Los estados bailan hoy al son de las multinacionales. Los pactos nacionales entre patronos y obreros son historia. Hoy los pactos son entre multinacionales y estados u organismos supranacionales como la Comisión europea.

El bio-planeta tiene que pasar página del capitalismo o no sobrevivirá


Hay que pensar el mundo de otra manera. Los etnólogos han descrito sociedades que para reproducirse penalizan a los "ganadores" obligándoles a repartir sus ganancias. Y el "éxito" se celebra en una ceremonia de reparto entre todos los miembros del clan. Pues bien, el reparto forzado no ha eliminado en absoluto las ansias de éxito en estas sociedades sino todo lo contrario.

Racionalidad. Las manos invisibles suelen estar trucadas. No hay mecanismos automáticos fiables cuando quien está al mando son unos pocos indeseables.

La sociedad humana tiene que encontrar un sistema de funcionamiento basado pilares racionales que permitan su reproducción no traumática. Nuevos valores, nuevos códigos de conducta, nuevas constituciones, nuevos organismos internacionales, nuevas legislaciones, nuevas regulaciones sobre las responsabilidades, ... para encajar las fuerzas productivas en un marco racional de servicio solidario y afrontar con esperanza los desafíos ecológicos y medioambientales que nuestra irracionalidad ha causado al planeta.

En fin, no será suficiente con cambiar la cámara pinchada. El mundo habrá de empezar a pensar en cambiar de bicicleta.

Ingeniaría financiera, CDOs,CDSs, ...



 Robin Blackburn: (La crisis de la hipotecas subprime, p.74) "Cuando se encuentran adecuadamente integradas en estructuras de control social, las finanzas pueden ayudar a asignar capital, facilitar la inversión y homogeneizar la demanda. Pero si no son responsables y no están reguladas, se convierten en dueñas del proceso de reasignación y pueden arramblar con la parte del león de las ganancias que ellas mismas hacen posibles."

Así describió Marx el origen de las burbujas especulativas: “Comparecen esos caballeros que trabajan sin reservas de capital, o aun sin capital alguno, dispuestos por eso mismo a operar solamente con dinero a crédito...”.

Los cada vez más ricos demandan colocación para sus tesoros. El "mercado" responde creando sofisticados "productos" financieros a medida de acuerdo con las necesidades de sus adinerados clientes.

¿Que es el apalancamiento (leverage) financiero?:


Martin Wolf (2007): "El apalancamiento fue la piedra filosofal que convirtió el plomo de la economía en oro financiero. Los intentos actuales de reducirlo tienen el riesgo de reconvertir el oro en plomo otra vez"

La economía especulativa que nos ha tocado sobrevivir está apoyada en el apalancamiento, es decir, en instrumentos financieros cuyo valor es muy superior al valor real de los activos en que se basan. Las proporciones del apalancamiento son enormes si se tiene en cuenta que el valor económico real de los activos del planeta es ahora tres veces inferior a los instrumentos financieros emitidos tomando como referencia esos activos.

Un ejemplo facilitará el significado del término. Supongamos que quiero especular en el campo inmobiliario. Entrego una paga y señal de 3000 € por tres pisos que todavía no están acabados a la empresa constructora. Los pisos valen 100.000 € cada uno. Pasan unos meses. Suben los precios de los pisos hasta 150.000 € el piso. Los pongo en venta y una vez conseguido compradores los pongo en contacto con la promotora que cobrará 300.000 € a la entrega. Los compradores habrán pagado 450.000 €. La diferencia, 150.000 €, a mi bolsillo y no he tenido gasto alguno de escrituras, ... El problema surge cuando no suben los precios y me toca quedarme con los pisos.

Problemas del hiper-apalancamiento

El apalancamiento (leverage) indica el nivel de endeudamiento de una unidad económica, tanto si se trata de una empresa como de una familia. Una familia que ha contratado una hipoteca está apalancada por el valor de esta hipoteca.

El apalancamiento financiero, aplicado a la compra y venta de activos en los mercados financieros, consiste en tomar posiciones cuyo valor es superior al dinero que realmente se tiene. Se trata de conseguir un alto porcentaje de beneficio por una apuesta sobre una pequeña variación del valor de algo (una divisa, una acción, ...). Tengo 1000 $ y quiero comprar 85.000€ (equivalentes a 100.000$) porque espero una subida del € de un 5% esta semana. Me prestan 99.000 por una semana para realizar la operación. Si acierto habré ganado 5.000$. El apalancamiento en este caso es de 10:1.

Si usted negocia una acción a través de Futuros Financieros, únicamente tendrá que hacer entrega de una cantidad en concepto de garantía, que representará sólo una pequeña fracción del valor total de la operación de compra venta recibida. En función del porcentaje que deba depositar, podrá multiplicar su capacidad financiera y aumentar el importe de sus operaciones en bolsa.


Con la desregulación financiera se han permitido altos niveles de apalancamiento. Es como si se entregara una paga y señal por otra paga y señal que a su vez fuera paga y señal de otra .... Los "productos derivados" permiten encadenamientos de veinte, cincuenta ... operaciones que pueden dar beneficios pero que también pueden pillarte los dedos. (El caso de Jérôme Kerviel, trader de 31 años, que con con dinero de su banco, la Societé General, 3r banco de Francia, estaba haciendo operaciones apalancadas por un riesgo total de 50.000.000.000 €. Se pilló los dedos "sólo" por 5.000 millones de € y pocos se creen que lo hiciera sin permiso.)

¿Que es un derivado financiero?


Un derivado es un contrato financiero, un pedazo de papel, que puede ser comprado y vendido a cambio de dinero real pero que no está vinculado a un activo real. Su valor está vinculado al precio de un subyacente, activo, tasa, índice o la ocurrencia o magnitud de un evento. El término derivado se refiere a la forma en que el precio de estos contratos se deriva del cambio de valor del subyacente.

Se trata de un contrato entre dos partes  respecto a la ocurrencia de un determinado suceso al cabo de un  límite de tiempo también determinado, generalmente el cambio en el valor de un determinado activo. Así pues no se trata sólo de una apuesta sino de una apuesta respecto a la apuesta de la otra parte. Es decir, ganar implica que debe haber alguien perdiendo en el otro lado de la operación. 

El origen está en los contratos a futuros (comprar o vender algo en el futuro) en productos agropecuarios para protegerse frente a malas o demasiado buenas cosechas y eran corrientes en los EEUU en el siglo XIX.

Durante la financiarización fueron reconvertidos en instrumental de casino. Hoy día se trata esencialmente de apuestas. Se puede apostar a que el mercado subirá o que bajará, o que determinada compañía tendrá ganancias o por el contrario pérdidas. Se puede apostar a que los tipos de interés subirán o por le contrario bajarán o que el valor de una divisa se apreciará o por el contrario, se depreciará. Pero también se recogen las más exóticas apuestas como por ejemplo el tiempo que hará en el futuro, ...

La cosa empezó a finales de los 70. En 1977 el Chicago Board of Trade creó los contratos a futuros sobre bonos del Tesoro. En 1982 el Chicago Mercantil Exchange creó los contratos a futuros sobre eurodólares y el mismo año el Kansas City Board of Trade lanzó los primeros futuros sobre índices bursátiles. A partir de ahí vino la proliferación. En todos los casos, si aciertas en el comportamiento del subyacente (sea hacia arriba o hacia abajo), ganas, sino, pierdes.

Se trata de instrumentos financieros a menudo altamente complicados (futuros, forwards, swaps, opciones, ...) adrede para ser utilizados para multitud de fines improductivos, tales como evitar los impuestos, las reglamentaciones financieras, facilitar la manipulación de la reglas contables, clasificaciones de crédito e informes financieros, cometer fraude y manipular los mercados.

Ben Bernanke, presidente de la Reserva federal, requirió un curso acelerado sobre derivados a cargo de managers de fondos hedge en agosto pasado para entender lo que estaba pasando.


Sus defensores sostienen acaloradamente que los derivados financieros reducen los riesgos dado que los participantes que no pueden soportar ciertos riesgos adquieren la capacidad de transferirlos a brazos más fuertes, ampliando así la capacidad de crédito a los más pobres, con lo que todos salían beneficiados. Es decir, los participantes se convierten en auténticos banqueros.

En 1990 había unos 10 billones de $ en derivados financieros. El total de derivados es de unos 600 billones  en la actualidad (equivalen a unos 90.000$ por habitante del planeta), unas 11 veces el PIB mundial y constituyen las fichas para participar en el casino global.

La ingeniería de la burbuja crónica


El estancamiento de la economía real (Dinero - Mercancía - Dinero), en condiciones de sobreproducción y sobrecapacidad desde mediados del decenio de 1970, como resultado de las profundas desigualdades que genera el sistema, ha erosionado la rentabilidad del sector manufacturero.

Una vía de escape al estancamiento en la economía real es la canalización de las inversiones hacia la pura especulación financiera (Dinero - Dinero). Esta tendencia vino apoyada por la enorme expansión fiduciaria resultado de los crecientes déficits comerciales USA y quedó claramente reflejada en la proporción creciente de los beneficios de origen financiero con respecto al total de beneficios obtenidos por las grandes corporaciones (del 14% al 40%).

Deuda norteamericana como porcentaje del PIB

La relación entre la deuda y el PIB de EEUU entre 1980 y 2007 se dobló y por lo que atañe al sector financiero se quintuplicó. Burbujas y crisis empezaron a sucederse una tras de otra en una escala creciente cada vez más peligrosa. Crisis mexicana de 1982, crack del 1987 (lunes negro), quiebra de las cajas de ahorros norteamericanas de 1989, crack del Nikkei a causa de la burbuja inmobiliaria en Japón en 1990, crisis del Sistema Monetario Europeo en 1992; nueva quiebra de México en 1994 y efecto Tequila; crisis asiática de 1997 con devaluaciones en cadena y la presión sobre los mercados financieros occidentales para recolocar los fondos detraidos de Asia; suspensión de pagos de Rusia en 1998, bancarrota de Long Term Capital Management (LTCM) este mismo año; pinchazo de las punto.com a comienzos del 2001 con la secuela del caso Enron y las compañías auditoras; corralito en Argentina en 2001.

Mientras las rentas del 99% de la población se estancaban o disminuían obligándola a endeudarse,  los "mercados" del 1% estaban diseñando instrumentos financieros para aumentar sus  ingresos a partir de este proceso de endeudamiento. Crear deuda se convirtió en el negocio  más lucrativo del capitalismo terminal. Para elevar los niveles de endeudamiento era preciso desregular al máximo reduciendo al mínimo la sensación de riesgo, ambos procesos retroalimentándose.

La base de la explosión financiera no fueron los desregulados fondos hedge, sino los supuestamente regulados bancos a los que se permitió una relación deudas/capital de 30 - 35 a 1. El mayor fallo regulatorio de la historia conseguido por unos niveles de lobbying también de récord.

Londres puede atribuirse el mérito del disparo de salida de la financiarización desregulada. El gobierno de M. Thatcher diseñó, junto con la City de Londres, un marco desregulado para atraer a las firmas de Wall Street a la capital del Támesis. Los gobiernos de Tony Blair y del canciller Gordon Brown continuaron con la estrategia. En los 90 el dumping desregulador del R.U. avaló una estruendosa campaña de lobbying de Wall Street hasta conseguir la anulación, en 1999, de la ley Glass-Steagall, que dividía la banca en comercial e industrial. Por fin se podía desarrollar sin ningún tipo de restricciones un descomunal mercado financiero en la sombra plagado de fondos hedge, fondos private equity, brokers hipotecarios, ... que realizaban operaciones financieras hasta entonces reservadas a los bancos, los cuales quedaron ligados a operaciones apalancadas hasta el paroxismo.

De la burbuja tecnológica a la burbuja inmobiliaria


La desconexión entre la economía real, carcomida por la sobreproducción y la caída de beneficios, y la escalada virtual de las finanzas se hizo evidente durante la burbuja de las punto.com en el decenio de 1990. La especulación acabó proporcionando fondos a cualquiera que creara una punto.com sin la menor relación con las inversiones o resultados reales. Los economistas se llenaron la boca con una terminología altisonante ("la nueva economía", la "tercera revolución industrial", las "autopistas de la información", la "aldea global") para animar al cotarro. La sensación de riqueza generada por la subida estratosférica de cotizaciones de empresas que a penas generaban beneficio alguno (o que manipulaban sus balances para hacerlos aparecer (World Com, Adelpha, Thyco, ... ) reanimaba el consumo y la economía hasta que se produjo el pinchazo. El crac de las punto.com recordaba mucho al de 1929 y hubiera podido iniciar una espiral depresiva semejante a la de los años 30.

Pero tras el descalabro bolsístico de las punto.com se impulsó rápidamente una burbuja inmobiliaria apoyada en una bajada de los tipos de interés, una fuerte expansión del crédito y un contundente estímulo fiscal (guerras de Afganistán e Irak y rebajas de impuestos a los ricos).

Sin embargo el mercado de hipotecas pronto mostró signos de agotamiento a medida que los altos precios de la vivienda desanimaban a los demandantes. Continuar hinchando la burbuja implicaba abrir el acceso al crédito hipotecario a ciudadanos subprime. Esto se consiguió a base de rebajas récord de los tipos de interés a largo plazo (lo cual obligaba a los inversores a asumir más riesgos para mantener el nivel de sus rentas) y dosis crecientes de ingeniería financiera (CDOs y CDSs)

Dirigir de golpe a casi todo el capital financiero al sector inmobiliario implicó un calentamiento rápido del sector con precios escalando dos dígitos de un año al otro. Como en la burbuja anterior de las punto.com, de nuevo el capital especulativo generaba un “efecto riqueza” y parecía contribuir al crecimiento de la economía real.

Pero al mecanismo le faltaba una pieza clave. Las nuevas legiones de hipotecados carecía del poder adquisitivo para hacer frente a las futuras anualidades de sus contratos. En la fase final de la burbuja la mayoría de hipotecas se firmaban con la intención de traspasarlas cuanto antes al siguiente en la cadena ponzi.

Evolución de los precios del sector inmobiliario en EEUU

Ingeniería financiera: Mercado primario y mercado secundario


Convertir hipotecas en títulos negociables en los mercados financieros nace de juntar como en una piscina un montón de hipotecas (empaquetado) y dividir la mezcla resultante en porciones iguales, RMBS (Residential Mortgages Backed Securities) . El banco que prestó la hipoteca la vende a un banco de inversiones que fabrica dichos títulos, hace la propaganda para que el parquet se anime y los inversores, principalmente fondos de inversión, se lancen ávidos a comprarlos.

Esquema diferencial entre hipotecas normales y hipotecas titulizadas

Estos títulos generaban un mercado más amplio para las hipotecas y fueron desarrollados desde los años 70 por los bancos hipotecarios semipúblicos norteamericanos (Freddie Mac y Fannie Mae)

CDOs-CDSs. Productos financeros "asegurados"


Origen

Pero el verdadero invento "revolucionario" fueron los CDOs (Collateralized Debt Obligations). A finales de los 90 los financieros de Wall Street idearon un nuevo tipo de títulos que reunían miles de títulos hipotecarios, saldos de tarjetas de crédito, deuda estudiantil, ... (colaterales) y mezclaban distintos niveles de riesgo como si se tratara de un batido.

Para disminuir la sensación de riesgo, estos títulos están "asegurados" mediante CDSs (Credit Default Swap). El milagro era que incluso las hipotecas malas podían convertirse en buenas puesto que una hipoteca "mala" + un CDS se convierte en una hipoteca "buena".

Para evitar la tentación de préstamos a lo loco (moral hazard), las agencias de rating etiquetarían los nuevos productos financieros asegurados.

Los CDSs, sin embargo, no eran una especie de seguro para préstamos, que adquiere el prestamista, sino que ellos mismos se convirtieron en objeto de especulación puesto que los puede adquirir cualquiera y utilizarlos para apostar por el shorting (a la baja). Por ejemplo alguien que espera que el tinglado de las hipotecas subprime se vaya al carajo. Imagine que el seguro de su piso está en manos de alguien que vive en otro barrio y que además tiene interés en que "aumente su valor" (el riesgo de incendio) para venderlo más caro.

Los CDOs constituyen una especie de "títulos - obligaciones" en las que los "obligados" no son empresas reconocidas - Coca-cola, Telefónica, ... - sino una masa de pequeños deudores cuyos préstamos para comprar inmuebles, coches, pagar universidades, electrodomésticos, etc. se amalgaman en diferentes tramos de un solo producto titulizado.

Los CDOs retitulizan títulos hipotecarios (o préstamos a estudiantes titulizados, ...)en tres subtipos: los de la franja superior (investment grade) tienen garantizado sustraerse de una parte de las pérdidas en caso de resultar impagada la hipoteca , sigue un tramo intermedio y uno inferior (toxic waste). Los fondos de pensiones y muchos bancos los adquirieron en grandes cantidades.

Los CDOs no cotizan en bolsa. Se trata de productos opacos que se colocan en el mercado Over the Counter y reciben curiosos nombres como Gemstone, Carina, Abacus, ...

CDOs subprime, tramos buenos y tramos malos

Cuando se hacían evidentes los síntomas de debilitamiento de la burbuja inmobiliaria a mediados de 2003 se optó por ampliar las hipotecas al sector supbrime. Los estructurados CDOs eran el producto ideal para colocar las hipotecas basura en el mercado global.

Evidentemente poner precio a unas obligaciones de Telefónica es relativamente sencillo y hay un mercado secundario que afina hasta la centésima de euro el valor de un título. Pero en el caso de los CDOs hay que fiarse de las agencias de rating. No existe un mercado secundario. Nadie sabe lo que hay detrás del título en cuestión. Hay que colocarlos "over de counter", es decir, fuera de los mercados regulados. Y, para colocarlos, es preciso que vayan asegurados con un CDSs que responderá en caso de impagos.

Los hipotecados y demás deudores generan una corriente de pagos (intereses más capital del préstamo) que se canaliza hacia el tenedor del CDO. El macanismo lo que hace es establecer una nueva red de canales de forma que los pagos ya no van directamente al tenedor de la hipoteca sino al tenedor del tramo (tranche) bueno del CDO. De esta forma el tramo malo (equity tranche) es el primero en absorber los impagos. Una vez "quemado" este tramo las pérdidas se trasladan al tramo siguiente y luego al siguiente siempre de forma escalonada. Así parece que los tenedores de tramos altos de CDOs (AAA) tienen menor riesgo de impago. En cambio los que invierten en tramos bajos soportan más riesgo pero también más ingresos y a menudo eran los más solicitados por los fondos hedge durante el período de euforia.

El nuevo "producto" tenía, de acuerdo con las etiquetas de las agencias de rating, "tramos" altos de riesgo cuasi cero - AAA - , tramos medios - AA - y tramos bajos de alto riesgo (sub-prime).

Los nuevos alquimistas neoliberales habían descubierto la piedra filosofal que volatilizaba el riesgo: recortarlo en trocitos y pedacitos - slicing and dicing - para colocar y diluir el collage resultante en el mercado global.

Los tramos altos, obtenían el calificación de AAA y estaban asegurados por una aseguradora que a su vez disponía de una calificación AAA (Una monoline o American International Group - AIG - por ejemplo)

Los CDOs permitían colar en el tramo malo ( toxic waste - el apodo se generalizaría en 2007-) las ingentes cantidades de hipotecas sup-prime (basura), que de esta manera quedaban ligados a los tramos buenos de la franja superior (investment grade) en un solo producto financiero. Para que funcione la rueda el banco emisor tiene que quedarse con los tramos no colocados aún.

Durante el periodo de euforia (2003-2006) el aseguramiento de los CDOs con CDSs resultaba barato y todo el paquete, a menudo, estaba calificado como "triple A". Las agencias de calificación (rating) obtenían la mitad de sus ingresos a partir de estas calificaciones.

CDOs al cuadrado, CDOs al cubo

La burbuja inmobiliaria iba a la par con la burbuja crediticia. Ha medida que se expansionaban ambas los tipos de interés a largo plazo caían y con ellos la rentabilidad de los CDOs para los inversores los cuales demandaban títulos más remuneradores.

El la fase explosiva de la burbuja los ingenieros de Wall Street fabricaban productos resultado de la reestructuración de tramos subprime de CDOs, es decir, CDOs de CDOs (CDOs al cuadrado) e incluso CDOs de CDOs de CDOs (CDOs al cubo).

CDOs sintéticos

El máximo nivel de síntesis y opacidad se conseguía produciendo CDOs de CDSs. Es decir, en los diferentes tramos del CDO "sintético" se agrupaban CDSs (seguros de productos financieros) por niveles de riesgo. Es decir, el mismo riesgo se convertía en mercancía. 

Conduits y SIVs


La FASB (Financial Accounting Standards Board) - organismo de control contable - permitió, en 1983, la aparición sociedades creadas por los bancos para mantener estas actividades fuera de sus balances.

Se trata de las SIVs - Structured Investment Vehicles - y los conduits, especie de bancos virtuales creados para mantener CDOs en sus activos.

Estas entidades filiales, no son sociedades, sino trusts o fondos, y por tanto, no tienen obligación de consolidar sus balances con los del banco matriz.

En el principio de la burbuja los bancos adquirían las hipotecas titulizadas (RMBS) de los bancos hipotecarios. Convertidos en verdaderas factorías de CDOs, las cédulas hipotecarias subprime constituían la materia prima de la recalentada industria financiera y los bancos empezaron a acumular cantidades ingentes de créditos tóxicos.

La materia prima empezó a escasear de forma que se organizaron verdaderas cacerías de hipotecas basura. Los préstamos adquiridos durante el día eran empaquetados durante la noche en la India y vendidos al día siguiente a los ávidos inversores.

La “materia prima” tóxica se acumulaba en los conduits creados con el propósito de mantenerla fuera de sus inmaculados balances.

Los SIVs financiaban sus compras de CDOs emitiendo letras de cambio a corto plazo, respaldadas por los activos del SIV (CDOs), en el mercado monetario (principalmente Fondos del Mercado Monetario, fondos hedge y fondos de pensiones) y se lucraban de la diferencia en las tasas de interés. Estos movimientos no implicaban trasvases de fondos puesto que el papel comercial se renovaba inmediatamente (roll over; un ciclo completo dura unos 270 días) al vencimiento.

Para que el banco o fondo comprador de estas letras se fiara, el SIV contrataba con una aseguradora (AIG por ejemplo) un “credit default swap” (CDS), un seguro por el cual le pagaba unas primas trimestrales a cambio de asegurar el valor de sus activos (el monto total de CDSs emitidos hasta 2008 alcanzaría los 62 billones de dólares).

Los CDOs, sobre todo los tramos con peor calificación de riesgo, eran a menudo los más demandados porque su rendimiento era mayor (hipotecas ninja contratadas a tipos usureros, etc) y se había perdido la sensación de riesgo.

Los bancos emisores de CDOs mantenían los tramos aún por colocar, como activos, en los (SIVs).

Como las cadenas de producción de CDOs no daban abasto, los mismos bancos emisores, vía SIVs, se acabaron convirtiendo en macro fondos hedge, con inmensas carteras en CDOs basura.


Con estas artimañas los mismos bancos que se habían desprendido de las hipotecas basura, espoleados por la codicia que despertaba la nueva criatura financiera y el ritmo infernal de producción de la misma, acabaron al final expuestos al riesgo del que en teoría se habían desprendido (en 2007 tenían más de 2 billones de dólares en suprimes aparcadas en SIVs y coduits)

El crac


El fenómeno tocó techo en 2005, cuando el volumen de hipotecas de alto riesgo rozó los 600.000 millones de euros, casi un 10% del mercado hipotecario estadounidense. En 2006 la oferta de CDOs excedía claramente a la demanda. La clarividencia financiera se poblaba de nubarrones. Se empezaba a percibir que no es oro todo lo que reluce. La tasa de fallidos estalló en la 2ª mitad de 2006.

Cuando vino el pánico, los Fondos del Mercado Monetario (donde participan fondos de pensiones, fondos soberanos, fondos mutualistas, ...) dejaron de girar nuevas letras al vencimiento de las corrientes (fin del roll-over). Ello obligó a los SIVs a procurarse dinero líquido, bien usando su línea de crédito con su banco matriz o vendiendo parte de su cartera de títulos derivados. Las ventas masivas de títulos implicaron la caída en picado de sus precios lo cual significaba pérdidas a anotar en las cuentas bancarias requiriendo ventas adicionales para cubrirlas.

Los bancos centrales hubieron de acudir al rescate suministrando liquidez una vez que las fuentes de papel comercial -mercado monetario- se secaron definitivamente.

Como nadie estaba seguro a cerca de la magnitud de las pérdidas bancos empezaron a atesorar efectivo lo cual generó la sequía de los mercados interbancarios y del crédito en general (credit crunch). Era el final de la madre de todas las burbujas.

El contagio


La crisis no se reducía a la paranoia hipotecaria. Los vicios del sector inmobiliario se habían extendido a todos y cada uno de los sectores del crédito: tarjetas de crédito, deuda estudiantil, crédito para automóviles, préstamos para locales comerciales, préstamos a fondos y corporaciones para operaciones apalancadas de compra-venta de empresas (leveraged buyouts), etc. Un verdadero sistema financiero sub prime.

Los títulos hipotecarios subprime son sólo una pequeña parte del mercado. El contagio afectaría al conjunto de un sistema financiero subprime plagado de toda una serie de "nuevos productos" de diseño ponzi..

El caso de las monolines.

Originalmente aseguraban las emisiones municipales de los ayuntamientos norteamericanos.

Subidas, ellas también, sobre la ola de la financiarización, aumentaron el volumen de sus operaciones con respecto a su capital, pasando a asegurar los paquetes de obligaciones emitidas por las empresas que aparecen en los activos de los bancos y los títulos derivados de sub primes.

Estas aseguradoras emiten los nuevos títulos, monolines, con calificación triple A, que adquieren también determinados fondos.

El caso es que aumentar la calificación de riesgo a afectado de lleno a estas aseguradoras (que en teoría deberían cubrir las pérdidas del descalabro financiero) cuyos títulos, las monolines, han caído en picado. Las dos más importantes: MBIA y Ambac están en quasi-quiebra.

Ambanc, con una capital de 5.000 millones de $ aseguraba, ella solita, toda la deuda del estado de California, la 6ª economía del mundo.

De ahí la operación de rescate masivo de las monolines con planes conjuntos de apoyo a las aseguradoras de riesgo y finalmente la promesa de Bush de impedir la quiebra de cualquiera de ellas. ¿Porqué tantas urgencias?. Porque la degradación del valor de las monolines, en tanto que respaldan las obligaciones que detentan los bancos significa reglamentariamente revisar a la baja el valor contable de los colosales volúmenes de productos derivados en los balances bancarios (Citigroup, Merrill Lynch, JP Morgan, Bank of America, ...) .

Cronología del inicio de la crisis


El detonante de la crisis se produjo durante el 4º trimestre de 2006 y principios del 2007, por el aumento de la morosidad en el sector sub prime de las hipotecas de EEUU, a causa de la subida de los tipos de interés, instrumentada para proteger la caída del dólar. Entre febrero y marzo cayeron varias grandes instituciones hipotecarias.

2 de abril 2007: New Century, la empresa líder de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos suspende pagos.

4 de mayo 2007: El banco suizo UBS cancela su fondo de inversión Dillon Read, tras sufrir cuantiosas pérdidas por las inversiones en deuda respaldada por créditos hipotecarios de alto riesgo estadounidenses.

29 de junio 2007: Caliber Global Investment, un hedge fund gestionado por la británica Cambridge Place, reconoce pérdidas de 4.400 millones de euros.

Los "credit debt swaps", diseñados para proteger a los inversores, aunque usados para especular en la cualidad de los créditos, aumentaron un 50% durante la primera mitad de 2007.

A principios de julio Deutshe Bank se vió forzado a salir al rescate de dos fondos especializados en valores inmobiliarios.

18 de julio. Se declaran en quiebra dos hedge funds, gestionados por el banco de inversión estadounidense Bear Stearns, con una exposición de más de 10.000 millones en hipotecas basura (subprime). Uno de los fondos perdió el 90% de su valor y el otro el 100%.

23 de julio. La francesa Axa Investment Managers anuncia el cierre de su fondo subprime a nuevos inversores, ante el continuado desplome de los títulos subprime.

26 de julio. El banco australiano de inversión Macquarie revela que dos de sus fondos han perdido un cuarto de su valor por las inversiones en títulos hipotecarios de alto riesgo estadounidenses.

30 de julio. El hegde fund estadounidense Sowood Capital pierde un 50% de su patrimonio (1.500 millones de dólares). Ese mismo día, la entidad alemana IKB anuncia que no podrá cumplir sus objetivos para 2007, debido a su alta exposición a los activos hipotecarios estadounidenses.

3 de agosto. American Home Mortgage, el décimo banco hipotecario de EEUU, se declara en suspensión de pagos.

4 de agosto. El banco regional alemán IKW está en grandes dificultades y el Ministerio de Finanzas se ve obligado a intervenir en su ayuda.

6 de agosto. El tercer banco alemán, Commerzbank, avisa de un recorte de beneficios y la Federación de Bancos Alemanes aprobó una línea de créditos para sacar de dificultades al IKB.

7 de agosto 2007. Luminent Mortgage Capital, otro banco hipotecario de EEUU, cancela su presentación de resultados y suspende el pago de dividendo.

9 de agosto 2007. BNP Paribas congela tres fondos que invierten en títulos subprime para detener el retiro de los capitales por parte de los inversores, pese a que una semana antes afirmó que no estaba afectada por los problemas crediticios en EEUU.

Agosto del 2007: El Deutsbank Bank reconoce que su fondo DWS ABS Fund ha perdido un 30% de su valor desde principios de agosto.


10 de agosto 2007. Los bancos centrales de la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Canadá, Suiza y Australia inyectaron más de 0,3 billones de dólares a sus sistemas financieros, a fin de darles liquidez, tranquilizar a los mercados y evitar una fuga masiva de inversiones.

Caídos los primeros bancos, estalla la crisis del mercado monetario. Los bancos sospechan del nivel de riesgo asumido por sus congéneres (cartera de derivados) lo cual los vuelve desconfiados poniendo límites severos al préstamo interbancario y exigiendo muy elevados intereses para créditos a corto plazo.

En otras palabras: el sector más estable de los mercados financieros, el tráfico crediticio interbancario, se contrae súbitamente. La incertidumbre se tradujo en una fuerte alza a mediados de agosto del mercado interbancario londinense (el Libor) en el que los bancos, británicos y extranjeros, se financian y prestan mutuamente, afectando el funcionamiento del crédito interno del sector financiero.

Pero cuando pinchó la burbuja ningún banco quiere ya un papel comercial garantizado por títulos desvalorizados y faltas de liquidez. Los SIVs han quedado pillados con una enorme cartera de títulos en sus balances que se devalúan como la espuma cuando se enfría, como le ha ocurrido al Northen Rock británico. De ahí el respaldo a la constitución de un fondo de rescate de los SIVs a cargo de tres grandes bancos de inversión de Wall Street: Citigroup, Bank of America y JP Morgan Chase.

Sólo los bancos centrales pueden entonces intervenir como prestamistas de última instancia: El Banco Central Europeo (BCE) inyectó más de 200 mil millones de euros para créditos a corto plazo en el mercado monetario, la FED estadounidense abrió la espita crediticia menos generosamente, pero bajo claramente los intereses y alargó el plazo de los créditos a corto plazo. En todo el mundo se ha seguido el ejemplo.

22 de agosto 2007: Se denuncia que tres grandes bancos americanos han utilizado el recurso al descuento de la Reserva Federal por cuenta de sociedades financieras clientes en dificultades.


El mismo día en Londres Barclays había sufrido el rechazo por el HSBC del crédito interbancario llamado "over nigth ", usual entre bancos para cerrar sus cuentas del día abriendo lo que The Economist llamó una "guerra fría" entre los mayores bancos de la City. De hecho, lo que pasa, es que todos tienen cantidades ingentes de "productos sintéticos" e ignoran el grado de pérdidas potenciales que incorporan.

Octubre 2007. Saltan todas las alarmas. El Tesoro norteamericano obliga a los tres mayores bancos de Wall Street (Merrill Lynch, Morgan Stanley y Bank of America) a dotar un fondo de 70.000 millones de $ como respaldo al valor de los títulos amenazados.

Quiebra y nacionalización del Northen Rock


Quiebra de Northen Rock en Reino Unido, 5ª entidad en préstamos hipotecarios y el 8º en el ranking inglés de bancos, con pánico y carrera de depositantes (la 1ª en 150 años). El Banco de Inglaterra y el gobierno tuvieron que acudir al salvamento y finalmente "nacionalizarlo".

Esta nacionalización pretenden sobre todo evitar el remate de sus activos del banco (créditos, bonos) y el consiguiente incumplimiento de las deudas a corto plazo contraídas para comprar esos activos.

El gobierno británico lleva comprometidas unas 50.000 millones de libras esterlinas en el Northen Rock y ha asegurado en forma ilimitada los depósitos en el banco. Las pérdidas que asume el Estado al nacionalizar el banco son, potencialmente, ilimitadas, porque no se interviene para proceder a su liquidación (lo cual derrumbaría el mercado de bonos) sino para revitalizar su posibilidad de negocio, para lo cual deberá renovar las deudas pendientes y asumir nuevas deudas con garantía pública.

El Estado se hace cargo, de este modo, de una parte del mercado de capitales, la que gestionaba el Northen Rock, lo cual es mucho más que la nacionalización de un capital privado.

Amenaza de quiebra sobre el Hedge Funds de capitales familiares franceses Oddo

15 de diciembre de 2007. El número de viviendas iniciadas en España cae un 40% desde agosto. (aterrizaje suave?)

13/12/2007. Revisiones a la baja de los resultados de Bank of America y Wachovia.

A últimos de enero, Societé General, ganadora este mismo mes del preciado " Derivatives Bank of the year Award" que concede la revista Risk, informaba de unas pérdidas por valor de 7.000 millones de $ sufridas por las actividades de un joven operador durante un fin de semana.

15 enero 2008. El Citigroup de Nueva York, el tercer banco del mundo por activos anunció que en sólo tres meses ha perdido casi 10.000 millones de dólares, lo que deja los resultados del último trimestre de 2007 como los peores de los 196 años de historia de la entidad. De hecho el Citigroup acumula ya más de 20.000 millones de dólares en pérdidas.

Vocabulario financiero subprime


Hipotecas ninjas
Durante los años de auge inmobiliario, muchas entidades de crédito (numerosas de nuevo cuño) se especializaron en la concesión de hipotecas a clientes con escasa solvencia por el total del precio de la vivienda o por un elevado porcentaje del mismo, exigiendo escasa o nula información sobre su historial de solvencia dado que podían traspasarlas al mercado secundario.

El aliciente que representa este nuevo mercado es que los bancos externalizan su riesgo (al vender los títulos, estos desaparecen de su activo) con lo cual no encuentran inconveniente en conceder más y más préstamos hipotecarios a favor de clientes nada seguros - hipotecas sub prime - por no decir claramente insolventes, mientras siga abierta la cloaca trasera del mercado secundario, que les libra de estos títulos más que dudosos. Sólo se quedan con la gestión y las suculentas comisiones. En negocio parece tan redondo que los bancos no dudan, una vez agotada la vía tradicional de los depósitos de sus clientes, en endeudarse hasta las cejas en los mercados internacionales para poder aumentar el volumen de su negocio.

Una versión de infarto de las hipotecas sub-prime son los Ninjas, (no income, no job, no assets) una especie de subprime de los subprime, prestamos hipotecarios titularizados para gente sin recursos conocidos.
El mercado de estos productos era casi inexistente en 2001. Hasta 2004 se desarrolló lentamente, pero a partir de entonces la progresión ha sido geométrica: Cero dólares en 2000, 6 billones de dólares en 2004, más de 30 billones de $ en 2006.

Hedge Funds

Thomas Donalson:“Las secretarias de los fondos de alto riesgo normalmente soportan mayores tipos impositivos que los managers

Los "Hedge Funds", filiales de los grandes bancos son los que practican el apalancamiento más fiero especializándose en la aportación de los descomunales fondos necesarios para las OPAs y las operaciones de private equity (comprar una empresa en Bolsa, sacarla de Bolsa, reestructurarla cerrando plantas, despidiendo personal y subastando sus mejores activos y una vez "saneada" volverla a meter en Bolsa). Con el 5% de los activos gestionados en el mundo, los Hedge Funds realizan entre un tercio y la mitad de las transacciones diarias combinadas de Nueva York y Londres.


Hay unos 10.000 Hedge Funds, que gestionan alrededor de 1,2 billones de dólares. Trabajan en la mayor opacidad, el 80% de ellos están registrados en las islas Caimán, tienen endeudamientos muy superiores a los capitales que les confían sus inversores, nadie sabe muy bien el nivel de riesgos que asumen y más de la mitad de sus clientes son en la actualidad entidades financieras normales, con lo que ese riesgo se extiende al conjunto del sistema financiero.

Sistema bancario en la sombra (Over the Counter)


Los CDOs son complejos productos de diseño (especialmente diseñados para evadir impuestos o para sacar tajada de participantes menos informados) que no tienen un mercado público (como la bolsa) que dicte el precio.

Su colocación se hace "over the counter", es decir, tras una negociación secreta a dos bandas entre compradores y vendedor. El precio asignado resulta de complejas operaciones matemáticas basadas en modelos cuantitativos financieros que tendrían la virtud de persuadir a los compradores (fondos de pensiones, fondos hedge, etc) de que habrían pagado el precio justo.

Así pues los derivativos no son solo arriesgadas herramientas de evaluación de riesgos sino una manera de crear dinero fuera del marco regulado por las reglamentaciones de los bancos centrales. Se trata del "shadow banking system".

Bolsas over the counter

Históricamente las bolsas se instituyeron como instrumentos de regulación para evitar los abusos de los grandes agentes, el descontrol, la manipulación y el uso indebido de la información privilegiada en el manejo de los títulos financieros. Se trataba de favorecer una fuente de financiación alternativa a la intermediación bancaria estableciendo espacios oficiales de cambio organizado con publicidad de la información relativa a las transacciones.

En la actualidad, más de la mitad de las transacciones “de bolsa” se efectúan al margen de los mercados bursátiles oficiales. Tanto en EEUU como en Europa, los grandes inversores realizan operaciones masivas en opacos espacios operativos “privados”: dark pools, donde las transacciones de títulos se efectúan sin desvelar cantidades ni precios; crossing networks, redes facilitadas por los banqueros que ponen en contacto clientes compradores y vendedores al margen de las bolsas.
Los mercados de acciones han dejado de financiar la economía real para convertirse en templos de la economía del casino global.
Esta concurrencia de espacios alternativos fuerza a las bolsas tradicionales, por una parte, a desregular y rebajar controles para recuperar a los grandes inversores, y por otra, la fusión de las bolsas entre sí o con los nuevos espacios transaccionales. (Una directiva desreguladora de la UE, la MIF (Mercado de Instrumentos Financieros), en vigor desde 2007, permite y fomenta este tipo de complejas concentraciones (NYSE-Euronext, que agrupa las bolsas de Nueva York, París, Ámsterdam, Bruselas, Lisboa y mercado de derivados de Londres ya ha desarrollado su propio “dark-pool”)

Los ETFs (Exchange Traded Fund)

Es un producto híbrido entre los fondos de inversión tradicionales y las acciones. Están compuestos por una cesta de valores, al igual que los fondos de inversión. Cada participación representa una cartera de acciones que reproduce la composición del índice al que hace referencia.

El ETF sobre el IBEX 35 reproduce el comportamiento de éste índice

El ETF sobre el oro reproduce el comportamiento de la cotización de este metal

Los ETF Inversos: reproducen el comportamiento contrario a su índice de referencia, por lo que ofrecen una rentabilidad cuando el mercado cae. (Ejemplo: Si invierte en un ETF inverso sobre el DAX, en el caso de que el índice caiga un 1% obtendremos una rentabilidad en torno al 1%.)

Pueden ser apalancados (ETF apalancados) con lo que duplican, triplican, ... el valor del índice de referencia (ante una variación del un 1% en el índice de referencia, en el ETF rondará el 2%, el 3%, el 4%, ...).

Su operativa es igual que la de las acciones, ya que cotizan durante toda la sesión bursátil. La negociación se realiza dentro del mercado en el que cotiza cada ETF.

¿Y en España?


En el exterior España es considerada ya como un Hedge Fond inmobiliario en peligro inminente de derrumbe. Los estratosféricos precios del tocho se van a desplomar y veremos lo que se lleva consigo la riada.

Los bancos pronto van a estar alquilando los pisos acumulados por los impagos hipotecarios. Aquí no se trata de subprimes sino hipotecas mal tasadas. La especulación urbanística ha dejado con el culo al aire a la economía española. (Recuerden que si un banco/caja se va a pique sólo se pueden recuperar 20.000 € por titular)

Pero como en el Titánic, y ante la inminencia de las elecciones, los músicos siguen tocando. ¡Aquí no pasa nada!.

En junio 2007 el Banco Santander (mira por donde el lince de Botín) vendió todos sus inmuebles (1.200 oficinas y 44 edificios, incluido su buque insignia, la ciudad financiera de Boadilla del Monte en Madrid). El BBVA acababa de hacer lo mismo aquella misma semana.

Desde el verano se sabe que Banca March ha tenido que cerrar su fundo"March Monetario Dinámico" por su alta exposición a títulos hipotecarios. Otra veintena de fondos gestionados por distintos bancos estaban afectados.

La CNMV comunicó que tambien una sicav (fondos de renta variable) gestionada por BBVA, un fondo de Caja Navarra, otro de Cajamar y dos más de Banco Popular han congelado productos extranjeros pertenecientes a BNP Paribas, West LB Mellon y Oddo.

Las inmobiliarias triunfadoras del parquet hasta el verano, ya están en suspensión de pagos técnica y bajo la amenaza de ser absorbidas por fondos Kuwaities y demás petro-fondos.

Las cifras:


PIB USA: 12 billones de $

PIB total mundo: 50 billones de $

Total deuda mundial: 900 billones de $

Deuda total de los EEUU en 1997, 255,3% del PIB. En 2007, 352,6% del PIB - .

Deuda privada total (hipotecas, prestamos para automóbiles, tarjetas de crédito, letras, hipotecas de oficinas y deuda corporativa) de los EEUU a principios de 2007: 48 billones de $. La misma deuda a finales de año valía 24 billones.

Parte de esa deuda asumida por los bancos en 1997, 63,8% del PIB. En 2007, 113,8% del PIB.

Deuda pública de EEUU: 40% del PIB

Total hipotecas en USA 50 billones de $. Si los precios de la vivienda en USA caen entre un 20 y un 30% significará una pérdida de valor de los inmuebles de 4 a 6 billones de $.

Las hipotecas contratadas durante 2005 en USA fueron 8.66 billones de $.

Deuda consumidores USA en forma de tarjetas de crédito en 2007: 1 billón de $. Deuda por financiación de automóviles: 0.7 billones.

Las sub-prime no pagadas rondan los 400.000 millones y podrían superar el billón de dólares.

Coste optimista del "rescate inmobiliario" USA: 1 billón de $. Coste pesimista (N. Roubini) 2,5 billones de $. Coste final ???... ¿14 billones? seguramente mucho más.

Los créditos estructurados con garantía de hipotecas en USA son unos 8 billones de $ y están congelados (no circulan).

La capitalización bancaria total de USA es de 2 billones de$ (2,7 billones la internacional)

Cifra de subprimes en manos de fondos asiáticos y de países exportadores de petróleo: 1 billón de $ como mínimo.

El total de derivados financieros en el mundo es de 516 billones de $ con lo que el impago de sólo el 2% de los títulos implicará pérdidas por 10 billones de $. (El PIB combinado de todo el mundo alcanza sólo a 50 billones de $, el valor total de todos los inmuebles del planeta estaría en 75 billones de $ y el valor aproximado de todas las acciones y obligaciones no llegaría a los 100 billones)

Los activos en manos de inversores institucionales especulativos (fondos hedge, private equity, ...) ha experimentado un aumento del 1.833% en 15 años (de 3 billones de $ a 55 billones).

Cifra total de títulos asegurados con CDSs (Credit Default Swaps): 63 billones de $

Además hay 0,5 billones de $ atascados en operaciones private equity (capital riesgo) que pueden implicar unas pérdidas de de 0,25 billones de $.

Enero de 2008, en un solo mes, se evaporaron 5,2 billones de dólares de las bolsas mundiales.

Marzo 2008 : el oro a 1.032,70 $ y el euro a 1,5$.

Porcentaje de los beneficios del sector financiero en EEUU en 1981: 14%. En 2001: 39%. En 2006: 40%

Links:

Un vídeo de humor sobre el tema:The Last Laugh

Una explicación muy amena del tinglado hipotecario sub-prime


Joaquín Estafanía: La metástasis (crisis financiera) 27/01/2008


Jorge Beinstein: Capitalismo senilFrançois Chesnais: Alcance y rumbo de la crisis financiera
Robin Blackburn: La crisis de las hipotecas sub-prime

Lucy Komisar: http://www.alternet.org/911oneyearlater/11650/?page=entire
http://ftrsummary.blogspot.com/2004/06/ftr-458-interview-with-lucy-komisar.html


Finanzas prácticas (terminología financiera)