27/02/08

FMI - BM, terapias asesinas

Actúan en tándem, el FMI imponen las condiciones draconianas para la penetración de las multinacionales (policía malo) mientras que el policía bueno, el BM, se ocupa de impedir cualquier reacción financiando algún plan de alivio a la miseria. El Fondo administra la "medicina" y el Banco un terrón de azúcar para tragarla.

Son la clave para "un gobierno de los oligopolios, por los oligopolios y para los oligopolios".

Eduardo Galeano, 1988: "No matan a nadie; se limitan a aplaudir el espectáculo. Sus imposiciones se llaman recomendaciones. A las actas de rendición las denominan cartas de intenciones. Donde dicen "estabilizar" quieren decir voltear. Llaman austeridad al hambre y cooperación a la ayuda que la soga le presta al cuello"

Felipe González (conferencia del cincuentenario de Bretton Woods): ”la tarea del FMI y del Banco Mundial ha sido muy positiva”.

¿Cual ha sido la actuación del FMI y el BM y sus consecuencias para el conjunto del planeta?

Origen del FMI - BM

Tras la segunda guerra mundial dónde quedó bien patente la ferocidad autodestructiva del capitalismo, con los gurus defensores del neoliberalismo escondidos en los claustros de las universidades, el sistema se disfrazaba (Estado del bienestar) frente al peligro de revolución social y política y se lanzaban proclamas por una reconstrucción de la economía mundial sobre bases más estables y justas.

En 1944 se celebró en Bretton Woods, un pequeño pueblo del estado de New Hampshire, una conferencia dónde se discutió sobre la manera de establecer alguna clase de normativa monetaria internacional para evitar una nueva espiral depresiva como la de los años treinta.

En Bretton Woods nacieron dos instituciones hermanas: El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

La crisis y la guerra habían destruido la moneda internacional. Así como durante la guerra civil española se cambiaban pollos por aparatos de radio, en el comercio internacio­nal de la posguerra pasaba el mismo. Sólo el oro era aceptado como moneda, pero de oro había poco y casi todo estaba en los EEUU.

El FMI se fundó inicialmente con el objetivo (de J.M. Keynes, como representante de Inglaterra y, por extensión, de la mayoría de naciones endeudadas) de la creación de una moneda internacional, controlada por una autoridad financiera mundial, para facilitar la expansión del mercado mundial y frenar la peligrosa tentación especulativa.

Al final triunfó la opción del Dep. del Tesoro norteamericano defendida por Harry Dexter White. El FMI sería un fondo de monedas internacionales constituido por las cuotas aportadas por los países miembros. Los países más ricos son los que más ponen y son los que dirigen el organismo, puesto que el poder de voto está en relación a la cuota aportada. EEUU detenta el 17,5%, es preciso el 85% de votos para sacar adelante una propuesta, lo cual implica que EEUU tiene poder de veto.

El FMI se convertiría en una agencia internacional controlada desde Washington y el sistema monetario internacional se basaría en el dólar que sustituiría a la libra como moneda mundial.

Cuando un país necesitaba dólares (por ejemplo porque ha importado por valor superior del que ha exportado) el FMI se los prestaba, a cambio de ciertas condiciones, aceptando como garantía el equivalente en moneda del país con problemas (giro).

El Plan Marsall

En 1947 Europa se hallaba al borde del caos. Tenían que importar bienes justo para sobrevivir a la gran destrucción de la guerra y no disponía de medios de pago. A parte de la crisis económica la inestabilidad política amenazaba al capitalismo. Los gobiernos de Francia e Italia se tambaleaban ante la presión de los sindicatos y los partidos comunistas. Inglaterra se veía obligada a retirarse de la India y Palestina y abandonar la lucha contra la insurgencia comunista en Grecia y Turquía.

Las instituciones de Bretton Woods resultaban poco adecuadas e insuficientes ante la magnitud de los problemas y EEUU optó por un plan de ayuda masiva.

El Plan Marshall generaría la liquidez necesaria para la reconstrucción europea (17.000 millones de $ para 16 países) y los pagos por las importaciones procedentes de los EEUU.

Entre los 50 y los 60 los países europeos pasaron paulatinamente de importadores a exportadores netos a los EEUU. En 1960 las reservas de dólares en manos de extranjeros superaron las reservas de oro norteamericanas.

Mantener el patrón dólar-oro hubiera implicado cierta estabilización en los EEUU. Una vez acabado el boom de la posguerra el capitalismo veía asomar de nuevo la crisis paralizante, el estancamiento y la depresión. La alternativa le llevaría al terreno de la deuda y la financiarización y el combustible necesario no podía ser otro que el dólar.

De agencias económicas internacionales a agencias del neoliberalismo

A partir de las crisis monetarias de los 70 y el abandono definitivo de la convertibilidad por parte de EEUU, los objetivos de control y estabilidad de Bretton Woods de fueron dejando paulatinamente al margen mientras se imponía la deriva hacia la desregulación financiera, la libertad absoluta para los movimientos de capital, las compras de compañías por parte de capital extranjero, la privatización de los servicios públicos, ... deriva conocida desde 1989 (según definición de John Williamson) como el "Consenso de Washington".

Se atacó el supuesto "tercermundismo" de la ONU y sus agencias. En 1974 la Asamblea General había adoptado la Carta de los Derechos y Obligaciones Económicas de los Estados, que salvaguardaba, entre otras cosas, el derecho de los gobiernos a "regular y ejercer su autoridad sobre las inversiones extranjeras" así como "regular y supervisar las actividades de las empresas multinacionales" y reafirmaba el derecho de los estados para "nacionalizar, expropiar o transferir la propiedad de los inversionistas extranjeros". La Carta venía acompañada de un "Código de Conducta para las Empresas Transnacionales" y la creación de un Centro de Estudios de la Empresa Transnacional en aras a posibilitar el control público y democrático de las mismas.

EEUU y el R.U. no pararon hasta conseguir la anulación de la Carta, el Código y el Centro de Estudios y en los 90 intentarían imponer el prepotente y ultraliberal Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), una especie de Carta para la hegemonía plena y absoluta de capital transnacional, dejando a cero todo posible control democrático de las actividades de las multinacionales, una verdadera conspiración internacional llevada en el más absoluto secreto hasta que se publicó en internet una copia del borrador en 1997 que desató una fuerte campaña internacional de oposición que obligó a retirarlo.

Por otro lado, todo un conjunto de funciones propias de la UNCTAD, OIT, UNESCO, OMS, fueron intervenidas por el tándem BM - FMI, de forma que los temas de sanidad, educación, seguridad social, ... pasaran a ser moneda de cambio neoliberal en orden a allanar el camino a las grandes corporaciones multinacionales.

Así pues, el tándem FMI-BM adquiriría en esta nueva etapa un rol cualitativamente nuevo. Se convirtieron en el mejor instrumento para hacer prevalecer a toda costa los intereses de la especulación y las multinacionales.

La crisis del petróleo y el inicio de la espiral de la deuda externa

En 1974 se cuadruplicó el precio del petróleo. El petróleo pasaría a ocupar el lugar del oro como respaldo a la divisa norteamericana. Las petroleras, Washington (Kissinger) y Wall Street imponían unas nuevas reglas de juego que catapultarían al cartel bancario Wall Street - Londres al puesto de primer actor económico mundial.

El tándem Wall Street-Londres se encargarían de "reciclar" los petrodólares que los miembros de la OPEP depositaban en sus cuentas "offshore", prestándolos alegremente a los países consumidores de crudo. La espiral de la deuda mundial había empezado y el BM y el FMI pasarían a asumir su papel definitivo como policías del endeudamiento y guardias de asalto y saqueo de los activos y bienes públicos del planeta.

La historia reciente del FMI.

A lo largo de la década de los 70 los bancos comerciales del norte, con enormes excedentes de dinero debido a las hinchadas cuentas de petrodólares depositados por los países exportadores de petróleo en el mercado de eurodólares (mercados financieros extraterritoriales) , ampliaron el negocio hacia al sur en busca de beneficios adicionales. Los préstamos debían traer el aval del estado del país receptor y se hicieron sin garantías claras.

A finales de los 70 la crisis económica se generalizó haciendo bajar en picado el precio de las primeras materias que producían los países pobres.

Cuando la situación económica empeoró en los EEUU con los sucesivos choques petroleros y síntomas claros de problemas de sobreproducción con estancamiento de la inversión y el consumo, el gobierno de Reagan procedió a una subida de los tipos de interés norteamericanos para atraer los fondos que permitirían a EEUU mantener déficits crecientes por cuenta corriente (importando más que exportando) y les convertirían en el país más endeudado del mundo a partir de los 1980s.

Esta desviación del flujo de capitales tendrá consecuencias funestas para Hispanoamérica y África. En agosto de 1982 estalló la crisis de la deuda cuando países como México, Brasil o Perú se declaraban insolventes y Argentina se tambaleaba. El Plan Baker requirió a 15 naciones endeudadas abandonaran sus planes estatales de desarrollo y pasaran a privatizar sus activos y bienes públicos a cambio de facilidades en la devolución de su deuda.

El BM y el FMI evitaron la quiebra de los bancos implicados. Actuaron como gendarmes financieros de los ricos, operando como cobradores internacionales de morosos, obligando a los países a generar excedentes que pudieran ser transferidos a los bancos, es decir hipotecando las economías y las exportaciones de los países del tercer mundo para asegurar el reembolso de la deuda externa.

Con el inestimable apoyo de teóricos como el afamado ex-anarquista John Turner (Housing py People: Towards Autonomy in Building Environment, 1976) que promovían programas anarco-neoliberales (sic!) de auto-ayuda para los chabolistas (legalización y titulación de urbanizaciones ilegales, autoconstrucción de inmuebles, micro-empresas, micro-créditos, etc) que demostrarían la habilidad de los pobres para salir de la miseria por ellos mismos y la incompetencia de los planes de vivienda pública, el tándem FMI-BM procedía a desviar todo el peso del ajuste sobre los más débiles.

El resultado es el mundo al revés: los países pobres suministrando "ayuda" para financiar el crecimiento de los países ricos. Entre 1983 y 1990 los países ricos recibieron "ayudas" financieras proviniendo del 3r mundo equivalentes en términos reales a dos veces el celebrado Plan Marshall.

En 1985 empezó una nueva etapa en la que la transferencia de recursos de los pobres hacia los países ricos se aceleró. El F.M.I. y el B.M. empezaron a exigir el reembolso de sus propios préstamos. Como buenos banqueros el F.M.I. y el B.M. quieren obtener beneficios de su actividad en el 3r mundo. Se trataba de que fueran los mismos países pobres los que financiaran los préstamos a otros países pobres.

Vivimos en un mundo global en el que se considera normal que países pobres como Uganda gasten doce veces más per cápita en devolución de la deuda que en sanidad pública, en medio de una crisis de SIDA que afecta ya a más del 40% de los menores de 40 años.

El FMI y el capitalismo gansteril ruso

En los 90 el gran hito de la mundialización dirigida por el tándem FMI-BM fue la conversión del "2º Mundo" (antiguo bloque soviético) en 3r Mundo con un incremento de los pobres de 14 millones a 170 millones.

En colaboración con los economistas de Harvard, en especial el "shoc terapista" Jeffry Sachs, el FMI dictó los términos del ajuste que iban a poner de rodillas al gigante ruso. La consigna fue: "lo más rápido que se pueda". Abandono de la planificación, venta inmediata de toda la industria estatal, liberalización de los precios, eliminación de los subsidios. El choque fue brutal: En enero del 1992 se levantó el control de los precios en el 90% de los productos y en 1994, 3/4 de las empresas habían pasado a las "manos privadas" de funcionarios corruptos y gansters, ect.

Se cumplían las previsiones del sr. Feffry Sachs . Una nueva clase capitalista había nacido en Rusia. Un poco a lo bestia, hay que reconocer. Un paroxismo febril para robar cualquier cosa al alcance de unos bienes que unos meses antes pertenecían al conjunto de una enorme nación. Recursos naturales, oro, diamantes, petróleo, gas, bosques siberianos, níquel, cobalto, platino, plutonio, ... con la inestimable colaboración del capital foráneo. La rapiña llegó incluso a la "evaporación" en paraísos fiscales de los mismos fondos de ayuda del FMI.

A principios de los 90 se creó apresuradamente una bolsa y una serie de bancos privados se apresuraron a registrarse como nuevas entidades operativas. Boris Yeltsin había llevado el endeudamiento público al paroxismo. Los nuevos bancos prestaron al gobierno con garantía de explotaciones de gas, petróleo o mineras. En cosa de meses estos "colaterales" pasaron en masa y a precios ridículos a manos de los avispados banqueros y las máfias que los patrocinaban.

La mayor transferencia fue la de la compañía Norilsk Nickel. Por 170 millones de $, el banco ruso Oneksimbank recibió el 38% de la mayor compañía de niquiel y platino del planeta. En julio de 2003 su valor era de 53.000 millones.

A mediados de los 90 la nueva "burguesía roja" había acumulado más de 150.000 millones de $ en cuentas en bancos extranjeros y propiedades residenciales.

En el primer año de la "reforma" la producción industrial colapsó en un 26%. Entre 1992 y 1996 el PNB ruso cayó un 42% mientras la renta per cápita caía un 40%. El estado ruso en bancarrota dejó de pagar sus sueldos a los maestros y funcionarios. A finales de los 90, 3/4 de los rusos ganan menos de 100 $ al mes y el 30% estaban en la más absoluta pobreza con menos de 2,5 $ ad día.

El Fondo Monetario Internacional financiando al crimen organizado ruso

Durante la transición capitalista rusa el FMI concedió ingentes cantidades de créditos preferenciales que fueron a parar directamente a las cajas del crimen organizado el cual se convertiría en el principal pujador en las manipuladas y fraudulentas subastas de activos públicos que se produjeron tras la bancarrota total del estado.



Todos los indicios (denuncias e informes de la CIA incluidos) sobre corrupción galopante, el desvío de los fondos, el fraude y la penetración del crimen organizado en la economía y las instituciones del nuevo estado ruso fueron simplemente aparcados y el FMI siguió reforzando y enriqueciendo a los nuevos "capitalistas" rusos, es decir, financiando el asalto a mano armada de la mafia y la corrupción a gran escala rusas.

El FMI fue la palanca financiera del apoyo del gobierno de los EEUU a la deriva especulativa, inducida por Wall Street, de la transición capitalista rusa. Sin otra consideración que los beneficios a corto plazo, los ciudadanos rusos fueron sometidos a una infernal terapia de choque paralela a una burbuja especulativa que acabaría en desastre en 1998.

El FMI al servicio de las burbujas especulativas y los insiders

La última intervención del FMI, justo antes del crac de 1998, fue utilizada íntegramente por los insiders - rusos y extranjeros - para rellenar sus alforjas con dólares y salir en estampida antes de la debacle.

El 16 de julio de 1998, el FMI, junto al Banco Mundial y Japón, acordaron los términos de un macro préstamo de 17.100 millones de $ al gobierno ruso en un paquete al que se sumarían otros préstamos y que alcanzaría los 22.600 millones de $.

Fue la oportunidad de oro que precisaban los insiders bien conectados para convertir rápidamente sus activos en rublos a dólares. De esta manera el FMI, para salvar a tiempo a una selección de especuladores sin escrúpulos, desencadenó la salida precipitada del rublo que desencadenaría el crac con consecuencias espantosas para la población.

En Russia la población disminuye a un ritmo de 1 millón a año. La esperanza de vida para los hombres ha caído 58 años, por debajo de la época zarista. La drogadicción, el SIDA y la tuberculosis se han convertido en pandemias. La terapia capitalista ha generado un abandono de niños sin precedente. En 1998 había 8 millones de huérfanos (más que al final de la 2a g.m.) y sólo 650.000 vivían en orfanatos, el resto son vagabundos sin techo. En un país que formaba más científicos e ingenieros al años que los EEUU, 10 millones de niños están desescolarizados.

Se trató de una pauperización en masa instantánea sin precedente en la historia. Hoy día el 60% de la población rusa malvive y se muere en la pobreza, sin calefacción, sin esperanza alguna, en un clima extremo en condiciones de chabolismo miserable que retrotraen a las del sitio de Leningrado.

En el resto de países del Este las terapias de choque y las burbujas especulativas también han dejado un rastro de criminalidad, pauperización en masa y desesperación que se va a agravar con la crisis.

En Bulgaria el 43% de la población está por debajo de la línea de pobreza y la tónica de la polarización social extrema se repite por doquier.Preparando las hambrunas del siglo XXI

En Méjico, a la terapia que aplicó el FMI desde 1985 se añadió la entrada en el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) en 1994 que significaron la destrucción de las estructuras agrárias tradicionales. Méjico pasó a ser importador neto de alimentos y en particular del maíz producido (a base de subsidios) en EEUU. Además, el desmantelamiento de los controles gubernamentales sobre la distribución la ha dejado en poder de monopolios privados como Cargill con poder para especular con las tendencias del mercado.

Filipinas es un ejemplo de como la restructuración promovida por las terapias del FMI pueden transformar peligrosamente a un gran país autosuficiente en importador neto de alimentos.

Cuando el dictador Marcos huyó del país en 1986 había 900.000 Tm. de arroz en los almacenes gubernamentales. En los años siguientes el FMI impuso un plan de ajuste que implicó una salida de entre el 8 y el 10 por ciento del PIB en pago de la deuda entre 1986 y 1993 mientras que los intereses se comían casi el 30% de los presupuestos públicos.

El recorte de los programas agrícolas fue a la par con la liberalización comercial promovida por la entrada de Filipinas en la Orgnización Mundial de Comercio (OMC). El arroz tailandés y vietnamita, mucho más baratos, entraron en competencia con los productores locales ya muy tocados por la falta de apoyos gubernamentales y que en muchos casos dejaron de producir arroz para producir flores y espárragos para el mercado internacional según los dictados neoliberales del FMI.

La experiencia de Méjico y Filipinas la sufrirían un país tras otro para acabar sometidos a los excedentes subsidiados de los agricultores del norte.

El objetivo logrado por el FMI y el BM ha sido el de instaurar un supermercado agrícola global de consumidores de élite y clase media, organizado por las multinacionales en régimen de oligopolio como Cargill, Monsanto y Archer Daniels Midland y distribuido por monstruosas detallistas como Wall-Mart, Tesco o Carrefour.

Como en el caso de los medicamentos son los consumidores con tarjeta de crédito los que determinan lo que hay que producir. Mientras las farmacéuticas producen ingentes cantidades de medicamentos superfluos y dejan de lado las enfermedades que afligen a los pobres, la agricultura global produce biocombustibles, carne, frutas tropicales, flores ... fuera del alcance de la gran mayoría de la población del planeta.

style="font-weight: bold; color: rgb(204, 51, 204);">El FMI y la crisis financiera "asiática" de 1997

El FMI forzó a los países asiáticos a eliminar los controles sobre los movimientos de capitales y a liberalizar sus sectores financieros, facilitando la entrada/salida masiva de capital especulativo a corto plazo.

El FMI subordinó las medidas anticrisis a los movimientos financieros. Alegó que la causa de la crisis era la inflación y promovió el recorte del gasto público y los salarios. Estas medidas convirtieron la crisis en recesión profunda acelerando el colapso de la región. Los miles de millones de dólares suministrados por el FMI no se destinaron a aliviar los efectos de la crisis si no, como es habitual, a cubrir las pérdidas de las instituciones financieras internacionales que se habían salpicado en las corridas especulativas.

¿Quien manda en el FMI?

La dirección real (aunque informal) de estos organismos corresponde al Departamento del Tesoro de EEUU que tiene poder de veto.

Cuando un país con desequilibrios en sus cuentas pide un préstamo el FMI se pone a la cabeza de un grupo o cartel de prestamistas: Banco Mundial, bancos regionales (como por ejemplo el Banco de Desarrollo Interamericano), y bancos privados. Es el FMI el que negocia con el país con problemas e impone las condiciones para que todo el grupo prestamista acceda a conceder el préstamo.

Los países en desarrollo tienen una casi nula participación en el mecanismo de decisión del organismo donde la mayoría de los votos de los 185 países miembros quedan asignados a los países ricos.

Se trata de la utilización de mecanismos de intervención económica internacional por parte de las multinacionales (norteamericanas, pero también las demás) para someter a sus intereses al conjunto del planeta.

El Banco Mundial

El nombre completo del cual es Banco de Reconstrucción y Desarrollo, se había de encargar de la reconstrucción de los países destruidos por la guerra, y del desarrollo de los países nuevos (ex-colonias que se iban liberando de sus metrópolis). Sin embargo pronto se convirtió en la correa de transmisión de la operativa del FMI.

El FMI-BM, palanca de la financiarización

Además, con la financiarización especulativa a toda marcha, en la década de los 1980s y los 1990s actuarían como aseguradora y cobrador de última instancia de los arriesgados (y por tanto onerosos) préstamos espepculativos de bancos y demás inversores a los países "en desarrollo" (y luego a los "emergentes").

El modus operandi es el siguiente:

1. El capital financiero organiza una burbuja en un país a base de préstamos fáciles al sector privado y al sector público. El maná financiero crea una ilusión pasajera de que todos ganan, aunque unos más que la gran mayoría. Suben los precios. Se importa mucho más de lo que se exporta y la diferencia la cubren nuevos préstamos. La burbuja crece hasta que el nivel de endeudamiento resulta insostenible y flaquea la moneda del país atacado.

2. Entonces interviene el FMI como prestamista de última instancia para organizar una retirada ordenada de los inversores, con las menores pérdidas posibles. Presta al Banco Central del país dólares para que mantenga el valor de su moneda y el Estado pueda absorber una buena parte de la deuda privada, y, al mismo tiempo, dar tiempo a la oligarquía local y los inversores extranjeros a sacar fuera del país - y de la moneda - a buen precio, sus ahorros e inversiones.

3. En una tercera fase se permite el colapso de la moneda, dando entrada a enjambres de fondos especulativos para saquear las reservas del Banco Central. Así se crean las condiciones para el plan de estabilización diseñado por el FMI, en el que todo el peso de la contracción ha sido desplazado sobre los contribuyentes.

El FMI puede imponer condiciones a la política económica del país con problemas de endeudamiento. Con un numeroso staff de técnicos de todas las nacionalidades, edita informes anuales sobre el estado de salud de las economías nacionales, estudios y revistas como "Fin­anzas y Desarrollo".

- Un carísimo equipo de economistas que no se enteran de nada : ".. el sistema financiero ha mostrado una impresionante fortaleza, incluidas las recientes dificultades en el mercado de hipotecas sub prime." FMI, agosto de 2007.-

Todo pura pantalla para camuflar sus verdaderos objetivos. Sus informes no son "recomendaciones" sino material balístico para torpedear a los países que no se someten a sus intereses.

Bajo la influencia de las multinacionales y del Departamento del Tesoro, diseñan su intervención tratando al país en cuestión como si fuera un enfermo y ellos fueran los únicos médicos con derecho a intervenir. A las medidas de política económica que dictan al país las denominan terapia, diseñan "recetas" y administran "medicamentos".

Se trata de agencias internacionales de naturaleza autoritaria y tecnocrática, que no son responsables ni imputables por las consecuencias de las políticas que imponen a millones de personas, ante ninguna instancia democrática.

Control directo de la economía del país endeudado

Si el país se somete, el FMI pasa a controlar la política económica del país. El control es en muchos casos casi directo: gracias a un sistema informatizado instalado en el ministerio de finanzas del país "enfermo", los funcionarios del FMI y del BM siguen de cerca la evolución de la situación. Imponen al gobierno del país una de camisa de fuerza que le hace perder todo control de la gestión económica. Muchos documentos (incluso reformas constitucionales) son directamente redactados por el FMI y no es extraño que la redacción del Presupuesto sea casi una fotocopia del documento firmado en Washington al mismo tiempo que el acuerdo de préstamo del BM.

Se trata de una especie de gobierno paralelo que no debe rendir cuentas a la sociedad civil y los ricos del país X suelen estar de acuerdo porque el ajuste recaerá en el resto de la población, reforzando los mecanismos de explotación y de polarización social que sólo puede beneficiarlos. La "democracia" en estos países pasa a ser un eufemismo virtual pues el control de las decisiones opera desde Washington.

Terapias de choque. Contundencia ante todo

El tratamiento, para ser eficaz debe ser rápido (evitará la organización de una posible resistencia). El factor "sorpresa" es un elemento bien valorado por los técnicos del FMI.

Naomi Klein en su libro "La doctrina del Shock" explica como se crean las condiciones para acabar sometiendo a las poblaciones a las condiciones deseadas por las agencias al servicio de las multinacionales.

Las líneas de esta terapia de choque siempre son las mismas: El estado del país X pasa a ser controlado por los consejeros del FMI que ordena desviar los fondos destinados a sanidad, enseñanza, seguridad social, pensiones, vivienda, etc. hacia el pago de la deuda externa.

Se procede a una devaluación de la moneda con lo que de golpe los sueldos pierden la mayor parte de su poder adquisitivo. Los precios de los productos básicos se disparan.

El país se abre al mercado mundial y las pequeñas empresas y negocios desaparecen en cosa de meses y al no poder competir en este mercado.

Fin de la agricultura tradicional

Alejandro Nadal. Crímenes del BM en la India: "Después de un recorrido por pueblos y comunidades rurales de India en 1930, lord Macaulay comentó que había encontrado una agricultura llena de vida. No sólo los niveles de producción eran aceptables y había gran diversidad de cultivos, sino que la vida comunitaria se desarrollaba de manera vibrante. La conclusión más importante de ese viaje fue que si se quería dominar India sería necesario aumentar la vulnerabilidad del sector agrícola. Parece que 80 años después de ese episodio, las políticas del Banco Mundial y la complicidad del gobierno indio han hecho realidad la observación de lord Macaulay."

Los peor parados suelen ser las pequeñas explotaciones agrícolas. Según el FM y el BM la competitividad del país está en producir para el mercado mundial y en países con bajo nivel industrial esto significa reconversión agrícola en función de la demanda global. Por tanto la agricultura tradicional es atacada desde varios frentes:

a. Retirada de apoyos y subsidios estatales. Subida de los precios del transporte público, los carburantes, los alimentos básicos, etc.

b. Anulación de protección frente a importaciones con lo que el país es inundado por productos agrarios a bajo precio por las prácticas de dumping que practican los países con excedentes agrícolas subvencionados.

c. Reconversión forzada a la producción de productos para la exportación en régimen de sumisión a las multinacionales alimentarias que proporcionan todos los inputs (semillas, fertilizantes, pestizidas) y a las que comercializan los outputs.

d. Abandono de las tierras de los que no han podido reconvertirse y emigración a los suburbios chabolistas.

e. Caída en picado de los salarios reales

Los alrededores de las ciudades se llenan de chabolas de desempleados, excampesinos, niños sin escuela, .. condiciones óptimas porque aparezcan todo una ca­dena de empresas subcontratistas que trabajan para las multinacionales con mano de obra a precio de saldo.

f. Huída en masa de los cerebros duramente formados en el país.

El resultado

. El sueldo real cae en picado mientras que los precios se dis­paran hasta el nivel que marca el mercado mundial. En las tiendas se llenan de productos que la mayoría no pueden comprar.

. Las terapias de choque permiten una rápida recolonización por parte de las multinacionales con base en el norte rico. El país es forzado a sacar de golpe en subasta la mayor parte de los bienes públicos, con lo cual los precios que pagan las multinacionales son ridículos.


. La sociedad civil se disuelve rápidamente y el vacío lo llenan las mafias y los representantes de las multinacionales. La terapia de choque lleva la polarización social a niveles estratosféricos y las clases medias desaparecen.

. Para los países afectados se trata de una situación semejante a la de la Gran Depresión de los 30 sólo que ahora se trata de la Perpetua Depresión manufacturada y monitorizada por el tenebroso tándem FMI-BM.

. Las ciudades se convierten en megaciudades, ciudades monstruosas dónde los ricos viven en sus barrios privados entre alambradas electrificadas, guardas de seguridad y perros de presa, rodeados de kilómetros y kilómetros de chabolas. Las calles parecen pasillos enrejados pues la escasa policía pública no ve ni oye nada y, cuanto acaba la jornada en comisaría, no es extraño que se haga un sobresueldo por anticipado de algún mafioso.

. "Meninos da rua", viejos sin pensión haciendo de hombres-anuncio con un cartel al pecho y otro a las espaldas, llenan las calles y las plazas; las aceras llenas de paraditas donde los desempleados ofertan su magro patrimonio.

La "terapia" se deja sentir en cuestión de meses

En Tanzania el gasto en servicios públicos por persona cayó un 10% anual entre 1980 y 1989.

En Costa de Marfil, uno de los supuestos "tigres africanos", con un importante sector manufacturero y servicios urbanos modernos en la capital Abidjan, sufrió un embate de tal magnitud que en dos años quedó desindustrializado con un colapso total de la construcción y un rápido deterioro de la sanidad y todos los servicios públicos doblándose la extrema pobreza urbana entre 1987-1988.

En Nigeria la extrema pobreza en Lagos, Ibadan y otras ciudades pasó del 28% al 66% entre 1986 y 1996.

En América Latina la pobreza urbana creció en un 50% sólo entre 1980 y 1986. La renta media de la población trabajadora cayó un 40% en Venezuela, 30% en Argentina y 21% en Brasil.

En Méjico el empleo informal se dobló sólo entre 1980 y 1987.

En Perú la hiper-recesión inducida por la terapia de choque cortó de un tajo el empleo formal desde un 60% al 11% entre 1987 y 1990.

Buena parte de las clases medias, acostumbradas a contratar sirvientes para el hogar y disfrutar de vacaciones se encontraron de pronto entre las filas de los nuevos pobres. El porcentaje de población urbana pobre en Chile o Brasil aumentó el 5% en un solo año (1980-81).

Sólo unos cuantos medran durante la terapia: importadores, funcionarios y políticos corruptos, gansteres, narcos, militares, ... alcanzando unos niveles de consumo alucinógenos y llevando los índices de desigualdad a un grado esperpéntico.

Estados fallidos

El objetivo declarado es la reconceptualización del sector público que ahora sólo juega el papel de habilitador de los mecanismos de mercado. Pero la desproporción de estas terapias pude llegar a desestabilizar de tal forma a un país que acaba entrando en una espiral de crisis y depresión que diluye las mínimas estructuras públicas. Muchos estados simplemente desaparecen pasando a engrosar la larga lista de "estados fallidos", en los que las estructuras estatales han sido sustituidas por estructuras paraestatales, tribales, redes mafiosas, o señores de la guerra.


El número de países rotos no para de aumentar. Los países pobres que claudicaron a sus políticas abandonando la autosuficiencia alimentaria están pagando las consecuencias con la inanición.

En el diseño de las políticas del FMI dictadas a estos países no figuraba que hacer ante la crisis global y la especulación en productos alimentarios.

Triste paradoja, ahora es el tándem FMI-BM el que lanza mensajes y avisos a la comunidad internacional de que más de 100 millones de seres humanos padecen hambre. Casualmente en los países que fueron forzados a seguir sus políticas.

Los informes trucados del FMI

Esta realidad es camuflada en los infor­mes del FMI-BM con la evidente manipulación de las estadísticas . Así, el BM "estima" que en América Latina y el Caribe tan sólo el 19% de la población son pobres (es decir hay menos pobres que en los EEUU).

Más de 100 países han sido sometidos a planes de ajuste y terapias de choque. La contundencia ha sido terrible. Además, como que todos son "competitivos" básicamente en mano de obra barata, todos exportan productos similares, lo cual lleva rápidamente a la superproducción y por lo tanto a la baja del precio "mundial" de sus exportaciones.

El B.M. como banquero se ha demostrado muy eficiente y obtiene suculentos beneficios de sus operaciones con los pobres del 3r mundo. Ahora bien, como se trata en teoría de una agencia para el "desarrollo" (sin ánimo de lucro) los beneficios no se acumulan a las arcas del B.M. (lo cual seria de mal gusto) sino que se vuelven a prestar hinchando más todavía la enorme bola de endeudamiento que somete y paraliza a los países pobres del planeta.

Vemos pues la paradoja: Aquello que se presenta como la "solución" al endeudamiento acaba siendo la causa. En fin, como decía el Sr. Felipe González en la inauguración de la conferencia que celebró el cincuentenario de las instituciones de Bretton Woods, "la tarea del FMI y del Banco Mundial ha sido muy positiva".

El cinismo del FMI

Los discursos de ambas instituciones están llenos de términos como desarrollo, igualdad, educación, sanidad, lucha contra la pobreza, ...) y más después de un centenar y medio de revueltas anti FMI en 40 países sometidos a sus terapias. Ahora las terapias de choque y los planes de ajuste llevan un apéndice con " la dimensión social del ajuste".

Vemos como enfocan los temas:

Desarrollo

Desde su creación el disfraz ha sido un ­interés constante de las instituciones de Bretton Woods. Sus informes siempre han ido llenos de cantos al desarrollo, al "take off" de los países pobres, ... Su tradición ha sido la constante manipulación de las estadísticas económicas y sociales para presentar como éxitos fracasos estre­pitosos.

Igualdad

Proponen ayudar a los pobres aboliendo la legislación que favorece a "la aristocracia" del mundo del trabajo: a la abolición del salario mínimo, de las regulaciones laborales de la jornada de trabajo, de la seguridad en lugar de trabajo, de la seguridad social etc. Le llaman "flexibilización del mercado laboral". Se trata de dejar al trabajador en pelotas ante el patrón. Es una terapia "igualitarista": se consigue una igualación por abajo sin precedentes en la historia del planeta. Es la subproletaritzación de la gran mayoría de los seres humanos. Es la mundialización de la pobreza.

Lucha contra la pobreza

Desde 1989, los consejeros del BM, para de tapar la miseria e iniquidad que producirá el ajuste, "exigen", dentro del paquete de recetas preceptivo, la creación de un “Fondo de seguridad social” a favor de los “grupos vulnerables” que proporcione alguna compensación a los directamente afectados. Para el Capital, todo lo que no es privado, todo lo que es público, “distorsiona” su dominio. Según las instituciones de Bretton Woods la reducción “de la pobreza” consiste a disminuir los gastos sociales y redistribuirlas de manera selectiva a favor del pobres (grupos vulnerables). Con este fin, se constituyen "fondos sociales de urgencia" por "gestionar" la pobreza con la inestimable ayuda de las "desinteresadas" ONGs, mientras se procede a desmantelar las finanzas públicas, a cerrar las escuelas públicas, las clínicas y hospitales públicos.

Educación

Proponen eliminar la enseñanza pública, licenciando a los maestros a cambio de una fórmula consistente al conceder pequeños préstamos a los pobres (grupos vulnerables) que los permitan crear sus propias "escuelas privadas" informales a sus lugares de residencia (vidonvilles, fabelas, ... ). Así, la única responsabilidad de la admi­nistración será de controlar "la calidad de la enseñanza".

Sanidad

Como que la sanidad pública también" distorsiona", las comunidades rurales pobres habrán de reemplazar las enfermeras diplomadas y los auxiliar médicos por voluntarios sanitarios sin formación, mientras la suben los precios de la electricidad, el agua y el fuel necesarios para la esterilización, convierten estos centros en focos de infecciones de los que huyen los enfermos.

Medio ambiente

Desde 1992 hasta 2004 el Grupo Banco Mundial aprobó 11 mil millones de $ para financiar 128 proyectos de extracción de combustibles fósiles en 45 países, proyectos que producirán más de 43 mil millones de Tm. de CO2 (una cifra cientos de veces superior a las reducciones entre 1990 y 2012 pactadas en Kyoto). En 2004-2005 el Grupo del BM financió sectores intensivos en combustibles fósiles por un total de 7.600 millones de $ (37% del total de sus préstamos) en una relación de 17 a 1 en cuanto a financiación de energías renovables. Algunos de los beneficiarios de esta financiación son Halliburton, Shell, ChevronTexaco, Total, ExxonMobil, ...

El presidente del BM en 2005, Paul Wolfowitz, arquitecto de la Guerra de Iraq, no se sonrojaba al afirmar "Trabajemos juntos por un futuro amigable respecto al clima".

El BM y el FMI se disfrazan de ecologistas

Kyoto y el mercado del CO2 representaron una oportunidad de greenwash para el FMI-BM frente alos desastres sociales y ecológicos que su gestión ha propiciado.

El BM se ha apuntó en 2002 a los MDL con un megaproyecto en Brasil de plantación de 23.100 Hectáreas con eucaliptos, en Minas Gerais, Brasil, desplazando comunidades locales, destruyendo la biodiversidad, la capa freática de la zona y envenenando el suelo con pestizidas.

El Banco Mundial lanzó el Fondo de CO2 Prototipo (PFC) en abril del 2000. Participan 17 corporaciones y seis gobiernos. Las empresas y/o gobiernos obtienen créditos para polucionar a cambio de sus aportaciones. Entre las empresas están los máximos polucionadores mundiales: BP, Gaz France, Chubu Electric Power Co., Chugoku Electric Power Co., ...

El objetivo es situar al BM como pionero en el mercado de las emisiones de CO2 y permitir a los gobiernos y empresas participantes a seguir emitiendo gases a placer. Los proyectos que financia en los países en desarrollo permiten obtener créditos para seguir emitiendo CO2 (es decir, son considerados proyectos MDL o AC). Además de las plantaciones de eucaliptos, ha mostrado debilidad por las presas hidráulicas. En el 2004 había financiado cuatro mega complejos hidroeléctricos sin complejos en cuanto a las miles de Ha de tierras fértiles inundadas y a la población desplazada.

El G-8 ha resuelto entregar el liderazgo de la lucha contra el cambio climático al B.M. dejando marginada la ONU. El G-8 manifiesta su apoyo incondicional por los mercados del CO2 convirtiendo al BM en el broker central del sistema (arrancando unas suculentas comisiones de las operaciones de intermediación del 13%) mientras que gracias al Fondo de Tecnología Limpia dotado con 2.000 millones de $ por cada planta "menos" polucionante construida en el 3r mundo se podrá levantar otra en los países del centro.

Barney Frank, miembro del House Financial Services Committee: "El B.M. protege el medio ambiente un dia cada mes y dedica los 29 días restantes a destruirlo"

Colaboración de las ONGs

Si todo falla tenemos las ONGs Los neoliberales tienen muy claro la baza que han de jugar las ONGs. No hay que preocuparse demasiado por las consecuencias de las políticas implementadas por el FMI-BM. Las ONGs acuden inmediatamente como recurso de última instancia. Se ha creado un mercado de la compasión paralelo e intrínseco a la globalización que actúa como válvula de seguridad.

Pérdida de influencia del FMI pero más de lo mismo

En los últimos años el FMI ha perdido mucha de la influencia que tubo en los años 90. Perdió toda su credibilidad tras presidir toda una serie de desastres económicos. América Latina, bajo su tutelaje desde 1980, sufrió la peor caída de crecimiento económico de la historia moderna. La “terapia de choque” en Rusia resultó en realidad en un “choque” tras otro sin ninguna terapia y decenas de millones de rusos en la miseria mientras la economía rusa se colapsaba. Su último préstamo al cleptócrata Yeltsin desapareció misteriosamente en menos de una semana en una maraña de cuentas numeradas en paraísos fiscales.

La crisis asiática de finales de los 90 obedeció a la presión e intervención conjunta del FMI y el Tesoro norteamericano promoviendo la eliminación de las regulaciones de los flujos internacionales de capitales.

En los 1980s, un crecimiento económico del 7-8% anual se había traducido una mejora notable del nivel de vida de la región del Sudeste asiático.

En 1993, según el Consenso de Washington, se exigió la desregulación y la eliminación de las trabas respecto a los flujos de capital. Entre 1994-1997 la penetración masiva de fondos especulativos generó una burbuja en las bolsas y el tocho. Soros y compañía se encargaron de traducir el pinchazo subsiguiente en una corrida contra sus monedas para forzar la devaluación y la intervención del FMI.

Primero cayó Tailandia, lueg Filipinas, Indonesia y finalmente la pieza más cotizada, Corea del Sur. Se perdieron de golpe 24 millones de puestos de trabajo. Los hasta entonces prósperos "tigres asiáticos" fueron sometidos al esclavaje por deudas, obligados a "reestructurar", privatizar, y desmontar los aún precarios sistemas de protección social.

El FMI supervisó el desastre argentino desde 1998 a 2002, que condujo a la mayoría de la población por debajo de la línea oficial de pobreza de un país que había sido uno de los más avanzados de América. Solo desafiando al FMI pudo iniciar la senda de la recuperación.

Con la reciente subida del precio de las materias primas muchos países en desarrollo han podido acumular reservas de divisas suficientes para no tener que volver a pedir dinero a un cartel del FMI. Los nuevos gobiernos latinoamericanos están aprendiendo a financiar sus economías al margen del FMI.

Mercosur, el mercado común suramericano, bajo el liderzgo de Brasil, ha puesto freno al intento norteamericano del Area de Libre Comercio de las Américas. La Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) promueve no solo solidaridad regional sino transformación social basada en fundamentos y objetivos socialistas. Los países del MERCOSUR y ALBA han creado el BANCO del SUR como una alternativa financiera solidaria al BM y sus políticas.

En 2005, América Latina representaba el 80% de los préstamos del FMI. En la actualidad esta proporción se ha reducido al 1% de la cartera global de prestamos de este tenebroso organismo.

A parte del Banco del Sur se están entablando negociaciones para constituir un área monetaria latino americana en la que el comercio interregional de la zona utilizaría las monedas de los países implicados, y con el eventual objetivo de la creación de una moneda común para la región.

La garra del FMI-BM se cierne actualmente sobre África (en Sur África el proceso de terapias de choque tienen gran similitud con el proceso seguido en Rusia en los 90), pero allí están entrando con fuerza las empresas y bancos chinos en busca de materias primas que van desbancando la perniciosa influencia de la agencia pro-norteamericana.

Sin embargo la operativa sigue siendo la misma. Ante la crisis alimentaria mundial los sacerdotes del Banco Mundial, de la Organización Mundial de Comercio y del Fondo Monetario Internacional quieren que continuemos transitando el camino de la industrialización de la agricultura y la liberalización del comercio y la inversión, aún cuando esta receta sólo promete más de lo mismo.

En Nigeria el tándem FMI-BM están implementando la privatización del sector energético estatal según el recetario aplicado en Rusia.

El deterioro del Consenso de Washington

Los países desarrollados, con el 15% de la población mundial detentan el 60% del poder de voto en el FMI-BM. y el peso de Washington ha sido hasta la fecha definitivo.

Pero las instituciones de Bretton Woods y sus políticas obedecen a unos intereses que ya no representan fielmente a los del capitalismo en su conjunto.

Durante las últimas décadas se ha desarrollado una clase capitalista transnacional con una fuerte diversificación de la propiedad a escala global y una creciente interacción entre las élites.

El estado norteamericano ha dejado de representar el bastión del sistema capitalista para convertirse en una fuente de desestabilización creciente. La economía norteamericana no funciona si no es a base de enormes estímulos externos como son el endeudamiento y el gasto militar.

Hasta hace poco estos estímulos parecían favorecer la estabilidad del sistema de explotación global, generando suficiente liquidez monetaria (patrón dólar papel) y reprimiento los movimientos de resistencia al sistema.

Pero se trata del tipo de estímulos que precisa el drogadicto. Y ante esta perspectiva, la enorme bola de liquidez internacional generada por el creciente endeudamiento norteamericano, acabó cobrando vida propia convirtiéndose en un tumor financiero de proporciones galácticas que al estallar amenaza las mismas bases del sistema capitalista ante la amenaza de un creciente movimiento en pro del control social sobre el capital.

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