20/6/12

Grecia vs España, semejanzas y diferencias



 English translation

Yanis Varoufakis :”Estados insolventes pidiendo prestado para pagar al BCE que está prestando a bancos insolventes, los cuales, a su vez, reciben capital por parte de estados insolventes, los cuales deben pedir prestado a esos mismos bancos que les prestan parte del dinero que han recibido del BCE

Un cuento de saltamontes y hormigas


Yanis Varoufakis:Ciertamente, la crisis se ha cargado sobre las espaldas de las hormigas. Pero ni las hormigas están concentradas en el Norte ni los saltamontes lo están en la periferia. Saltamontes y hormigas son comunes tanto en Grecia y en España como en Alemania, tanto en Holanda como en Portugal, en Austria o en su vecina Italia. Lo que caracteriza a las hormigas es que son trabajadores y currantes, antes y después de la crisis, y a los saltamontes que son animales explotadores, especuladores y corruptos, que se aprovecharon de la bonanza de la burbuja que habían provocado y están ahora privatizando sus ganancias y socializando los malos resultados de sus desmanes con cargo a las hormigas

La fábula de Esopo ha servido como alegoría del matrix neoliberal. "En la Eurozona había hormigas laboriosas concentradas en el Norte y saltamontes ociosos cantando bajo el sol hasta que sobrevino la crisis". En esta machacona realidad virtual, "todos” los periféricos somos saltamontes y deberemos purgar por nuestros pecados. España no es Grecia y aunque algo langostinos -“Spain is diferent”-, “haciendo los deberes” llegaremos al final del túnel.

En realidad las verdaderas langostas de la crisis y la depresión, son los capitalistas, los mercados, los banqueros y especuladores y sus sicofantes, mercados que han adoptado las técnicas de ataque propias de las nubes de langostas organizando raids especulativos en enjambres demoledores.


El origen de la crisis capitalista griega


Grecia fue para los EEUU la primera experiencia de tipo vietnamita.

Desde 1947, Estados Unidos apoyó activamente gobiernos autoritarios en Grecia, Turquía e Irán con el fin de asegurar que estos estados no cayeran bajo la influencia soviética. Británicos y norteamericanos colaboraron activamente en la guerra civil que terminó con la derrota militar de los comunistas en 1949. Tras el fin de la guerra civil los EEUU reorganizaron el aparato de estado, las fuerzas armadas y, sobre todo, los servicios griegos de inteligencia(EYP). El Partido Comunista de Grecia (KKE) fue declarado ilegal, muchos comunistas fueron encarcelados y muchos huyeron del país. La CIA y el ejército griego continuaron trabajando en estrecha colaboración. la misión militar americana ejercía un control absoluto sobre la estructura y el funcionamiento de las fuerzas armadas. Grecia entró en la OTAN en 1952. Grecia era un eslabón vital en la defensa de la OTAN arco que se extendía desde la frontera del este de Irán hasta el punto más septentrional de Noruega.

La Grecia de la post-guerra ser reconstituyó a partir de la ayuda del Plan Marshall, con un aparato de estado corrompido y controlado de cerca por los EEEU. Las tendencias "demasiado democráticas" de un gobierno de centro-derecha significaron el levantamiento de los militares. Un contragolpe de los militares realistas fracasó, y el rey tuvo que exiliarse en Roma.



La junta militar duró desde 1967 hasta 1974.

Tras la restauración de la democracia y sucesivos gobiernos de derechas, Grecia entró en la CEE en 1980. El PASOK llegó al poder en 1981. Grecia avanzó en la dirección socialdemócrata durante la década de los 80. Comenzó a tener un cierto estado del bienestar con la creación de un sistema sanitario nacional, la expansión del sistema educativo, una reforma progresista del sistema universitario, una ley sindical progresista, aumentos de salarios y pensiones y más servicios públicos. Como en el caso español, la fiscalidad dejó al margen la riqueza y las rentas de los ricos y muy ricos.

Buena parte de las mejoras vinieron de los fondos de ajuste europeos y del endeudamiento público.

Los primeros recortes empezaron a finales de los 90 por la adopción de los criterios de convergencia que imponía la entrada en Eurolandia en 2001. Pero el euro trajo consigo la finanzialización (crédito barato instrumentalizado en productos financieros de nuevo diseño por parte de la banca alemana y francesa) y la euforia alocada en la Bolsa de Atenas. La fiesta continuó con la celebración de los juegos olímpicos de Atenas en 2004.

Los ministros de la derecha neoliberal pagaron más de 300 millones de $ a Goldman Sachs (por comisiones) para que maquillara el déficit y el endeudamiento. En 2001 Goldman Sachs ideó un esquema, bautizado como Aeolus, que canalizó - en secreto - fondos proporcionados por ricos inversores al haber del presupuesto griego. A cambio, los inversores se apropiarían de los ingresos de todos los aeropuertos públicos durante 20 años. El montaje encubierto lo reveló Eurostat en 2004 pero las agencias de calificación siguieron colgándole la triple A a la deuda griega.

La banca (primer operador financiero en Bulgaria y Rumanía) y las navieras griegas se expandían y prosperaban con la globalización mientras que la base productiva se desintegraba por completo frente a la competencia alemana (y sus vecinos del norte). Mientras en España se construían AVEs y aeropuertos por doquier, en Grecia se compraban cazas Mirage franceses y F-16 norteamericanos por docenas (entre 2005 y 2009 estas “inversiones” supusieron el 40% de las importaciones).

 El desarrollo de la crisis capitalista griega


Crisis financiera de 2008. El comercio mundial y por tanto el transporte marítimo se hunden. Queda el turismo que también sufre un batacazo en 2009. A diferencia de España, el gobierno pillado fue el de centro-derecha que, en lugar de instrumentar un plan E de estímulo, se apresuró a rescatar inmediatamente a los bancos quebrados tras sus malos negocios en su reciente apalancada (con créditos de la banca centro europea) expansión hacia el Este (para financiar la especulación inmobiliaria en Bulgaria y Rumanía). Resultado: caída del PIB en un 2,7% en 2009, un déficit público del 15,4 % del PIB y una deuda pública del 127% del PIB.

La UE impuso un drástico programa de recortes que obligó a dimitir a la derecha convocando elecciones anticipadas. El PASOK volvió al gobierno en 2009, con el 44% de los votos, para ponerse inmediatamente al servicio de las finanzas europeas imponiendo reformas, recortes y privatizaciones, a cambio de los sucesivos rescates que iniciaron la espiral depresiva con una caída acumulada de más del 12% del PIB. La deuda griega, con intereses instalados en los dos dígitos, se convirtió en la mesa más concurrida del casino financiero mundial con sucesivas oleadas de langostas financieras apostando en corto (a la baja)  o arriesgando en largo (al alza) debido a los suculentos intereses.

Trabajadores y jubilados (entre 500 y 700 €/mes) han perdido mas de 1/ 3 de sus ingresos y a menudo la paga se retrasa uno o dos meses. El paro real está en el 25%. Buena parte de los pequeños negocios han cerrado. Decenas de miles de funcionarios despedidos. Servicios públicos colapsados, hospitales callejeros (camas en la calle frente a los servicios de urgencias), colegios e institutos sin fondos de mantenimiento. A pesar de todo, los precios siguen subiendo (3%) puesto que los proveedores principales son multinacionales monopolistas (globalización impone).

 Veto al referendum griego

Como en Argentina, la brutalidad de la intervención, se transformó en huelgas, manifestaciones, marchas y una desestabilización del sistema político. La huelga general de 48 horas en octubre con 300.000 manifestantes en Atenas y 200.000 en el resto del país, ocupación de edificios públicos y ministerios, bloqueo del Parlamento, cancelación del desfile militar en la festividad nacional del 28 de octubre, … Papandreu decidió convocar un referéndum. El modo humillante con el que se dejaría tratar el jefe del gobierno griego por parte de los miembros del G20 (le impusieron sucesivamente los términos de la pregunta, la fecha del escrutinio y finalmente la renuncia al mismo) era la manifestación de la completa desestructuración del sistema político griego. La troika impuso un gobierno a su medida con un banquero al frente.

El nuevo gobierno comunicó a su pueblo el paquete (Memorando II) de medidas asociado a un nuevo tramo del rescate: reforma laboral que prohíbe la negociación colectiva, reducción en un 22% del salario mínimo (32% menos para los jóvenes), recorte del 15% de las pensiones, 150.000 empleados públicos a la calle durante los próximos 3 años.

En febrero de 2012, el parlamento griego abolió el sistema de vivienda protegida (OEK) y el sistema de guarderías públicas para hijos de trabajadores (en este caso para apoderarse de los 3.000 millones de € de los fondos del sistema que se financiaba directamente por las aportaciones de obreros y empresarios)

La élite griega, en conjunto, ha sufrido daños insignificantes y una buena parte de ella ha aumentado su riqueza gracias a los recortes salariales y reformas laborales, mientras que el impacto en el resto de la sociedad griega ha sido devastador.

 Mientras los rotativos alemanes al servicio de las langostas claman: "Insolventes, vended vuestras islas, vended vuestra Acrópolis, ... tenéis que vender cualquier cosa para redimir vuestras deudas", nadie recuerda que bajo la ocupación alemana  se impuso al gobierno griego una pesada contribución para pagar los gastos de la Wehrmacht. Se olvida que en marzo de 1942 se impuso un préstamo forzado de Grecia a Alemania de  476 millones de marcos que nunca ha sido reembolsado (a pesar de las reiteradas reclamaciones griegas) y que con intereses al 3% representaría en la actualidad una cifra de más de 95.000 millones de $.

Nadie se acuerda de que los partisanos griegos (comunistas) ofrecieron una dura resistencia frente a los nazis que no dudaron en destruir la mayoría de las infraestructuras del país, requisaron todo lo requisable y provocaron una de las peores hambrunas de la historia moderna europea. Tres años de contrainsurgencia anglo-norteamericana contra estos mismos partisanos dejarían desmantelado al país mientras Alemania recibía el plan Marshall y se daba carpetazo a sus deudas y reparaciones de guerra.

La quita "voluntaria" de la deuda. Los Rescates son para las langostas

El rescate de 130.000 millones de € (febrero de 1012) se instrumentalizó para organizar la reestructuración “voluntaria” de la deuda griega. 30.000 millones fueron directamente a los bolsillos de los bonistas privados para “endulzar” la reestructuración. Los restantes 100.000 millones se destinaron a la recapitalización de la banca. De esta manera, la mayor parte del “corte de pelo” fue a parar al sector oficial de los acreedores. Tras la operación, la deuda en manos privadas quedó reducida a 70.000 millones de € (un 25% del total). Además la mayoría de los bonistas privados están ahora amparados en la dura legislación británica (represalias de todo orden) que complica mucho un futuro intento de reestructuración de deuda por parte de Grecia.

El canje de deuda antigua (bono de 1000 €, al 10% a 10 años, emitido bajo la ley griega) por títulos nuevos (bono de 315 €, al 3% a 30 años, emitido bajo ley británica) conlleva un “dulce adicional” consistente en un obsequio de 185 € por bono canjeado a pagar por el EFSF.

De hecho los 130.000 millones del "rescate" han sido secuestrados por la misma Troika (que ahora detenta las 3/4 partes de la deuda pública griega) para asegurarse el cobro de intereses sin que ni un solo euro vaya a los griegos o a estimular su economía.

En total la deuda pública griega se recortó en unos 100.000 millones € pero Grecia fue forzada a tomar nuevos préstamos para pagar a sus ahora prestamistas "oficiales" (la Troika) y a los restantes prestamistas privados.

Con el PIB en caída libre (denominador de la ratio Deuda/PIB), esta ratio no hace más que crecer con lo que pronto habrá que plantearse una nueva quita.

Los intereses de la deuda griega (bonos a 10 años) están en el 30%, lo cual implica dos cosas: que los contribuyentes griegos deberán pagar el 100% de su PIB sólo en intereses y que en 2,4 años se dobla el total adeudado. Si Grecia sólo puede pagar intereses mediante rescates ¿como va a devolver un principal que dobla cada 2,4 años?

Legalmente se entiende que cuando un contrato es imposible de llegar a término, es nulo. Los contribuyentes griegos nunca podrán devolverla ni seguir pagando por si solos los intereses usureros impuestos por las langostas. La mayor parte de la deuda griega ha sido endosada maliciosamente sobre los griegos de a pie y por tanto es deuda odiosa e ilegítima.

La espiral de la huida de depósitos (Target 2 y operaciones repo o Ltro)



Hay indicios evidentes de que la huida de depósitos sureños hacia el norte (activos alemanes, holandeses o finlandeses) se está desbocando. Estos flujos de capitales desde la periferia hacia el centro de la Eurozona  atentan a la esencia misma de lo que es una unión monetaria que es la eliminación del riesgo cambiario.

2012 empezó con una continua retirada de fondos desde los PIIGS hacia bancos alemanes y de otros países nórdicos y posiblemente hacia bancos de países no europeos que se aceleró en los primeros 4 meses de 2012. En el caso griego, la huida se convirtió en desbandada. En el caso español, el affaire Bankia en mayo y la subsiguiente caída en picado de la bolsa española reflejan la precipitada huida de fondos depositados en nuestro sistema financiero. El miedo es doble por el peligro de un corralito en caso de salida del euro y/o del peligro de corralito por el cierre a cal y canto de los mercados a la refinanciación de la deuda. La salida de capitales se han producido por los envíos al extranjero por parte de la banca doméstica, inversores extranjeros retirando caja o vendiendo sus activos ibéricos. En los primeros 5 meses de 2012 un total de 163.000 millones abandonaron nuestras fronteras (un 30% del PIB anual)

Caída de los depósitos en España


Estas corridas bancarias dejarían sin fondos a los bancos griegos o españoles en un santiamén dejando patas arriba todo el sistema financiero europeo. Es como si se cerrara de golpe la válvula de una tubería forzada que alimenta una turbina, lo que se conoce como golpe de ariete ¿Porqué resiste el tinglado? Pues existe un mecanismo de transferencia que actúa como una especie de válvula de emergencia .Se trata de Target 2 (Trans-European Automated Real-time Gross Settlement Express Transfer)


El artículo 66 del tratado de la UE, asegura la completa movilidad de capitales en la Zona Euro.

En los EEUU existe un sistema de trasferencia de depósitos entre los estados parecido al que funciona en Eurolandia. Como no se prevé ningún intento de secesión y de instauración de una nueva moneda, no hay peligro de “corralito” y por tanto no hay ningún incentive para la huida de depósitos de un estado a otro de la Unión.

No es el caso en la UME. Los primeros casos de huida de depósitos se registraron en 2009 ante el temor a una salida del euro de Irlanda y Grecia. Luego se calmaron los flujos.


Paradójicamente, la pertenencia a la UE facilita las transferencias de depósitos. Si un madrileño quiere transferir sus depósitos a un banco alemán, lo único que tiene que hacer es abrir una cuenta en una sucursal madrileña de un banco alemán puesto que no existe ningún tipo de control en los movimientos de capitales. Además no corre ningún riesgo de tipo de cambio. El sistema del BCE y los bancos centrales asociados recicla estas transferencias de fondos de forma que vuelven de nuevo a los PIIGS. El mecanismo (técnicamente conocido como Target 2) es automático e implica un salvataje de la banca afectada por la retirada de depósitos por parte del BCE.

Según Target 2, el banco alemán que recibe los fondos los deposita en el banco central alemán (Bundesbank) que a su vez los transfiere al BCE que a su vez los transfiere al Banco de España y de este de nuevo al banco español que sufrió la retirada del depósito. En estas transferencias, los bancos españoles y el Banco de España deben adjuntar un colateral que avala el nuevo endeudamiento contraído con el BCE.


En la desbandada actual, el BCE está actuando como prestamista de última instancia a través de tres mecanismos: Target 2, las operaciones repo (2 rondas de préstamos a la banca privada al 1% por más de 1 billón de € que en los casos de España e Italia han servido en parte para reponer fondos retirados por sus depositantes) y ELA (mercado interbancario europeo que ya no funciona para España) y por tanto está llevando a cabo un masivo salvataje, en buena parte encubierto, del sistema financiero. Pero si restringiera o limitara estos movimientos, incluido Target 2, los bancos periféricos se verían obligados de inmediato a imponer un corralito bancario.

La huida masiva de depósitos desde la periferia hacia el norte de Europa ya está en marcha y es una espiral sin fondo en la que Grecia y España van a la cabeza y si no fuera por el Target 2, en estos momentos la totalidad de la banca española estaría en situación de suspensión de pagos.

La única forma de solucionar un golpe de ariete antes de que reviente el sistema es restablecer la normalidad del flujo hidráulico. Target 2 puede retrasar los acontecimientos, como las repos al 1% a 3 años o las compras puntuales de deuda periférica por parte del  BCE, pero mientras Europa siga siendo territorio langosta, la espiral depresiva acabará engullendo todo el tinglado.

El "dinero listo" (depósitos superiores a los 100.000 € de la gente rica no cubiertos del fondo de garantía) está ya fuera de la periferia. El peligro es que la corrida bancaria se extienda al dinero tonto (pequeños depositantes) y en Grecia ya se retiraron más de 700 millones de € en el mes de mayo y algo así está ya ocurriendo en España tras el caso Bankia. De momento aún no es una desbandada.

¿Quien está mejor, Grecia o España?


Los recortes han sido tan drásticos que Grecia podría registrar un superávit fiscal primario en 2013, es decir, que si no hubiera de pagar intereses por su deuda acumulada, registraría un superávit en sus cuentas públicas. Si dejara de pagar intereses y repudiara su deuda, la mayoría de la cual es deuda ilegítima y odiosa, el sector público griego no necesitaría a los mercados ni a la troika para poder financiar sus gastos.


Es la ventaja de ser más pequeño y más radical en una Europa al borde de la depresión y en la que el discurso de los recortes y los deberes desprende demasiado tufillo a langosta. Es posible que las cada vez más desprestigiadas instituciones europeas y el mismo FMI levanten el acelerador de la apisonadora  sobre Grecia si los griegos consiguen desalojar definitivamente al corrupto tándem PASOK-ND de la arena política.


En el caso español se está produciendo una especie de reconversión en la teneduría de deuda pública .Los inversores extranjeros están retirando a marchas forzadas buena parte de sus fondos en valores españoles (más de 100.000 mill € sólo durante el primer trimestre de 2012) mientras que la banca española está utilizando las repos al 1% a 3 años (0,3 billones €) para la adquisición masiva de deuda pública española de forma que la mayoría del activo de los balances de la banca zombie son activos inmobiliarios basura y deuda pública en camino de convertirse en basura. Esto significa que el rescate que va a necesitar España-banca en los próximos 3 años de bajada acelerada del valor de los activos inmobiliarios y a medida que vayan venciendo los préstamos del BCE, no bajará de los 0,5 o 0,6 billones de euros.

La ventaja con la que ha jugado, hasta ahora, la clase política española amparándose en su envergadura (too big to fail) puede volverse en su contra dada la magnitud del rescate implicado y ver impotente como perdonan a Grecia algunos de sus "pecados" mientras sigue aumentando la presión y los "deberes" sobre la península atlántica. Y es que “el tamaño” cuenta. Irlanda, con más de tres años de recortes sigue en la UVI (está en recesión desde finales de 2011) y va a necesitar otro rescate de forma inmediata. El guión trazado para los pequeños no sirve para la agónica travesía de los grandes periféricos, de ahí el espejismo de “Más Europa”.

¿Más Europa?


Más Europa significaría unión bancaria, eurobonos, fiscalidad común, reforma financiera, impuestos antiespeculativos, transferencias a los PIIGS y políticas expansivas. Significaría una Europa más social y más solidaria.
  • Unión bancaria a base del establecimiento de un fondo de garantía de depósitos europeo (que cubra incluso los depósitos en un país que sea expulsado de la zona euro) financiado a partir de impuestos sobre las transacciones bancarias (IVA sobre la especulación) y la completa supervisión por parte del BCE del funcionamiento y las cuentas de todas las entidades financieras de la UE (unas 6000 sólo en la eurozona), incluidos los procesos de quiebra y liquidación de entidades insolventes.
  • Una autoridad supervisora bancaria única (BCE) para liquidar bancos zombies.
  • Normativa común para toda la banca europea.
  • Recapitalización de la banca con fondos del EFSF o su sucesor el ESM (European Stability Mechanism) y quitas de deuda insostenible cerrando el paso a más socialización de las pérdidas de la ludopatía de los mercados. Reformas estructurales a fondo contra la banca, recortes, adelgazamiento y partición de los gigantones bancarios "too big to fail". 
  • Mutualización de la deuda pública europea vía eurobonos.
Con toda su prensa y TV presentando a la izquierda como si fueran los nuevos jinetes del Apocalipsis, los griegos han acabado votando más o menos lo siguiente: nos mantenemos dentro porque no queremos encontrarnos fuera cuando la UE se reforme. Grecia y España navegan ya en la misma espiral y la cuerda de salvamento a la que parecen agarrarse es “más Europa”.

Pero mientras las hormigas se mantengan divididas o pensando que son saltamontes, seguramente veremos "menos Europa” y acabaremos viendo como Alemania (tras Finlandia?) abandona la Eurozona por la puerta trasera.

¿Más Europa?. El caso yugoslavo



Las depresiones destruyen los deseos de unión y cohesión. En otros artículos hemos comparado el caso español con el de Argentina, sin embargo, un caso aún reciente y próximo de acoso y derribo de los mercados es el de Yugoslavia, un cercano y peligroso precedente a tener en cuenta para quien quiera hacer previsiones sobre el inmediato futuro que aguarda a Grecia, España y a buena parte de Europa.

En los años 60 la economía yugoslava era próspera (crecimiento del PIB 6,1% de media). Había desarrollado  un poderoso y dinámico sector industrial. El desempleo era bajo y el nivel educativo y sanitario (ambos gratuitos) del país era envidiable (esperanza de vida de los varones 72 años). Las empresas yugoslavas exportaban tanto a Occidente como al Bloque Soviético y recibían encargos para la construcción de infraestructuras en África, Europa y Asia. Los directivos de estas compañías eran supervisados por consejos de trabajadores constituidos por todos los empleados de la firma. Los sindicatos eran poderosos y no escaseaban las huelgas tras conflictos con los directivos.





La crisis del petróleo en los años 70 generó enormes excedentes financieros (petrodólares) en busca de rentabilidad. Los banqueros se ofrecieron como gestores e intermediarios (reciclaje) y organizaron sindicatos bancarios (Club de París, Club de Londres, ...) para prestar a estados sub-prime dispuestos a pagar sustanciosos tipos de interés.

Al igual que a muchos países latinoamericanos, los mercados ofrecieron préstamos a los yugoslavos necesitados de divisas para para poder seguir financiando las importaciones de productos energéticos cuyos precios se habían disparado. De inmediato se exigieron condiciones de “apertura” de su mercado a los competidores occidentales según las sospechosas recomendaciones de la NED (National Endowment for Democracy).

Los experimentos de economía mixta (socialismo de mercado) funcionaron peor de lo esperado y los índices de paro e inflación eran considerables. En los años 70, más de 400.000 emigrantes enviaban remesas a su patria desde de Alemania y otros países europeos.


La "autogestión obrera" combinada con la "descentralización" se traducía en la práctica en que las burocracias locales ejercían el control final sobre todas las decisiones importantes de inversión en las empresas bajo su jurisdicción. Sancionaban los créditos de los bancos locales a dichas empresas. Obligan a las empresas locales a contratar trabajadores independientemente de sus necesidades reales. Elegían a los directores de las empresas y bancos locales. Presionaban a menudo a las empresas a seguir una política de autarquía local, por ejemplo, bloqueando los planes de las empresa para invertir en otras repúblicas, o instándolas a adquirir suministros exclusivamente de otras empresas locales ....

A pesar de la propaganda sobre el avanzado sistema de autogestión, los trabajadores, salvo excepciones, no podían gestionar sus propios asuntos. Debían mantenerse estrictamente bajo el control de la burocracia del partido local. Los motivos de esta política no eran, por supuesto, simplemente ideológicos. Si a los trabajadores se les hubiera permitido ejercer los derechos genuinos de la autogestión, decenas de miles de burócratas del partido habrían quedado sin poder y sin ocupación.

El "modelo yugoslavo" degeneró en una combinación de rasgos característicos de dos modos antagónicos de producción, a saber, el capitalismo y el socialismo, unidos por los intereses de una casta burocrática autoritaria. Las "fuerzas del mercado", señalaban la influencia del capitalismo, mientras que la “samouprava” (autogestión) expresaba el socialismo genuino, pero todo el complejo seguía dirigido por la batuta de la burocracia local o federal.

Los problemas de endeudamiento se agudizaron progresivamente dando pie a la intervención del FMI que, a cambio sucesivos rescates, impuso sus terapias de choque: privatización de las empresas autogestionadas, liberalización de la inversión exterior, desmantelamiento del sector público, privatización de la banca pública, las habituales “reformas estructurales” y los consiguientes “recortes” en los servicios públicos (papeles desclasificados en 1992 implican a las agencias USA en la desestabilización del país; una Yugoslavia próspera hubiera sido un precedente inadecuado para el resto de democracias populares en transición).

Mientras el FMI se complacía por el control directo del banco central yugoslavo (impidiéndole prestar al gobierno), el país entraba en una espiral depresiva de endeudamiento, inflación y estancamiento, que lo llevarían a la desmembración y a la guerra a principios de los 90. En 1989-1990 más de mil empresa fueron a la bancarrota. En 1990 el PIB cayó un -7,5% y en 1991 – 15%. Los salarios perdieron el 41% de su valor real durante los 6 primeros meses de 1990. En dos años el paro aumentó en más de 2 millones, la mayoría obreros industriales. Los ingresos públicos que debían financiar las transferencias a las repúblicas confederadas se desviaban para pagar a los acreedores del club de París y el club de Londres. Al final la federación estalló. En junio de 1991 se producían las declaraciones formales de secesión de Croacia y Eslovenia.

¿A quien beneficia el euro?



El euro y sus tratados fue el gran invento de las langostas (grandes multinacionales y los grandes operadores financieros). Un inmenso mercado pro-monopolios y un esquema circular perverso para exprimir a las desorientadas hormigas obteniendo suculentos beneficios, industriales y financieros. Mientras los monopolios industriales prosperaban explotando a los educados obreros recién venidos del frío soviético y vendiendo a un mercado periférico cautivo sin posibilidades de devaluación, los financieros engordaban transfiriendo los superávits del norte hacia la deficitaria periferia. Todo rodaba mejor y más aprisa con dosis crecientes burbujistas.


En el caos del pinchazo, la crisis y la depresión, la mayoría de las langostas siguen prosperando y enriqueciéndose. Sin el euro los monopolios quizá tengan menos cifras de negocio pero en cambio seguirán engordando a base de más y más fusiones y adquisiciones, manteniendo los precios altos y sus descomunales rentas de monopolio. La riqueza seguirá polarizándose exponencialmente puesto que los mercados han aprendido a navegar y hacer pingues negocios en las aguas turbulentas que están engullendo a naciones y estados enteros (muchas de las grandes fortunas se han hecho en condiciones parecidas) y en las que los codiciados monopolios naturales van cayendo, uno tras otro, como frutas maduras, en sus privadas manos.

Así pues, que ninguna hormiga espere un respiro por parte de las langostas. Las langostas ya le han sacado jugo a "su" euro y seguirán exprimiendo el invento mientras les beneficie. En caso contrario lo abandonarán.

No hay un euro para todos, no existe el euro "neutral". Reconducir la situación de Europa por la vía social y solidaria exige una mentalidad y una acción revolucionarias, sino el mundo seguirá siendo el planeta globalizado de las langostas y sus plagas, con euro o sin él.

Links:

Stathis Kouvelakis: El crisol griego

30/5/12

Rusia capitalista II


English translation

 Lee Raymond (CEO de ExxonMobil entre 1993-2005): "No soy una compañía de EEUU y no tomo decisiones basándome en lo que es bueno para EEUU"

Anders Aslund : ‘La mayor historia de corrupción de la historia humana

John Browne, (antiguo consejero delegado de BP): "El problema no es la falta de leyes, sino su aplicación selectiva. Esto es lo que crea la sensación de anarquía. Mientras que los procesos burocráticos legalistas siguen siendo el sello distintivo de Rusia, nunca se sabe si alguien va a hacer la vista gorda o si las leyes se aplicarán correctamente".

Capitalismo ruso 1.0 


El capitalismo se introdujo en territorio ruso en el siglo XIX. Se trataba ya de un capitalismo maduro que había experimentado ya su primera revolución industrial. Como ocurría en EEUU y en otros países, era un capitalismo compatible con el fortalecimiento de los estados nación donde se instalaba y que prosperaba con la creación de un núcleo nacional industrial protegido frente a la competencia exterior mediante barreras arancelarias. Pero era también un capitalismo con avanzados rasgos monopolistas en el que los trusts y los holdings ya dominaban el panorama y forzaban a los estados a embarcarse en guerras imperialistas.

Trabajadores del metal a finales del s. XIX

Unos de sus paladines fue Sergei Witte, el ministro que supervisó la construcción del ferrocarril transiberiano. Conocedor de Frederich List, quería para Rusia una fuerte industria doméstica protegida y defendió la promulgación de una legislación proteccionista. También promovió la modernización del sistema educativo (escuelas de comercio) para aumentar la preparación técnica del país y en 1987 promulgó una ley limitando la jornada laboral en las fábricas. Su intento de reforma agraria le enfrentó con la nobleza y fue apartado del poder en 1903.

La primera penetración capitalista en Rusia fue un largo y complejo proceso histórico de asalto y remodelación del estado que al final resultó fracasado tras el desastre de la 1ª G.M. y la resistencia de la población a convertirse en carne de cañón.

Capitalismo ruso 2.0


La penetración del capitalismo monopolista en Rusia a finales del s.XX, tuvo unas características muy diferentes.

Para el nuevo capitalismo monopolista transnacional los estados nacionales ya no constituyen la base y palanca principal de las corporaciones sino meras piezas accesorias, intercambiables y en cierta forma prescindibles. Para el capitalismo 2.0, la URSS constituía un basto y rico territorio comunal a fagotizar que se le había resistido hasta entonces. A diferencia de la primera experiencia fracasada, la recaptura capitalista de la URSS, vía “terapias de choque” y privatizaciones “express”, fue un proceso de infección, desmembración y desestructuración relámpago que duró menos de un lustro.

Rusia se convirtió, casi instantáneamente, en una economía corrupto-mafiosa, petróleo dependiente, en la periferia del capitalismo monopolista transnacional. No hubo “Transición” en ningún sentido. El capitalismo monopolista transnacional ya no precisa de estados base para su operativa. El marco jurídico institucional y las normativas y regulaciones públicas, el contrato social y las cartas magnas nacionales, son a menudo un contratiempo y un obstáculo para la competitividad de los negocios y la apropiación de las plusvalías.

Para el neoliberalismo una oportunidad de saqueo de tal magnitud no se presenta todos los días. La reconquista de Rusia se diseñó y planificó para convertirse en la mayor orgía capitalista jamás contada. Primero saquear, desmantelar, privatizar, robar, acumular, … siempre habría tiempo para la tediosa construcción administrativa, legal y reglamentaria que tanto aborrece el capitalismo neoliberal.De la noche a la mañana, el capitalismo 2.0 reinaba sobre los escombros del estado soviético sin haberse levantado aún ningún marco jurídico institucional alternativo.


La grotesca robo-privatización de lo público sin que existiera el mínimo marco legal ni la mínima seguridad jurídica, generó una escalada relámpago, descomunal y sin precedentes, de las actividades criminales en respuesta a la laguna legal y el desgobierno económico. El desmantelamiento institucional que protegía la propiedad pública no fue substituido por otro alternativo que protegiera la propiedad y los contratos privados.

La respuesta evidente ante el vacío institucional y la falta de seguridad y protección jurídica fue la de buscar la protección y el apoyo del crimen organizado ruso que evolucionaría “espontáneamente” para convertirse en el principal sostén de la economía privada capitalista, el defensor de la propiedad privada mal adquirida y garante de la validez de los contratos financieros y comerciales, constituyéndose como una especie de sistema de arbitraje en la sombra que sostiene el nuevo orden capitalista y es capaz de dictar y hacer cumplir ciertas normas básicas para reducir la incertidumbre en los intercambios y los negocios.

Más del 70% de todos los contratos a mediados de los 90 se cumplimentaron al margen del marco legislativo. El crecimiento en el número de bandas criminales involucradas en la violencia empresarial fue espectacular. En 1991 había 952 grupos criminales; en 1992, 4.300; en 1993, 5.691; …

Así pues, la emergencia explosiva del crimen organizado durante los primeros años 90s puede considerarse como una respuesta institucional informal para proteger los derechos de propiedad y los contratos, la tercera pata imprescindible para el buen funcionamiento del nuevo orden neoliberal.

Criminal capitalismo


El capitalismo terminal burbujista neoliberal es profundamente cortoplacista. La especulación financiera domina y va por delante de una economía real reducida cada vez más a un mero papel secundario como base del hiper-apalancado casino financiero. Es su absoluta irresponsabilidad por las consecuencias criminales de sus envestidas fulgurantes, de sus burbujas y pinchazos, estafas, terapias de choque, reformas laborales, reformas constitucionales, robos de activos, salarios, pensiones, ahorros, … lo que lo convierten en el peor sistema de organización social jamás imaginado.

Como los resultados de sus envestidas son impredecibles, la degeneración mafiosa del capitalismo ruso seguramente no respondió del todo a los parámetros esperados en orden a la consolidación de la penetración de los monopolios transnacionales y el capital financiero.

El criminal capitalismo constituye una distorsionada respuesta  a la envestida neoliberal monopolista. El criminal capitalismo en Rusia, impidió el total desmantelamiento y apropiación del país por parte de los monopolios transnacionales. Tras las escaramuzas iniciales, el capital autóctono resistió amparándose en las estructuras y redes mafiosas que acabarían controlando la misma administración estatal.

Una alternativa al “estado fallido” es la constitución de clanes que intentan desempeñar o sustituir las funciones que corresponderían a un estado consolidado. En ausencia de instituciones administrativas válidas, los grupos sociales tienden a reorganizarse amparándose en estructuras tribales, clánicas, o grupos de obediencia criminal como las mafias. El planeta se está llenando de estructuras substitutivas o alternativas al modelo de estado-nación que funcionan en paralelo o substituyen la mayoría de las funciones del estado.

Los Grupos Financiero-Industriales (FIGs)



Algo así ha ocurrido en Rusia. Sobre la tabula rasa del estado soviético no se ha edificado un nueva administración estatal capitalista fiable y funcional según los parámetros deseados por el capitalismo monopolista transnacional. Tras diez años de caos en los que el pueblo ruso fue reducido a la miseria más atroz y perdió más de 10 millones de almas, en Rusia coexisten un seudo-estado corrupto e imprevisible que comparte el poder junto a una amalgama de clanes mafiosos que interactúan y se reparten los negocios a través de los “Grupos Financieros Industriales”.

Emergencia de los FIGs

Durante la primera ronda privatizadora (1993-94), 16.500 empresas públicas (2/3 del total) fueron privatizadas por el sistema de vales o certificados repartidos entre los directivos, los trabajadores y los ciudadanos rusos (capitalismo del pueblo).

La liberación de los precios en enero de 1992 provocó una inflación descomunal que depreció los ahorros depositados en los bancos en un 99%. Las empresas, ahora sin contratos estatales, no podían siquiera pagar salarios. La mayoría de los “capitalistas populares” se vieron obligados a malvender sus vales a los pocos que tenían dinero fresco. En 1994, 3/4 de las empresas habían pasado a las "manos privadas" de funcionarios corruptos y gansters.

Se había acabado el “capitalismo del pueblo”. Apropiación, acaparamiento, desmembramiento y reparto de de activos públicos por grupos criminales cleptócratas en los centros de decisión fueron la tónica del proceso de privatización. Por si acaso, Yeltsin bombardeó el parlamento en octubre de 1993, una cámara que se había mostrado demasiado proclive al “capitalismo popular”.

Ya sin el control parlamentario, Potanin, Chubais y otros amiguetes de Yeltsin, diseñaron un plan, en la primavera-verano de 1995, según el cual el gobierno ruso obtendría préstamos de la banca rusa con la garantía de acciones de las principales industrias estratégicas (petróleo, energía, oro, diamantes, níquel, ... ). En caso de impago del gobierno, los bancos tendrían el derecho a subastar las acciones de las compañías.

El plan "préstamos por acciones" ha sido calificado del mayor robo de la historia. De principio a fin fue una operación planificada de sustracción de activos organizada por y para un grupo de futuros oligarcas provenientes de un pequeño círculo de funcionarios corruptos compinchado con el crimen organizado.

Un gobierno corrupto y sin ingresos pidió prestado a los bancos (controlados por mafiosos y oligarcas), avalando los préstamos con los monopolios y empresas públicas. Como estaba previsto desde buen principio, no devolvió los créditos obtenidos en la fecha de su vencimiento. Se pasó a la subasta, donde los participantes eran individuos o compañías controladas por los mismos bancos. En todos los casos los paquetes de acciones subastados se obtuvieron por un pequeño plus sobre el precio irrisorio de salida.

Onexim bank, controlado por V. Potanin, uno de los diseñadores del plan, se quedó con el 38% de Norilsk Nickel (productor de 1/5 del níquel y 2/5 del platino mundial) por 170,1 millones de $ (el 0,1 añadido a los 170 millones fue el plus que se pagó sobre el precio de salida de la subasta). En 2003 su valor estaba tasado en 53.000 millones de $. Otras compañías subastadas fueron: Sibneft (petróleo), adquirida por 100,3 millones de $, Sidanko (petróleo), por 130 millones de $, Yukos (uno de los productores de petróleo mayores del mundo), que fue adquirida por el banco Menatep, el banco de Mijail Khodorkovski, por 159 millones de $ ... Tras el reparto siete "banqueros" habían obtenido el control del 50% de la economía rusa.

Una vez repartido el pastel (Yukos, Sibneft, Lukoil, Surgutneftegaz, Norilsk Níkel, Mechel, …), se había constituido un grupo privilegiado de oligarcas (V. Potanin, B. Berezovsky, M. Khodorkovsky, M. Prokhorov) con enormes recursos para apoyar la continuidad del rumbo político y económico marcado por Yeltsin (reelección en 1996).

 Datos sobre los FIGs rusos

La consolidación de los FIGs

A finales de los 90s el crimen organizado había conseguido un control sustancial sobre las empresas privatizadas gracias a su papel de árbitro y garante del sistema, resolviendo disputas corporativas, asegurando el pago de deudas y la resolución de los contratos. También se habían convertido en prestamistas para emprendedores (Start-ups ) y empresas, intercambiando préstamos por acciones y acabando por controlar a muchos de sus clientes.

Tras la privatización, unas pocas estructuras industriales monopolistas mafioso-dependientes, con un capital altamente concentrado, dominaban, al completo, el panorama económico y social de Rusia.

R. M. Gates, antiguo director de la CIA, estimaba en 2001que 2/3 del comercio, el 80% de la banca, buena parte de las bolsas de valores y 150 grandes empresas públicas, estaban controladas por el crimen organizado. El 40% del PIB estaría en manos de la mafia en connivencia con la corrupción y los negocios

Tras la privatización se constituyeron de inmediato Grupos Financiero-Industriales (FIGs), amalgamas de monopolios y bancos que pretendían ser la versión rusa de los keiretsu japoneses o chaebol sur-coreanos. En realidad, estas estructuras empresariales funcionaban como clanes vinculados a determinados grupos del crimen organizado. Los principales FIGs eran: Inkombank Group, Most-Bank Group, SBS-Agro Group, Oneximbank Group, Menatep Bank Group, Rossiysky Kredit Group, etc.

A mediados de los 90 había 27 grandes FIGs que concentraban 446 corporaciones (65 bancos) y tenían más de 2 millones de empleados. Muchos de estos FIGs quedaron bajo el control del crimen organizado desde su misma fundación. A parte de los grandes FIGs, se formó una nebulosa de miles FIGs según la fórmula banco-corporaciones, en todos y cada uno de los sectores de la economía con los bancos funcionando en régimen de gestoría financiera (lavado de dinero) y fuente de información al servicio de los grupos criminales.

A la cabeza de cada grupo hay algunas empresas de carácter monopolista junto a uno o varios bancos. En un segundo nivel se agrupan algunas firmas secundarias y un tercer nivel de filiales tapadera. Un elemento clave del grupo es una organización de lobbying estructurado que procura por sus intereses ante las instancias estatales. La dirección y el control así como la apropiación de la mayor parte de las rentas obtenidas, se concentra en un reducido número de individuos que poseen entre el 30 y el 50 % de las acciones del grupo.

Estos FIGs administran y controlan las infraestructuras sociales (clínicas, ambulatorios, guarderías, vivienda, sindicatos, …) de sus empleados operando como verdaderos clanes.

Un indicio de la estructura de clan es que los bancos pueden retener durante meses los salarios de los empleados para usarlos en alguna operación especulativa que puede revertir (o no) rentas adicionales al clan. También es corriente "desviar" los salarios debidos para apoyar campañas electorales de candidatos favorables al clan. Se trata de un complicado sistema de lazos financieros mutuos entre empresas, bancos y agencies de gobierno regionales o federales y sobre todo de conexiones personales de clan.

De hecho, estas estructuras clánicas constituyen la base del poder político. La intersección de intereses entre ambas esferas de poder es a menudo compleja. Algunos clanes apoyan diversos partidos simultáneamente y muchos partidos tienen el apoyo de diversos clanes.

Lo que da solidez a estos clanes son sus estrechos lazos con el crimen organizado. Aunque exista cierto grado de competencia formal económica entre ellos, en lo fundamental la lucha es informal. Lo importante son las conexiones personales, los pactos y acuerdos para dividirse el mercado y las esferas de influencia, el establecimiento de “reglas” pactadas de competencia, etc, a parte de las prácticas habituales criminales como los chantajes, sobornos, asesinatos, etc. Se trata de una batalla entre fuerzas que están tratando de regular el mercado. Cada clan trata de regular el mercado a su favor y el clan más fuerte - no el productor más competitivo – es el que se impone.

En ningún otro caso histórico el crimen organizado ha conseguido tanto poder económico y político como en los países neo-capitalistas de la antigua URSS. Tanta corrupción al más alto nivel no podía tener otra consecuencia que la de crear una perfecta relación simbiótica entre la administración oficial y el crimen organizado. Los rusos habitan un medio capitalista neoliberal en el que la ilegalidad está más premiada que perseguida y en el cual el crimen organizado se ha atribuido la función del control y el gobierno de la sociedad.

El arbitraje de Putin y la estabilización


La ascensión de Putin se gestó durante el período de la hiperdepresión con el PIB en caída libre, el 80 % de la población en la pobreza, un presidente Yeltsin borracho, cleptómano y enfermo, las bandas del crimen organizado encastradas en la mayoría de sectores económicos, enfrentadas, guerreando entre si a pistoletazo limpio, y unos niveles de corrupción escalofriantes. Putin encarnó el arbitraje como condición sine qua non para el mantenimiento del nuevo estatus quo.

Putin aterrizó en Petrogrado proveniente del KGB en Dresden. Allí se hizo asistente de Sobchak, el nuevo alcalde, que lo puso a cargo de las relaciones económica extranjeras. Allí, en el centro de solapamiento de diversas redes de influencia política, de negocios, de personal de seguridad, de abogados y jueces y por supuesto de grupos mafiosos, hizo su aprendizaje político. A finales de la década de los 1990s, Sobchak, investigado por corrupción, huyó a París con la ayuda de Putin que entonces ya trabajaba en el Kremlin.

El nuevo Estado reorganizado por Putin y sus allegados funciona como árbitro de la estructura clánica post-soviética constituyéndose como el clan más poderoso. Sin apenas ingresos tangibles, el estado ruso se estaba diluyendo como un terrón de azúcar. A despecho de los mercados y las agencias internacionales Putin recuperó para el estado parte de las rentas energéticas que estaban siendo acaparadas por algunos clanes mafiosos (quiebra forzada y nacionalización de Yukos y arresto de Mikhail Khodorkovsky y monopolio de Gazprom) y se aseguró el respaldo de una mayoría de los oligarcas (Gennady Timchenko, Vladimir Yakunin, Yuriy Kovalchuk, Sergey Chemezov).

También renacionalizó activos en manos de multinacionales extranjeras. Royal Dutch Shell y sus asociadas japonesas se vieron obligadas a ceder sus participaciones en la prometedora joint venture Sakhalin II para explotar dicho rico yacimiento de petróleo y gas. BP se vio compelida a ceder el rico yacimiento de gas de Kovykta (Este de Siberia) a Gazprom

En 2003 el estado controlaba sólo el 10% de la producción de petróleo. En 2008 el 44 % de la producción petrolífera había vuelto al sector público que además controlaba el 85% de la producción de gas. La reciente reconstitución del antiguo monopolio de la producción de energía eléctrica ha soliviantado los vociferantes foros del neoliberalismo.

¿Ha creado Putin una estructura vertical de mando del tipo prusiano o soviético? ¿Una especie de restauración autoritaria? La realidad es más prosaica. El estado de Putin es el clan de Putin. Lo que hay en todas las instancias del estado mafioso ruso es una compleja red de lealtades clientelistas en la que todos trabajan frenéticamente por su cuenta y en la que unos tapan o protegen a otros o se reparten las tareas (por ejemplo la policía y el ejército extorsionan y recaudan a los pequeños negocios mientras que el servicio secreto – FSB - tiene la exclusiva de las grandes corporaciones).

No existe un enfrentamiento entre una supuesta ala “liberal” (Memdev aparecería como su portaestandarte) y un ala “estatista” (siloviki o pro Putin). La realidad tras las espesas cortinas de la prensa y la TV, no es una lucha “ideológica” sino una solapada guerra ilegal entre una docena de clanes mafiosos que utilizan todo tipo de trucos para acaparar la máxima porción de las rentas y flujos de caja que produce el sistema. Se trata de una competición entre competidores con los mismos propósitos y objetivos.

Un objetivo habitual es la apropiación de una empresa por un clan rival (raiderstvo). La toma de posesión ilegal de empresas, "Raiderstvo", es un fenómeno bien documentado en Rusia. Muy a menudo la manipulación y el abuso de mecanismos aparentemente legítimos tales como la quiebra y el enjuiciamiento penal son los métodos preferidos de obtener el control/robo de las empresas. El Raiderstvo no podría existir sin el apoyo directo y la connivencia de las autoridades, los fiscales, la policía y los tribunales. Las mismas autoridades estatales rusas han llevado a cabo multitud de adquisiciones de empresas privadas utilizando métodos similares. Más de 100.000 empresarios están encarcelados en la actualidad y uno de cada 6 empresarios reconoce haber sufrido acoso criminal.

Los raiders falsifican los poderes de procuradores y transfieren ilegalmente activos corporativos o inician causas judiciales frívolas y pagan a los jueces para que otorguen a los demandantes millones de dólares en daños y perjuicios. Complots para forzar una quiebra, complots judiciales, falsificación de títulos de propiedad de terrenos,…, son tácticas muy utilizadas.

Perder tu puesto en esta red pude significar la ruina y la cárcel y esto incluye a las más altas instancias del tinglado. La aparente “estabilidad” tiene que ver más bien con la enorme peligrosidad que implica dejar un cargo o salir de un departamento que cualquier otra cosa. Las leyes anti-prevaricación, tribunales y los jueces, existen para destruir y liquidar a cualquiera que caiga fuera de los favores de las redes clientelistas mafiosas. Si existe algún tipo de jerarquía o verticalidad en la Rusia actual es la de la impunidad. Si eres un oficial de la FSB (servicio secreto) puedes trabajar también como sicario puesto que tu empleo oficial te asegura la impunidad total en su segundo empleo.

Así pues, la particular estabilización de Putin, la depreciación del rublo y la subida meteórica de los precios de las materias primas y los combustibles fósiles sacaron al país de la hiperdepresión y del abismo del estado fallido. Entre 1999 y 2008 el PIB ruso creció a una media del 7% anual. En 2004 el PIB había recuperado el nivel de 1991.

Con Putin Rusia registró altas tasas de crecimiento, aumento del nivel de vida, un bajo tipo de imposición directa del 13% tanto para empresas como para individuos, un techo máximo del 8% sobre la importación de bienes manufacturados (tras entrada en la OMC). La deuda pública (el estado ruso había devuelto las cuantiosas deudas de Yeltsin), incluso tras la crisis financiera de 2008, no llegaba al 10% del PIB y las reservas de divisas superaban los 500 millardos de dólares, con una balanza por cuenta corriente en permanente superávit desde el 2000.


Pasada la euforia depredadora inicial y tras la desestructuración, desmantelamiento, desmembramiento y reparto de los activos públicos, los mercados y las multinacionales no están del todo a gusto con la situación actual surgida de su arrogante precipitación y de su codicia criminal. Unas ciertas dosis de corrupción, tráficos ilícitos, prevaricación, y fraude fiscal, le sientan bastante bien al actual sistema capitalista multinacional. La informalidad rejuvenece y dinamiza, dirían en las escuelas de negocios. Pero los estados fallidos o el criminal capitalismo no son demasiado buenos para la mayoría de los negocios. Este es el dilema actual frente a la “estabilidad” conseguida por Putin. Rusia estuvo a punto de convertirse en un estado (nuclear) fallido a finales de los 90. La estabilización de Putin evitó el desastre pero convirtió a Rusia en un estado criminal-capitalista, detrayendo buena parte de los activos y flujos de rentas de los canales habituales de acumulación del capitalismo monopolista neoliberal.

El Matrix ruso


Los políticos y economistas neoliberales afirman que Rusia y los antiguos países del Este, gracias al consejo y guía del FMI y otras agencias neoliberales (G7), se han “normalizado”. En cualquier caso, la “transitología” neoliberal acusa al legado soviético por las extrañas deformidades del capitalismo ruso actual. La normalización rusa se entiende como:

1. La transición no ha sido un proceso demasiado catastrófico. La depresión fue más bien suave (más bien una recesión) y la economía se recuperó rápidamente (en 2003 se habría recuperado el PIB de 1989)

2. El culpable, en todo caso, no fue la rápida liberalización de Yeltsin y las “terapias de choque” del FMI y el G7 sino la naturaleza del sistema soviético que causó su colapso y la subsiguiente depresión. La rápida liberalización habría evitado males mayores.

3. La escalada del crimen organizado junto a una corrupción galopante se deben a la herencia soviética.

4. Estos países han cruzado el umbral desde un estado autoritario con economía centralmente planificada hasta un virtuoso sistema democrático de libre empresa en el que la demanda de los consumidores gobierna la oferta bajo el imperio de la ley, y en el que los salarios y las rentas se fijan negociadamente de acuerdo con la ley oferta y demanda.

5. La criminalidad se ha ido reduciendo con el paso del tiempo. Los oligarcas y cleptócratas que saquearon y se apropiaron del patrimonio soviético se han transformado, como ocurriera con los “robber barons” John dockefeller y J.P. Morgan, en empresarios emprendedores de primera clase, verdaderos motores de la occidentalización.

6. Los antiguos países de la Unión Soviética se han convertido en economías con amplias clases medias, avanzando rápidamente en el trayecto hacia el estatus de las economías occidentales desarrolladas.

1. ¿La transición no ha sido un proceso demasiado catastrófico?. ¿La depresión fue más bien suave (más bien una recesión) y la economía se recuperó rápidamente?

La hiperdepresión post-soviética (1990-98) fue mucho más profunda que la gran depresión norteamericana y costó la vida a más de 10 millones de rusos.

Los sovietólogos acusaban de exageración a las estadísticas soviéticas (tendencia del sistema planificado a presentar buenos resultados de producción). Estadísticos de la CIA recalcularon los datos presentando una serie entre 1913 y 1987 con un crecimiento medio del PIB anual del 4,0% en rublos (1917-1989: 4,7% en dólares)

Angus Maddison, uno de los especialistas en economía soviética que más recorta las cifras de estadísticas oficiales, publicó sus resultados en 2003 que constatan la hiperdepresión con una caída del PIB del 45% entre 1989-1998 y un desempleo del 25%.


La realidad de la hiperdepresión no fue sólo una cuestión de cifras. Estudios sociológicos confirman un aumento sin precedentes en las defunciones (3,4 millones murieron prematuramente entre 1990-98) causadas por las privaciones y la miseria sin que se produjeran guerras, pandemias u otros factores extraordinarios. La hiperdepresión, constatada por las cifras de Maddison, fue real y letal.

El colofón a la hiperdepresión fue la burbuja neoliberal de 1996-98 y el crac subsiguiente. La administración rusa estaba financiando sus crecientes gastos con préstamos del exterior. Los inversores extranjeros adquirían deuda rusa a cambio de altos intereses. Sólo para poder pagar estos intereses el gobierno ruso empezó a pedir prestado emitiendo deuda en forma de bonos a corto plazo (los GKOs). Para poder colocarlos a unos inversores con la mosca en la nariz hubo que subir, subir y subir los intereses. En mayo de 1997 se pagaban unos intereses ya superiores al 150% anual.

Tras la reelección de Yeltsin, el gobierno permitió la compra de GKOs por extranjeros. Chase Manhattan, UBS, Credit Suisse, First Boston, Republic Bank… se lanzaron a la caza del GKO. Para poder pagar estos vencimientos el gobierno recurrió a emitir más GKOs. Se trataba el típico esquema piramidal Ponzi: Con los nuevos préstamos pagar los intereses de los anteriores.

Los inversores rusos y extranjeros participantes en el casino GKO se hicieron de oro mientras duró la orgía. Los GKOs resultaban tan lucrativos que los mismos bancos rusos invirtieron masivamente en ellos en lugar de hacer préstamos comerciales.

El 6 de octubre de 1997 el principal índice de la Bolsa rusa alcanzó su máximo histórico (571, un año después caería a los 37 puntos) convirtiéndose en el mercado financiero emergente más ardiente del planeta. Pero el sueño ruso iba a durar muy poco. Con la resaca de la crisis financiera asiática de 1997 los inversores que empezaron a retirarse silenciosamente convirtiendo sus activos en rublos a dólares.

Sin embargo y a pesar de los malos indicios, los mercados confiaban en que Rusia era demasiado “nuclear” para caer. Bank of America, Credit Suisse, First Boston Corp., Lehman Brothers, Merrill Lynch, Goldman Sachs y Citibank habían prestado grandes sumas a los especuladores.

En mayo de 1998, L. Summers convenció a Clinton para obtener del Congreso una contribución extraordinaria de 10.000 mill. de $ al FMI para “salvar el capitalismo en Rusia”. Aún en junio de 1998, Goldman Sachs abrió una suscripción de eurobonos rusos por valor de 1.025 millones de $ que colocó íntegramente.

En agosto, la bolsa de Moscú tuvo que cerrar varias veces al producirse caídas diarias de más del 10%. La liquidez desapareció del mercado. El gobierno ruso se declaró en bancarrota, anunció una suspensión de pagos unilateral de los GKOs y dejó flotar el rublo.

En menos de 24 horas la caída en picado del rublo hizo subir los precios al por menor más de un 30%. Los depósitos bancarios fueron congelados por un decreto – 2 meses de corralito – y las tarjetas de débito dejaron de funcionar. Docenas de bancos cerraron y desaparecieron (sólo un puñado de bancos controlados por la mafia y los oligarcas fueron rescatados por el Banco Central ruso). En pocos días se evaporaron los ahorros de los ciudadanos que, sin poder sacarlos de los bancos, veían como iban perdiendo su valor junto con el rublo.

Los que no perdieron su empleo se encontraron con que no podían cobrar su salario. Cuando finalmente cobraron, éste había perdido más de los 2/3 de su valor (la caída media fue de 160$ a 55$/mes) y el número de rusos viviendo por debajo de la línea oficial de pobreza pasaba al 40%.

El PIB de 1997 había sido de 422.000 millones de $. En 1998 apenas llegó a 132.000 millones, una caída del 74%.

Los valores de la bolsa cayeron un 90% en un año. El rublo un 75%. La inflación se disparó. Frente al descalabro monetario y financiero se volvió al trueque. Los maestros de Voronezh tuvieron que cobrar sus clases en lápidas mortuorias. Así pues, la “Transición” fue un proceso catastrófico sin paliativos. En los 90 el gran hito de la mundialización dirigida por el tándem FMI-BM resultó en la conversión del “2º Mundo” (antiguo bloque soviético) en 3r Mundo, con el mayor y más rápido incremento de la pobreza registrado en la historia: de 14 millones a 170 millones en menos de cuatro años.

La hiperdepresión generó una verdadera debacle demográfica sin precedentes en tiempos de paz. Una media anual cercana al millón de rusos fue borrada de las estadísticas demográficas desde 1991 hasta mediados de la primera década del siglo XXI.


2. ¿El culpable, en todo caso, no fue la rápida liberalización de Yeltsin y las “terapias de choque” diseñadas por el FMI y el G7, sino la naturaleza del sistema soviético que causó su colapso y la subsiguiente depresión?. ¿La rápida liberalización habría evitado males mayores.?


La URSS había demostrado gran capacidad de recuperación del desastre en varias ocasiones (1917-21 y 1940-45). Además, otras economías de planificación central evolucionaron hacia una economía de mercado capitalista sin que se produjera una depresión.


Lo que causó la hiperdepresión fue la codicia y el cortoplacismo desenfrenado neoliberal que orientó y planificó las famosas terapias de choque. Washington estuvo siempre al corriente de los manejos criminales más burdos. Clinton dejó que fueran los financieros de Wall Street los que dirigieran la política norteamericana respecto a la transición capitalista del antiguo bloque soviético. El portaestandarte de toda la operación fue el "Russian Privatization Center" con fuertes lazos con la Universidad de Harvard.

El Centro recibió fondos y préstamos del Tesoro de EEUU, del FMI, del Banco Mundial, del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, de la Unión Europea, de Alemania y de Japón que superaron los 4.000 millones de $.

La administración de Clinton y A. Gore no dudó en tapar los de escándalos, contubernios criminales, fraudes, robos y lavado de dinero en su misma trastienda - el Bank of New York fue utilizado como lavadora del crimen organizado ruso - desatendiendo los informes de la CIA que denunciaban la situación, alegando el temor a un triunfo de la oposición comunista a Yeltsin. Todos los indicios sobre corrupción, fraude y penetración del crimen organizado fueron descartados y el FMI y el Tesoro USA siguieron reforzando y enriqueciendo a los nuevos "capitalistas" rusos, es decir a la mafia y la corrupción a gran escala, con tal de que la burbuja siguiera creciendo. Los principales responsables de la política norteamericana con respecto a la transición rusa fueron el vicepresidente Al Gore y el entonces funcionario del Tesoro y hoy alto consejero económico de Obama y artífice del "Bad Bank", Lawrence Summers, los cuales, refiriéndose a los oligarcas tan notorios como corruptos - Boris Nemtsov y A. Chubais - (íntimos amigos personales de ambos) les calificaron, en 1996, sin sonrojo alguno, como el "dream team económico" de Rusia.

3. La escalada del crimen organizado junto a una corrupción galopante ¿se deben a la herencia soviética.?

Existían mafias organizadas durante el periodo soviético que suministraban productos de importación ilegal a la nomenclatura. Pero su papel y su importancia eran absolutamente marginales. El nexo habitual entre el descalabro económico social y político de una depresión y el avance del crimen organizado se vio incrementado por las privatizaciones relámpago y el desmantelamiento institucional que protegía la propiedad pública sin que fuera substituido por otro alternativo que protegiera la propiedad y los contratos privados.

La alternativa al vacío institucional y la falta de seguridad y protección jurídica fue la de buscar la protección y el apoyo del crimen organizado ruso que evolucionaría “espontáneamente” para convertirse en el principal sostén de la nueva economía privada capitalista, el defensor de la propiedad privada mal adquirida y garante en la sombra de la validez de los contratos financieros y comerciales. El crimen organizado institucionalizado como la única estructura capaz de dictar y hacer cumplir ciertas normas básicas para reducir la incertidumbre en los intercambios y los negocios del nuevo orden capitalista.

Esta situación no ha variado sustancialmente. Se ha producido una cierta evolución natural en las formas de extracción de rentas aumentando la gama y sofisticación de los procedimientos de extorsión. En 2009 Rusia sufrió las consecuencias del crac financiero de 2008 experimentando una caída del PIB del 8%. Las estadísticas “oficiales” del crimen admitieron una escalada de los delitos (el ministerio del interior reconoció el descubrimiento de 429.000 crímenes económicos, un aumento de los sobornos el 13% en relación a 2008 y unas pérdidas relacionadas con este tipo de delitos de 33.000 millones de $).

 
El auditor externo Price Waterhouse Coopers concluyó que Rusia detenta el liderazgo en el ranking del crimen económico (una categoría que incluye apropiación indebida, contabilidad fraudulenta, corrupción, lavado de dinero, fraude fiscal, manipulación de precios y cartelización). Según la auditoria al menos un 71% de las empresas rusas habían experimentado alguna forma de intervención criminal de la krysha (“tejado”, eufemismo de la protección que ofrece le crimen organizado) (un 13% más que en 2007) con una notable vuelta a los métodos más violentos de extorsión.
 

4. ¿Estos países han cruzado el umbral desde un estado autoritario con economía centralmente planificada hasta un virtuoso sistema democrático de libre empresa en el que la demanda de los consumidores gobierna la oferta bajo el imperio de la ley, y en el que los salarios y las rentas se fijan negociadamente de acuerdo con la ley oferta y demanda.?


La virtuosidad del nuevo sistema neoliberal se concretó en una redistribución desigualitaria de la renta y la riqueza de unas proporciones descomunales. Los multimillonarios aparecieron como setas mientras la hiperdepresión (PIB -34% entre 1991-95; -70% en 1998) conducía a una pauperación en masa y una crisis social sin precedentes (acompañada por una diferenciación espacial acelerada). Los índices de criminalidad y asesinatos se doblaron mientras la esperanza de vida se reducía en 5 años. A finales de 1992, el 40% de los pensionistas cobraban menos de la mitad del nivel de subsistencia. Tras la debacle de los noventa, la recuperación económica no ha traído la liberalización de la economía o de la política sino más bien todo lo contrario.

Enmudecimiento de los medios de comunicación:

Rusia es el tercer país más peligroso del mundo para el periodismo (detrás de Irak y Algeria) Putin domina todos los canales de TV y la gran mayoría de los medios escritos. Sólo se le escapa Internet pero el FSB está trabajando duro para establecer controles en la red.

El 85% de los rusos afirman que la TV es su principal fuente de información. Al principio de su mandato, Putin chocó con Boris Berezovsky y lo desplazó del control de ORT (la cadena con mayor audiencia) convirtiéndola en su principal portavoz (Canal Uno). Seguidamente forzó al oligarca Vladimir Gusinsky a abandonar el país pasando su cadena de TV (NTV) a manos de Gazprom. En 2003 Putin dominaba o controlaba la TV al completo y los “informativos” se convertían en algo parecido a la propaganda de los NODOS del franquismo. La TV rusa no refleja la realidad ni la espontaneidad (todos los programas y shows son en diferido y censurados desde 2004) sino que crea un universo paralelo desconectado.

El periódico Kommersant (propiedad de Berezovsky) mantenía un punto de vista independiente y era valorado por sus informaciones sobre negocios y política. El periódico fue comprado por una filial de Gazprom en 2006. Izvestiya ya había sido comprada por Gazprom en 2005 para dejar de informar y convertirse en un anodino tabloide. Otras publicaciones absorbidas por el clan de Putin son Nezavisimaya gazeta, Novye Izvestiya, Moskovskiye novosti, Segodnya, Itogi, Obschaya Gazeta, Komsomolskaya Pravda, … Las pocas publicaciones que han quedado fuera de la órbita putiniana son de tipo regional o de dimensiones muy reducidas.

En Internet el clan Putin está recuperando rápidamente el terreno cedido. Live Journal, el servidor norteamericano de alojamiento de blogs más popular entre los más de 300.000 blogueros rusos, fue adquirido en 2006 por Antón Nosik, un acaudalado capitalista con residencia en los EEU y cercano al Kremlin.

En febrero de 2008 se promulgó la “ley sobre los medios de comunicación” que pretendía poner un bozal a Internet. En abril de 2008 un nuevo decreto ley, aún más restrictivo, reforzaba la ley de febrero. A finales de 2008, Rinet, el más conocido y antiguo proveedor de acceso a Internet ruso, usado por muchos blogueros disidentes, fue obligado a cerrar acto seguido de una perquisición conducida por la policía secreta que se llevó todos los servidores para investigarlos. 

¿Sindicatos?

Los sindicatos “oficiales” son semejantes a los amarillentos sindicatos verticales de la época franquista. Juegan un papel clientelar subordinado al clan o Grupo Financiera Industrial al que pertenecen y actúan como distribuidores de los beneficios que otorga el FIG.

El amarillismo de los sindicatos “oficiales” es tan exagerado que en los últimos años han aparecido y se están desarrollando nuevos sindicatos alternativos (con fondos solo de cotizaciones) que se han implantado con relativa fuerza entre los mineros, portuarios, trabajadores del ferrocarril y obreros de empresas multinacionales, a pesar de los repetidos casos de represalias, torturas y asesinatos perpetrados por los sicarios contratados por la patronal.

Estos sindicatos “libres” se saltan las legislaciones anti-obreras (fruto de sucesivas “reformas laborales” neoliberales) que dan escaso margen a la protesta y a la organización y han organizado huelgas ilegales (2007) contra multinacionales: Nestlé, Leroy Merlin (grandes superficies), y contra RUSAL (el mayor productor de Aluminio del mundo, en manos del oligarca Oleg Deripaska ) obteniendo aumentos de sueldos considerables.

5. ¿Los que saquearon y se apropiaron del patrimonio soviético se han transformado, como ocurriera con los “robber barons” John dockefeller y J.P. Morgan, en empresarios emprendedores de primera clase, verdaderos motores de la occidentalización.?

Los índices de criminalidad y corrupción no han descendido en absoluto durante los 20 años transcurridos desde el inicio de la “transición” sino todo lo contrario. La corrupción y la criminalidad se han convertido en consustanciales del capitalismo ruso (algunos autores, en la Wikipedia, se refieren a la Federación Rusa como a un estado mafioso)


La corrupción endémica e institucionalizada existente en el privatizado sistema educativo ruso, desde el jardín de infancia hasta la universidad de élite, es un termómetro ajustado del nivel de corrupción criminal global que atenaza a la sociedad rusa.

Por supuesto, los oligarcas y nuevos ricos rusos envían a sus vástagos a estudiar al extranjero. Las instituciones educativas privadas de Inglaterra y Suiza, en todos los niveles educativos, recolectan sustanciosos ingresos de sus acaudalados clientes rusos.

Pero para el ruso de a pie, el nuevo sistema educativo capitalista es de pago. Pero el pago no se limita a la matrícula y los gastos relacionados con el estudio sino que son regla los sobornos de todo tipo. El sistema de pagos “informales” está generalizado en todos los ámbitos. Para los estudiantes, la “normalidad” de los sobornos educativos los prepara para una sociedad en la que imperan la corrupción y la criminalidad. Las familias pagan entre 1000 y 2000 $ de sobornos para ingresar a sus niños en las guarderías (la demanda supera la oferta y las listas de espera superan los 3 años), para poder matricularse en el instituto más próximo, para obtener buenas calificaciones, pasar de curso, para superar la selectividad (con buena nota costaba en 2010 entre 3500 y 5500 $), para poder ingresar en determinada universidad, para poder “repetir” un examen (el profesor mal pagado prepara, adrede, un primer examen difícil para obligar a sus pupilos a repetirlo a cambio de un suplemento informal que le permita subsistir), …



En un artículo en The Guardian de finales de 2010, referente a telegramas sobre Rusia publicados por WikiLeaks, se describen algunos rasgos del funcionamiento de una estado de estas características:

• Los espías rusos utilizan los servicios de capos mafiosos para llevar a cabo operaciones de tráfico de armas.

• La policía, las agencias de espionaje y los fiscales controlan y operan redes de extorsión “protegiendo” a sus clientes (empresarios, políticos, gansters, … ) a cambio de suculentas primas.

• Los sobornos funcionan como un flujo impositivo paralelo y finalista, canalizado directamente a los bolsillos de la policía y los servicios de seguridad (FSB)

• Investigadores de las mafias rusas en España han compilado una extensa lista de fiscales, militares y políticos rusos implicados en las redes del crimen organizado.


Evitar el servicio militar, registrar una nueva compañía, comprar un apartamento, conseguir una plaza escolar o universitaria, pasar un examen, ser declarado inocente por cargos criminales, sean falsos o válidos, recibir tratamiento médico, … todo ello requiere sobornos. La plaga de sobornos es endémica inflando hasta un 50% el coste de cualquier transacción, desde una compraventa de armas hasta la construcción de una autopista.

Con el tiempo, lo que ha sucedido no ha sido una descriminalización de la sociedad y la economía rusas, sino, por un lado, una forzosa adaptación por parte de empresarios, trabajadores, clientes, proveedores, etc., al sistema, acostumbrándose a operar en un entorno habitual de corrupción y criminalidad (adaptarse o morir), y por otro una natural evolución y sofisticación en las prácticas criminales corruptas.

No existe ni siquiera una dualidad sectorial (economía formal dominante versus economía informal residual) sino que ambos sectores se solapan y entremezclan con predominio y preponderancia profunda del crimen sobre el conjunto y cuya “formalidad” o “normalización” es simple y pura fachada.

Actualmente el crimen organizado ofrece a los empresarios una extensa gama de servicios: protección contra la extorsión por parte de otras bandas, defensa contra el acoso de la ley por parte de agencias estatales corruptas, protección de la propiedad, cobro de deudas, asistencia en aduanas, asesoría de bufetes de expertos “legales”, servicios de la banca controlada por la mafia (la operativa de estos bancos es muy útil para obtener información para el negocio criminal - transferencias, cartas de crédito, … - y resulta crucial para las transferencias de fondos y el blanqueo de capitales) , …


Rusia se encuentra en la parte inferior de los 22 países evaluados y un lugar por debajo de China en el Índice Transparency International Bribe Payers Index, que mide el nivel de soborno corporativo. El índice TIBPI pretende medir la corrupción corporativa en lugar de la corrupción del sector público que ya refleja el índice Corruption Perception Index de manera global, que en 2010 puso a Rusia en el puesto 154 de 178 países con una puntuación absoluta de 2,1 en la parte baja de la escala del 1 a 10.

6. ¿Se han convertido en economías con amplias clases medias avanzando rápidamente en el trayecto hacia el estatus de las economías occidentales desarrolladas?


Según Medvedev, las clases medias constituyen el instrumento clave para el objetivo de la modernización económica y política de Rusia.

Según un estudio de Rosgosstrakh (una empresa pública de seguros) en 2007, el grupo que registraba mayor incremento de renta era el situado entre los que ganaban entre $125,000-$250,000 anuales. Había 200.000 hogares (0,37 % del total) con ingresos anuales superiores al millón de $. Sólo el 6,7% de los rusos ganan más de 930 $/mes. La renta media per cápita es de 279 $ y el salario medio es de 420 $ (el salario medio agrícola no llega a los 190$ y el de los maestros y profesores es de 273 $) . Así pues, incluso en el momento álgido de la recuperación económica el número de posibles miembros de las “clases medias” era extremadamente pequeño.

Las estadísticas "per cápita"  omiten cualquier referencia a la desigualdad, la mortalidad, la morbilidad,  la tremenda degradación medioambiental, el deterioro de las infraestructuras y servicios públicos, ...

Los ricos viven en barrios exclusivos  con vallados electrificados (como la Rublyovo-Uspenskoye Road en las afueras de Moscú) aunque la gran mayoría sus más preciadas comunidades valladas están fuera de Rusia. Esta nueva clase capitalista se siente insegura en su propio país. Tienen a sus familias viviendo en Londres o París, a sus hijos estudiando en Cambridge o en Oxford y su dinero en Suiza o las Islas Caimán.

El crecimiento económico ha sido y seguirá siendo enormemente desproporcionado a favor de los super-ricos. En circunstancias neoliberales, y como está ocurriendo ya en los EEUU y en la UE, las clases medias son un sector en peligro de extinción.

Información sobre Russia:

Russian Analytical Digest

Stephen Holmes: Fragments of a Defunct State

Steven Rosefielde: Russia: An Abnormal Country

Abrazo del Koala: Como se hacen los grandes negocios en Rusia