30/3/11

Microfinanzas, Banca Ética y otros micro-negocios en la BoP


Distribución global de la renta anual. Los pobres valen millones

Francisca Vega: “Atender a los olvidados no es compasión, es dinero”. “las personas que acceden a las microfinanzas son buenas pagadoras porque saben que no tienen una segunda oportunidad en el sistema financiero

Sad Mahmood, (dirige una unidad de inversión social de Deutsche Bank): "Hay que entender la dualidad del propósito. No es un esfuerzo filantrópico, pero tampoco es totalmente comercial. Se trata de un nuevo híbrido

Ricardo Morán: "Las microfinanzas, una industria artesanal montada originalmente por activistas contra la pobreza, está experimentando una verdadera revolución, con la entrada de miles de millones de dólares de los grandes bancos y fondos de inversión que han impulsando un crecimiento del 30% al 40% anual. Los mercados están convencidos de que los pobres constituyen un magnífico negocio. Los pobre valen millones."

Micro-neoliberalismo: el mercado BoP


Susan F. Feiner | Drucilla K. Barrer
: “Los neoliberales defienden el Grameen Bank e iniciativas similares precisamente porque los programas de microcrédito no cambian las condiciones estructurales de la globalización - como la pérdida de derecho a la tierra, la privatización de los servicios públicos esenciales o los recortes en salud y educación - que producen pobreza entre las mujeres en las naciones en desarrollo.

Las grandes corporaciones multinacionales son conscientes de que buena parte de la humanidad ha quedado excluida de “su mercado global”. En la base de la pirámide - bottom of the pyramid (BOP) – hay 5 mil millones de personas que viven con menos de 2 dólares al día. El 80% de la población del planeta es pobre. La globalización neoliberal está precipitando a la base de la pirámide a cientos de miles de personas cada día, a medida que las “clases medias” van siendo liquidadas por la crisis. El 95% del crecimiento de la población mundial se produce en la base de la pirámide.


Unas redes demasiado gruesas


Más de 5.000 millones al margen del mercado global. Un sencillo ejercicio de aritmética basta para indicar que entre 1.2 y 2 billones de dólares anuales se gastan y se ingresan al margen de las redes tendidas por las grandes corporaciones.

El supuesto que había imperado hasta ahora era que los pobres no tienen dinero para gastar y, por tanto, no constituyen un mercado viable. Ciertamente, el poder de compra para los que ganan menos de 2 dólares al día no se puede comparar con el poder de compra en las naciones desarrolladas. Sin embargo, en virtud de su número, los pobres representan un poder latente de compra significativo que debe ser desbloqueado.
Millones de pequeñas empresas locales, micro empresas, pequeños negocios artesanales y comercios, trabajadores autónomos, prestamistas, cajas rurales, cooperativas de crédito, cooperativas de autoempleo, ONGs,… operan en este sub-mercado que escapa al negocio monopolista transnacional.

Redes diseñadas para capturas más finas. La globalización inclusiva


No se trata de filantropía (aunque los sibilinos departamentos de relaciones públicas hayan detectado un verdadero filón en el asunto) ni de "responsabilidad social corporativa". Se trata de puro negocio, de pura codicia. La base de la pirámide se ha convertido en un objetivo clave para las grandes empresas multinacionales. Los peces pequeños pueden ser un buen negocio. Se trata de estudiar cuidadosamente el procedimiento para fabricar, comercializar, distribuir, … afinando las redes hasta que sean capaces de arrebatar a los pequeños negocios locales las tajadas más sustanciosas de la base de la pirámide. Se trata de que los 5.000 millones de pobres se conviertan en parte de un sistema capitalista global inclusivo, "sin intermediarios".

El Mercado BOP tiene un enorme potencial: 5.000 millones de posibles consumidores y una economía de más de 13 billones de $. Sin embargo, para participar en estos mercados, las multinacionales deben aprender a innovar. Los productos tradicionales, los servicios de distribución y los procesos de gestión de la ToP no funcionan en la BoP. En un slum como el de Nairobi, no hay tendido eléctrico, red de agua corriente, tendido telefónico, alcantarillado, carreteras, ….¿ Como instalar allí un Walmart?

La movida empezó a principios del nuevo milenio. De forma parecida a como Walmart arrebata el mercado (y los medios de subsistencia) a los comerciantes, tenderos, campesinos y pequeños productores independientes, el objetivo es el de arrancar la clientela de los slums de las manos de los pequeños negocios que han estado funcionando allí al margen del mercado global dominado por las grandes marcas.

En septiembre de 2002, la Harvard Business Review publicaba un artículo titulado “Servir a los pobres del mundo, provechosamente” (Allen Hammond). Poco después Strategy+Business, publicaba un extenso artículo titulado “La fortuna en la base de la pirámide” (Stuart L. Hart). Finalmente el libro “The Fortune at the Bottom of the Pyramid “ de C. K. Prahalad, de la Universidad de negocios de Michigan, se convertiría en la Biblia de los micronegocios.

Había que disfrazar la avidez y la codicia de las multinacionales planteando el tema como si se tratara de una aproximación alternativa para combatir la pobreza y el libro de C. K. Prahalad suministraba todo un arsenal de maquillaje. Bill Gates se apresuró a aportar su valiosa contribución a la causa: “supone una interesante iniciativa para luchar contra la pobreza con la rentabilidad

Se trata, ni más ni menos, de vestir el ave de rapiña con el traje del hada madrina cuya varita mágica convierte las artimañas de las grandes corporaciones en fórmulas milagrosas “win win” en las que todos los participantes (ricos y pobres) ganan.

Evidentemente, C. K. Prahalad manipuló la experiencia del Grameen Bank de Bangaldesh para extrapolar su teoría neoliberal de la BOP.

El Grameen Bank y la sorprendente solvencia de los más pobres


En los años 70, Yunus, un banquero y economista de Bangladesh, ideó un banco (Grameen Bank) para hacer préstamos a los pobres. Puesto que la falta de un colateral era generalmente una barrera para que los pobres pudieran pedir créditos, el Grameen Bank contrataba agentes rurales para hacer los préstamos y cobrar los pagos. Sólo las mujeres pertenecientes a los "círculos de préstamos" de Grameen podrían acceder a los créditos. Si una mujer en un círculo de préstamos no cumplía con sus obligaciones, las demás en ese círculo no podrían ser candidatas a créditos o serían las responsables de pagar la deuda de esa mujer. De esta manera, la responsabilidad colectiva del grupo favorecía la regularidad en los micropagos semanales y por tanto funcionaba como un verdadero aval.

El nuevo El Dorado de la globalización


La experiencia del Grameem Bank abrió los ojos a la codicia de las multinacionales. Había negocio en la base de la pirámide. Todo era cuestión de técnica. Yunus había descubierto que aplicando determinadas técnicas sobre el terreno, el negocio financiero era viable en el submundo de la BoP. Un enorme campo inexplorado se abría ante las facultades y escuelas de negocios en las que empezaron a surgir departamentos especializados en descubrir mediante que técnicas podía convertirse a la BoP en el nuevo El Dorado de la globalización. Proliferaron los masters en microfinanzas y en negocios en la BoP.

C.K. Prahalad aduce que los pobres no pueden participar en los beneficios de la globalización porque no tienen acceso a los productos y servicios que representan los estándares de calidad globales. La globalización ha de ser “inclusiva”. La competencia "libre y transparente" (sic) del mercado globalizado, a diferencia de los monopolios locales controlados por “los señores de slums”, tendrá la virtud de transformar a los pobres en consumidores. Ya no tendrán que depender solamente de lo asequible en el slum. Por el contrario, tendrán acceso a la inmensa gama y variedad de oportunidades que la globalización inclusiva puede ofrecer. Se convertirán en votantes de la globalización. Se trata, además, de una “inclusión” win win. Si las grandes empresas abordan este mercado atendiendo a los intereses de los "consumidores BoP", también pueden obtener suculentos beneficios.

Frente a los obvios beneficios para todos de la globalización inclusiva, la competencia que dificulta la penetración de las multinacionales en los slums (intermediarios, comerciantes, tenderos, cajas rurales, cooperativas de crédito, …) tiene que ser demonizada: “monopolistas”, “prestamistas”, “falsificadores”, “usureros”, “tiburones”…

A menudo los pobres pagan más que los ricos por ciertos servicios


Se tiene que superar la presunción de que los pobres no tienen poder de compra. Hay mucho dinero en la BoP. El problema está en diseñar un mecanismo capaz de aspirarlo. Nuevos y creativos enfoques son necesarios para convertir la pobreza en una oportunidad para el negocio. La naturaleza del mercado BoP tiene características que son distintas a lo conocido en el mercado global.

A diferencia de lo que se piensa, los pobres pagan más que los ricos por los servicios y bienes de primera necesidad:

En el slum de Dharavi, en las afueras de Mumbai, India, los pobres pagan una prima para todo, desde el arroz al crédito. Si se compara el costo de los artículos de consumo cotidiano entre Dharavi y B. Desai Road, el barrio de ingresos más altos en Mumbai, se advierte que los ricos pagan mucho menos por el agua, la luz, la vigilancia, las telecomunicaciones, el correo, las finanzas, … que los pobres del slum. La penalización puede representar de 5 a 25 veces lo que los ricos pagan por los mismos servicios. Se advierte, pues que su capacidad de consumo, en ciertos sectores básicos, es mayor que la de los ricos.

La oportunidad que se abre para las grandes corporaciones multinacionales es que pueden ofrecer productos y servicios en mejores condiciones que “los monopolios locales” y desbancar a los productores, intermediarios, cooperativas, prestamistas y comerciantes tradicionales.

Además, los pobres han demostrado ser tanto o más solventes que sus semejantes ricos. Los pobres pagan a tiempo y los impagos son raros. En el caso de ICICI Bank, con una base de 200.000 clientes pobres, la tasa de morosidad es inferior al 1%. La tasa de morosidad en el Grameen Bank, pionero de las microfinanzas en Bangladesh, es inferior a1 0,5 % entre sus 2,5 millones de clientes pobres. Las microfinanzas pueden resultar un buen negocio para la gran banca internacional.

Los pobres de Dharavi pagan un 100 % de interés por el crédito de los prestamistas locales.
Un gran banco (financiado con fondos de inversión éticos, por ejemplo) con acceso a este mercado sería el claro ejemplo del efecto “win win” de la globalización inclusiva. Ofreciendo créditos a los pobres al 25 % se obtienen pingües beneficios y los pobres pagan menos por servicios financieros.

Diseño de nuevos canales de distribución


Unilever y su subsidiaria en la India, Hindustan Lever Limited, fueron de las primeras en experimentar las posibilidades y los desafíos de este nuevo campo de expansión. Les siguieron Hewlett-Packard, DuPont, y Monsanto.

Procter&Gamble ha desplazado equipos completos de ejecutivos, ingenieros y diseñadores para espiar el funcionamiento del sub-mercado. Se instalan en las barriadas de chabolas y en los slums más degradados, para reunir datos de sobre los hábitos de consumo de sus moradores y las técnicas de ventas y canales de distribución de sus competidores.

A diferencia de lo que ocurre en el mercado de los EE.UU., donde dominan las grandes superficies, los minoristas individuales, en pequeños kioscos y puestos, que los compradores visitan varias veces a lo largo de un día, prevalecen en los submercados y difícilmente podrían ser desplazados. Procter&Gamble en la actualidad vende más a través de estos pequeños intermediarios que a través de Walmart. Comenzó una verdadera ofensiva para obtener espacio en los estantes de los pequeños quioscos y tenduchos, ofreciéndoles beneficios especiales que los rivales no ofrecen. Los comerciales de P & G visitan las tiendas cada dos semanas para poner en orden las estanterías de sus productos, controlar en inventario, letreros con los precios de los artículos y repartir artículos promocionales. Además, son los mismos representantes de ventas los que suministran directamente el producto al tendero.

Hindustan Lever Ltd. India, aplica el método Avon para distribuir sus productos. Contrata mujeres que se desplazan ofreciendo sus competitivos muestrarios por las extensas zonas rurales indias. (Avon es una de las mayores empresas de cosméticos en Brasil y ha utilizado un enfoque similar con más de 800.000 "damas de Avon" para llegar incluso a las regiones más remotas de la Amazonia.)

Un diseño del producto apropiado para la BOP


Procter & Gamble: "Si quieres vender a consumidores de renta baja, debes saber que es lo que hay en sus bolsillos" 

Para garantizar los márgenes de ganancia satisfactoria, P & G utiliza lo que llama "ingeniería inversa". En lugar de crear un elemento, y luego asignarle un precio - como en la mayoría de los mercados desarrollados – primero considera lo que los consumidores pobres pueden pagar. A partir de ahí, se ajustan las características y procesos de fabricación para cumplir los objetivos de precios.

Un truco muy recurrido, también por P&G, es el de comercializar los productos en envases de una dosis que son pequeños y baratos, y, por tanto, más asequibles. Grandes marcas de champú, dentífricos, medicamentos, alimentación, … han recurrido a ello (tener en cuenta que medido en toneladas, el tamaño del mercado del champú en la India es tan grande como el mercado de EE.UU..)

P & G comercializó unos polvos (PuR) para potabilizar aguas contaminadas. Se suministraban en pequeñas bolsitas a 0.1$ ls unida que permitían potabilizar 10 litros de agua. PuR se lanzó a gran escala en Filipinas, Guatemala, Marruecos y Pakistán pero nunca pudo conseguir beneficios. En 2005 P&G tiró la toalla. También ha diseñado un detergente que elimina la necesidad de aclarados múltiples, adecuado para consumidores sin acceso a agua corriente.

Servicios financieros en la BoP


El Banco Grameen, fundado en 1976, con el objetivo benéfico de hacer llegar los servicios financieros a los más pobres sin capacidad alguna de ofrecer nada en hipoteca, diseñó ciertas estrategias simples como la de los grupos de prestatarios solidarios (joint liability concept : los miembros comparten el préstamo con lo que se crea un incentivo solidario en pagar los intereses y amortizarlo; el banco ahorra en gastos de captación de clientes, administración, control y gestión) y la distribución de los servicios financieros a través de las Grammeen ladys, prescindiendo de sucursales. Los intereses y la amortización del microcrédito se establecen en cuotas semanales. El Banco Grameen consigue una tasa media de recuperación superior al 98%.

Otro elemento clave introducido por el Banco Grameen es la relación que existe entre el cliente y el oficial de crédito, quien tiene que visitar al cliente en su negocio o casa para poder verificar las características del negocio y medir la capacidad de pago. Pasada esta etapa, el oficial de crédito continúa con visitas periódicas, que le permiten hacer un seguimiento del estado del negocio y comprobar que el microcrédito fue adecuadamente utilizado.

El Banco Grameen demostró que los más pobres son más solventes que los ricos. El banco de los pobres no solamente sobrevivía sino que prosperaba y se expandía geométricamente. Había dejado de ser una institución de beneficencia para convertirse en un negocio que se autofinanciaba.

La experiencia del Banco Grameen despertó la codicia del capital financiero. El caso B.Grameen podía repetirse y multiplicarse globalmente hasta el infinito, dado el infinito número de hogares sin recursos que genera el sistema. Los cursos sobre microfinanzas y banca ética, se convirtieron de pronto en la estrella de las escuelas de negocios. En pocos años las microfinanzas se extendieron por todo el mundo.

Microbancos sin depósitos en el pasivo


Dado que los pobres no tienen capacidad de ahorro, las microfinancieras deben sustituir los tradicionales depósitos por formas alternativas de captación de fondos: préstamos de otros bancos, emisión de bonos o accediendo directamente a los mercados financieros globales titulizando los contratos (bancos de negocios compran los préstamos concedidos por las microfinancieras, los empaquetan y titulizan (CDOs) para colocarlos en el mercado de capitales). El “vehículo de inversión” puede tener varias franjas. Si el interés en la primera franja (senior AAA) es del 7%, en franjas junior (más arriesgadas BBB) pude subir al 16% o más, según los intereses cargados sobre los microcréditos contenidos en el portafolio. La agencias de rating (Fitch, Moodys, …) colocan las consabidas letras en los tramos y a jugar. (Una titulación verdaderamente arriesgada si tenemos en cuenta que se trata de créditos sin hipoteca o colateral alguno y susceptibles de “huelgas generales de pagos”)

La macro-microfinanciera mexicana Compartamos recibe fondos del Citibank, del Bank of America, de Wells Fargo Bank, del británico HSBC, y de los españoles BBVA y Santander Central Hispano.

Penetración de la banca comercial en el nuevo negocio "ético financiero"


La asociación o fusión entre microfinancieras y bancos comerciales ha permitido una simbiosis para aprovechar las ventajas de cada una. Mientras que las IMF tienen más conocimientos en el ámbito de la BoP, los bancos tienen la ventaja de un mayor acceso al capital y la infraestructura existente. Las microfinancieras pueden aumentar sus balances y su negocio gracias a los fondos que les proporciona la banca comercial mientras que ésta consigue acceso a fuentes de negocio que se le escapaban hasta ahora. Se trata de un proceso doble en el que unos escalan hacia arriba y los otros hacia abajo en el diseño y puesta en circulación de nuevos y sofisticados productos financieros "éticos".

El número de bancos comerciales que han establecido sucursales o secciones para microcréditos no para de crecer. Según el Consultative Group to Assist the Poor del Banco Mundial, hay 225 bancos comerciales que ofrecen estos servicios.

Bank of America, Wells Fargo Bank, el británico HSBC, y los españoles BBVA y Santander Central Hispano ya tienen divisiones microfinancieras totalmente operativas expansionándose en el micromercado.

La súbita avidez de los mercados por los microcréditos


El negocio ofrece tan buenas perspectivas que el capital especulativo internacional no ha dudado en adquirir considerables participaciones en microfinancieras. En marzo de 2007, Sequoia Capital, una firma de capital de riesgo del Silicon Valley, participó en una oferta de acciones por 11,5 millones dólares de SKS Microfinance Ltd. de Hyderabad, la India, una de las mayores entidades de microcrédito en el mundo. Numerosos inversores siguieron: Sandstone Capital de Boston, Valiant Capital de San Francisco, SVB India Capital Partners, una filial del Silicon Valley Bank

Las grandes corporaciones financieras internacionales se han apresurado en crear sucursales y agencias microfinancieras por todo el mundo (Credit Suisse ha creado una sección de microfinanzas que invierte el dinero de clientes que buscan inversiones “socialmente responsables”. Ofrecen buenos beneficios + buenas obras. De 5 millones de $ en 2003, el total de activos en microfinanzas de Credit Suisse alcanzaron los 1.000 millones en 2008) mientras que entre los fondos de inversión ha aparecido una nueva subespecie especializada en microfinanzas descendiente de la especie “fondos éticos” (Triodos Investment Management cuenta con un fondo en microfinanzas con un historial de ocho años, dando a los inversionistas un rendimiento anual entre el 7 y el 10%).

A finales de 2008, según el Grupo Consultivo de Ayuda a los Pobres (CGAP ), ya había más de 100 fondos de inversión en microfinanzas en el mundo, con un total estimado de $ 6.500 millones de dólares en activos.

Usura y falta de transparencia, la otra cara de los macro-"micro beneficios"


En 2006 buena parte de las microfinancieras repartieron dividendos superiores al 35% de la inversión.

Los pobres en su mayoría son iletrados o analfabetos y están mal informados. Lo cual permite a las microfinancieras practicar la más solemne opacidad en los términos de los créditos y la utilización de prácticas abusivas de recuperación.

La falta de transparencia es total. El tipo de interés efectivo que una prestataria paga por el microcrédito es muy diferente de la tasa de interés establecida en el préstamo. Las compañías microfinancieras habitualmente ocultan el costo de los intereses reales mediante el abuso de prácticas “creativas”, tales como el cobro de intereses sobre el valor original del préstamo y no sobre el saldo decreciente, los honorarios por adelantado, deducción de un depósito de seguridad (deducido de la cantidad del préstamo); ahorro obligatorio (recogidos con cuotas del préstamo), y carga de una prima de seguro. Con tales cargos ocultos es común que la tasa de interés efectiva anual sea más del 100 por ciento, cuando la tasa de interés establecida es sólo del 15 por ciento.

Cuando el Banco Compartamos, en México, empezó a cotizar en la bolsa en abril de 2007, el valor de sus acciones (nominal 6 millones de dólares) se disparó hasta los 1.500 millones, una revalorización que implicaba unas perspectivas de ganancias del 100% durante 8 años. Banco Compartamos carga unos intereses efectivos (TAE) en sus microcréditos que superan el 100% anual.

En el estado indio de Andhra Pradesh, más de 200 personas se suicidaron en 2006, al parecer debido a la intimidación de las microfinancieras. Los suicidios beneficiaban a las prestamistas gracias a los contratos de seguro de vida firmados por sus clientes. Las autoridades gubernamentales cerraron 50 sucursales de dos importantes instituciones microfinancieras y los acusó de explotar a los pobres con tasas de interés usurarias e intimidar a los prestatarios con prácticas de recuperación forzada.

La burbuja microfinanciera subprime


De 2004 a 2008 las microfinanzas experimentaron un crecimiento sin precedentes. Según datos de Microfinance Information Exchange (MIX), el sector experimentó un crecimiento medio anual de sus activos del 39%, acumulando unos activos totales de más de 60.000 millones dólares en diciembre de 2008.

El ritmo de crecimiento en Hispanoamérica también fue espectacular. La tasa anual de crecimiento del microcrédito en Colombia fue en promedio -entre el 2003 y el 2010- del 35%.

En 2009 existían 3.552 compañías privadas de microfinanzas con 155 millones de clientes. En un irónico vuelco del destino, están amasando una fortuna haciendo exactamente lo que los fundadores de los microcréditos quería evitar: explotar a los pobres.

Como en otras experiencias especulativas, la competencia entre las microfinancieras y la gran afluencia de fondos "éticos", está generando una proliferación de microcréditos sobre los mismos clientes, con lo cual a menudo se solapan y que acaban disparando las tasas de morosidad e impagos. Uno de los motivos de la solvencia de los pobres es la existencia de una única microfinanciera en la zona. No devolver un crédito te excluye como futuro prestatario. Esta restricción desaparece en cuanto compiten varias microfinancieras para colocarte más y más créditos.

A medida que aumentan y se acumulan microcréditos los prestatarios no alcanzan a devolverlos y suelen recurrir a endeudarse aún más para seguir al corriente de los pagos. Pueden producirse impagos generalizados, como la llamada de clérigos musulmanes a una huelga de pagos en Rumanagaram, India.

Países como Nicaragua, Marruecos, Bosnia y Herzegovina y Pakistán han experimentado desde 2009 una crisis de pagos de microfinanzas después de un período de alto crecimiento.

En todos los casos las facilidades en la obtención de fondos dispararon los créditos concedidos de forma que se produjo una verdadera caza de clientes semejante a la de las hipotecas ninja de la burbuja inmobiliaria en occidente.

Debido al la creciente y descontrolada competencia entre las microfinancieras, los pobres se veían acosados con múltiples ofertas con lo que se generalizó la recurrencia a amortizar préstamos antiguos con nuevos.

Resultados de la globalización inclusiva


A pesar de las expectativas despertadas por el submercado BOP los resultados obtenidos hasta ahora han resultado poco esperanzadores a excepción del sector de las microfinanzas y el de la telefonía móvil.

La micro-telefonía móvil


Se ha escrito mucho sobre la feliz historia del mercado BoP de móviles. Si en 1995 había más móviles en Manhatan que en toda el África Subsahariana, en la actualidad hay más líneas contratadas en China e India que en Europa y EEUU juntos. En la India más del 45% de los hogares pobres poseen un móvil, una penetración a la altura de los aparatos de TV. En 2008 el coste total por la posesión de un móvil (incluye aparato, servicio e impuestos) era de solo 5$/mes en buena parte de la BoP. La estructura de los servicios de telefonía móvil tiene dos importantes características: altos costes fijos y bajos costes marginales. Es decir, por cada nuevo móvil en funcionamiento el coste adicional para la compañía suministradora es casi cero. Ello permite que los usuarios con recursos representen buena parte de las rentas y los beneficios de las operadoras mientras que el sector BoP no representa un coste sino un beneficio adicional. Las operadoras han conseguido bajar los costes marginales en el sector BoP vendiendo a los pobres servicios pre-pago (se pueden comprar electrónicamente accesos pre-pago e incluso transferir créditos pre-pagados de un móvil a otro). Ello reduce los costes de facturación, morosidad, correo, … Virtualmente todos los usuarios BoP son de pre-pago. Además existe un floreciente mercado de móviles usados lo cual reduce el precio de entrada. Otra innovación (Grammenphone y su programa Village Phone ) es el modelo de acceso compartido según el cual una persona u organización compra una suscripción y alquila llamadas a otros. Los pobres de la BOP utilizan solo los servicios mínimos (llamadas y sobre todo usan la técnica de las “llamadas perdidas” conocidas como beeping, flashing, pranking, fishing, … cuyo coste es cero)

Fracaso en otros sectores


Sin embargo, en este caso como en el de los aparatos de TV, el éxito no es extrapolable al conjunto des submercado BOP en el que las barreras en cuanto a los canales de distribución,

Los problemas en el balance entre la reducción del coste y la calidad así como los vinculados a la distribución se convierten en barreras infranqueables para las multinacionales en el submercado BOP.

Los pobres viven en unas condiciones tan precarias que buena parte de los productos que consumen son de mala calidad, insalubres, tóxicos, falsificaciones, reciclados, …
Los pobres no pueden permitirse el lujo de consumir productos de la más mínima cualidad y las multinacionales no pueden exponerse a bajar la cualidad de sus productos especiales para pobres a unos niveles que pondrían en peligro su imagen de marca.

Los canales de distribución a menudo constituyen una barrera insuperable para acceder a los pobres. Conducir el producto hasta donde habitan los pobres puede resultar extraordinariamente complicado. En las áreas rurales las redes de distribución suelen ser de una precariedad aplastante o no existir en absoluto por lo que crear una red ex novo puede resultar extremadamente costoso.

¿“Beneficios” para los pobres?


Desafortunadamente hay muy pocos ejemplos de negocios provechosos "win win" en el submercado BoP. La agresividad de P&G en orden a colocar sus productos de belleza a medida de las mujeres de los slums (Fair and Lovely), ha conseguido derivar porciones de renta vitales para la nutrición y la sanidad hacia consumos superfluos.

Por lo que atañe a los servicios financieros, a medida que se ha impuesto el espíritu comercial se han generalizado los intereses abusivos y en muchos casos se detecta un círculo vicioso de la deuda, la dependencia del microcrédito, el aumento de las cargas de trabajo y la violencia doméstica asociada con la participación en programas de microfinanzas.

Son habituales los métodos coercitivos para amortizar los microcréditos. En la India los cobradores contratados por las microfinancieras suelen ser miembros de las castas altas, arrogantes y violentos, que actúan a cambio de una comisión del 20% del préstamo. Se han registrado casos (según denuncia de Asia News) en que “Invitan a las personas a suicidarse porque saben que existe un seguro en caso de muerte imprevista de los deudores. No quieren esperar tanto tiempo o estar detrás de los deudores pobres así que presentan la muerte como una alternativa muy practica”.

Susan F. Feiner | Drucilla K. Barrer : “El microcrédito alienta a las mujeres a trabajar a destajo desde su casa: cosiendo ropa, tejiendo alfombras, armando juguetes y componentes electrónicos. Quienes trabajan desde su casa -en su mayoría, mujeres y niños- suelen tener largas jornadas por muy poca paga en condiciones peligrosas, sin protección legal. Como hizo notar la periodista progresista Gina Neff, alentar el crecimiento del sector informal parece un consejo de alguno de los más reprobables personajes de Dickens

Hay evidencias múltiples de que la dependencia de los programas de microfinanciación para ayudar a los pobres puede resultar en una reducción de la ayuda del gobierno y de beneficencia (la "privatización de los programas públicos de protección social")

Los microcréditos avanzan hacia el Norte


Con el avance de la Depresión Permanente, la base de la pirámide va engrosándose aceleradamente, a medida que las clases medias se arruinan y caen. La BoP avanza arrolladoramente hacia el antiguo Norte desarrollado. Y con la BoP, los microcréditos. Los bancos y cajas están diseñando estrategias, filiales especializadas, y productos adaptados para este nuevo "mercado". Con una economía en caída libre, el sector informal va engrosándose rápidamente. Un mercado en expansión para la usura más desvergonzada.

Microfinanzas y lavado de dinero


Como se trata de organizaciones de “ayuda a los pobres”, la mayoría de las microfinancieras forman parte de la desregulada constelación de ONGs, Fundaciones, y otra categorías "éticas" y “sin fines de lucro”. La falta de regulación es un incentivo para la utilización de este tipo de organizaciones financieras para el lavado de dinero. Colombia es el segundo país en lavado de dinero a través de la banca y especialmente a través de las microfinanzas. Muchas ONGs, “redes”, cooperativas y bancos, están sometidos a investigación por presumirse que están lavando dinero del narcotráfico o de otro origen delictivo.

Más información

Principales fondos en el sector de las microfinanzas
:
http://www.microcapital.org/microfinance-funds-universe/commercially-oriented-funds/
Datos Sobre empresas del sector de las microfinanzas: http://www.mixmarket.org/

Fondos en microfinanzas en paraísos fiscales:
http://www.microcapital.org/microfinanceuniverse/tiki-index.php?page=ACCION+Investments+in+Microfinance+SPC

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