25/1/11

Especulación y crisis alimentaria

Fondo especulativo en alimentos promocionado por Catalunya Caixa disfrazado de inversión verde (sic)

Crisis alimentaria 1.0. vs crisis alimentaria 2.0.


Jayati Ghosh: "Los ricos especuladores han montado un casino donde las fichas son los estómagos de cientos de millones de personas inocentes"

La crisis alimentaria del 2007-2008 no fue un fenómeno coyuntural o extraordinario. Enfrentamos un problema estructural profundo generado por la vorágine neoliberal que ha convertido al sector en un medio fundamentalmente inseguro y proclive a la especulación inmisericorde.

El capitalismo en su fase colonialista tiene en su haber una extensa sucesión de crisis alimentarias (post en este mismo blog), pero todo apunta a que este siglo va a ser el siglo de las hambrunas y las revueltas alimentarias resultado de los rallies especulativos que van a irse sucediendo al son que marcan los mercados.

Causas de la crisis alimentaria 1.0.


En el sur de África no hubo sequía (la habitual causa del hambre y la malnutrición). Los mercados rebosaban de comida. Pero los precios se habían doblado en un lapso de pocos meses. Tampoco había ninguna evidencia de que los comerciantes locales estuvieran reteniendo el grano... Se repitió la misma historia en más de 100 países pobres y las revueltas del hambre se sucedieron por todo el planeta.

Causas estructurales

Durante la crisis alimentaria de 2007-2008, los medios de comunicación centraron la atención en algunos de las evidentes desequilibrios estructurales (agotamiento de los acuíferos, desertización, cambio climático, agotamiento y/o desaparición del suelo, precio del petróleo, ….) que habrían reducido la oferta, dejándose las verdaderas causas (los movimientos especulativos) en el tintero.

En realidad la oferta no se redujo: el Consejo Internacional de Cereales indica que la producción mundial de trigo aumentó en ese período.

Otra de las causas aducidas (el factor China) serían los cambios en los hábitos de consumo - más carne - de la "nuevas clases medias" de los BRICs (Brasil, India, China) que habrían generado un tirón de la demanda de alimentos. La profesora Jayati Ghosh del Centro de Estudios Económicos en Nueva Delhi ha demostrado que la demanda disminuyó en un 3% durante el período de alza de precios.

Otro elemento extensivamente citado fue el aumento en la producción de biocombustibles. Evidentemente, los nefastos subsidios para el desvío de la producción de maíz a los depósitos de los automóviles jugaron un papel, pero, por sí solo, no pudo ser suficiente como para que el precio del arroz subiera durante un solo año (2006) un 320%, el trigo un 80% o el maíz un 90%.

Aumento del precio del petróleo? En este caso el petróleo entró a formar parte del mix especulativo (petróleo + alimentos)

Causas conyunturales

El colapso inmobiliario generó una retirada desordenada de fondos en busca de algo más seguro. Goldman Sachs dirigió la tropa sobre el mercado de alimentos de forma que aunque la oferta y demanda reales siguieron en los mismos niveles que en los años anteriores, la demanda de derivados en alimentos se disparó, generando una imparable escalada en los precios que desencadenó la 1º crisis alimentaria del siglo. (la burbuja no pinchó hasta el verano de 2008)


A partir de julio de 2008 los precios de los alimentos (y resto de commodities) colapsaron. La burbuja especulativa se deshinchó de golpe con lo que quedaba bien a las claras que todos los factores citados no eran los responsables de la escalada. El único responsable había sido la especulación.

Resulta aleccionador que los cultivos que no se negociaban en estos mercados ( yuca, mijo, papas, …) tan solo subieron un poco como resultado del contagio.

Causas de las crisis alimentarias 1.0. y 2.0.


a) Monopolios e inseguridad alimentaria.

Veinte años atrás, muchos países en desarrollo tenían mecanismos diseñados para mantener un precio relativamente constante para los alimentos. Tarifas sobre importaciones protegían a los campesinos locales de las fluctuaciones en los precios mundiales. Los gobiernos administraban oficinas agrarias que adquirían el grano de sus campesinos por encima del precio cuando los precios mundiales eran bajos y obligaban a vender por debajo de los precios mundiales cuando estos eran altos. Ello daba una seguridad a los granjeros del país y mantenía un nivel asequible de precios para los consumidores. Además el gobierno solía organizar programas agrarios de ayuda, investigación tecnológica, cooperativas, etc.

Las políticas agrícolas neoliberales de los últimos 20 años (desinversión pública en el sector agrícola, disminución de los stocks de seguridad públicos, sustitución de cultivos tradicionales por cultivos para la exportación y la reestructuración del mercado agrícola a favor de unas pocas multinacionales que controlan toda la cadena de producción y distribución, suministrando los insumos y acumulando los beneficios en la comercialización, …) han convertido el sector en un medio estructuralmente inseguro y por tanto propicio a los asaltos especulativos.

Cuatro multinacionales Cargill, Archer Daniels Midland (ADM),Bunge y la francesa Louis Dreyfus, controlan el 70 por ciento del comercio mundial de alimentos.

Se ha instaurado un supermercado agrícola global para consumidores sumisos, organizado por multinacionales en régimen de oligopolio como Cargill, Monsanto, ConAgra, Kroger CO y Archer Daniels Midland, que suministran los insumos y comercializan la producción hasta el mismo consumidor con la colaboración inestimable de Wall-Mart, Tesco o Carrefour. Controlando con sus lobbies la formulación de las normas de comercio que rigen el sistema alimentario, esas empresas están en una posición perfecta para convertir la escasez de alimentos en pingües beneficios y eso es lo que están haciendo. Hemos permitido que un minúsculo clan de ejecutivos de empresas decidan como se ha de alimentar toda la población del planeta.

b) Desregulación financiera y crisis alimentaria

La desregulación financiera ha generado la aparición de sofisticadas formas de especulación en los mercados de “commodities” (alimentos y materias primas).

En 2000, La Commodity Futures Modernization Act desreguló el Mercado de materias primas en los EEUU permitiendo las operaciones over-the-counter (fuera de toda regulación o supervisión por parte cualquier agencia de control) abriendo el mercado de alimentos a cualquier tipo de inversores incluidos incluidos hedge funds, fondos de pensiones y bancos de negocios, sin ningún límite a sus posiciones.

Desde hace más de un siglo, los agricultores inventaron el mercado de futuros para protegerse contra el riesgo de las malas cosechas. Un agricultor en enero vende su cosecha (que recogerá en agosto) a un comerciante en agosto a un precio fijo (100 €), más bien barato. Si la cosecha en verano es buena sabe que va a perder algo de dinero, pero si la cosecha sale mal o se produce el hundimiento de los precios mundiales, el cobrará el precio pactado en enero. La regulación sólo permitía intervenir a las empresas con un interés directo en el sector.

En los años 1990, Goldman Sachs y otros presionaron para abolir la regulación que impedía su intervención. De repente, estos contratos se convirtieron en "derivados" que podían ser comprados y vendidos por agentes que no tenían nada que ver con la agricultura.

A partir de 2000 la legislación permitió el uso de acuerdos swap con el fin de poder tomar posiciones a largo plazo en índices de materias primas. Se trata de contratos a futuros que pueden prolongarse (roll over o peloteo) indefinidamente: (cuando se acerca el vencimiento del contrato se sustituye por otro, y así una y otra vez, de forma que se puede mantener una posición alcista indefinidamente. Así pues el contrato de venta de arroz a futuros se convierte (de la mano de la banca de negocios ) en un "producto financiero" más de la economía casino.

Los fondos en índices sobre el precio de determinados alimentos se negocian en el mercado sin adquirir nunca la propiedad de la mercancía en cuestión y el apalancamiento en las posiciones es enorme.

Así pues, a partir de 2000, el mercado de alimentos se convirtió en un mercado en el que la influencia de los fenómenos naturales cedía la batuta al enfermizo ánimo de los inversores.

La especulación con derivados sobre alimento ha transformado el tradicional acaparamiento físico por parte de los especuladores en un acaparamiento virtual. Managers de fondos de inversión, fondos hedge, fondos soberanos, grandes grupos corporativos, banqueros y ricachones, en lugar de acumular físicamente el trigo en silos vigilando que no se los coman las ratas, ni los hambrientos, atesoran derivativos en alimentos sin tenerse que preocupar por los gastos de mantenimiento y desinfección.

Los fondos de inversión controlan en la actualidad entre el 50% y el 60% del trigo comercializado en estos mercados. La cifra de la inversión especulativa en "commodities" aumentó de 5.000 millones de dólares en el año 2000, a 175.000 millones de dólares en 2007.

Como en el caso de otros mercados financieros, el mercado de alimentos es proclive a las asimetrías de la información y al comportamiento en enjambre en el que las tendencias son iniciadas por un reducido número de grandes operadores.

Se estima que la demanda especulativa de futuros en commodities aumentó entre un 60% y un 80% desde 2008. En 2010 el fondo hetge Armajaro compró 240.000 tm (más del 7% de la producción mundial) de cacao consiguiendo disparar el precio en unos meses.

En la actualidad el mercado alimentario es un mercado especulativo desnaturalizado que lanza señales erróneas. El resultado es una enorme volatilidad en los precios que conlleva adversos efectos tanto para los cultivadores (excesos o reducciones de siembras desfasados con respecto a las necesidades reales) como para los consumidores sobre los que sólo se repercuten de inmediato las subidas.

c) Expansión monetaria y especulación

En 2010 el precio del maíz subió un 52%, el trigo un 49%, el café un 53%, el algodón un 119%, ..., cobre, petróleo, gas, ....

Tipos de interés cercanos al cero y expansión desenfrenada de la oferta monetaria (helicópteros monetarios) han dejado a disposición de las compañías financieras enormes cantidades de fondos sin otra colocación rentable (la economía real no rinde) que no sea la especulación. Fondos hedge, bancos de inversiones y fondos de pensiones están entrando a saco en el mercado de "commodities" de forma que los precios de los alimentos y la energía están superando los de la crisis global de 2007-2008, niveles que de seguro van a generar que millones de personas pasen hambre y se produzcan revueltas por doquier.

De la burbuja inmobiliaria y financiera a la burbuja alimentaria


Los tres mayores “dealers” en derivados sobre alimentos son Bank of América, Goldman Sachs y JP Morgan. Los mayores actores europeos en el negocio son Credit Suisse, Deutsche Bank, HSBC, Rabobank y UBS. Un billón de dólares inoculados desde Wall Street, Londres y Frankfurt.

Tras el descalabro de las hipotecas titulizadas, los derivados en commodities constituyen en la actualidad el principal negocio de la economía casino. La burbuja inmobiliaria y crediticia es ahora una burbuja alimentaria. Los bancos de negocios, diseñan contratos y productos, cobran suculentas comisiones como asesores e intermediarios, cobran intereses por el apalancamiento de sus clientes especuladores, (fondos hedge) ... o negocian swaps por su propia cuenta organizando un ralli en el que actúan como cabeza del enjambre. Son negocios en los que siempre ganan.

Así pues bancos de negocios y avispados inversores (muchos de ellos rescatados recientemente con fondos públicos) junto a grandes compañías alimentarias y petroleras sacarán pingües beneficios a costa de los agricultores y consumidores de la aldea global. Sin embargo las revueltas alimentarias pueden convertirse en revoluciones poco amables con los mercados y las multinacionales.

Más sobre el tema

12/1/11

Haití. ONGs y neoliberalismo



ONGs sobre Haití

David Harvey: "Las ONGs son los caballos troyanos de la globalización neoliberal"

Ricardo Seitenfus: “Hay una relación causa-efecto entre la infelicidad de los haitianos y la felicidad de las ONGS y el peligro más grande que afrontamos ahora es la ‘onegización’ del país. Haití nunca estuvo tan debilitado como ahora y le toca dialogar y aceptar muchas cosas pero hay una relación perversa entre la debilidad del estado haitiano y la fuerza de las ONGS en el país

ONGs y mercado


El capitalismo tiene la habilidad de mercantilitzarlo todo. Dónde hay una necesidad que cubrir cabe la posibilidad de traficar, montar negocios y sacar pingues beneficios. La enfermedad, la educación, el sexo, la paternidad, el deporte, el reposo, respirar aire libre, el arte, ... ¿ Por que no traficar con la compasión?

En la India ha habido recientemente una fuerte controversia respecto a la marquetización de sus ONGs. Las ONGs de aquel país tienen una larga historia de trabajo con la gente trabajadora, educándolos a cerca de sus derechos y apoyándolos en sus reivindicaciones y favoreciendo movilizaciones de masas para forzar a los gobiernos a respetar sus derechos. Su marquetización implicaría la pérdida de contacto con sus bases en favor de estrategias y campañas que sintonizan más con los intereses donantes y sus intermediarios, que los de los hipotéticos receptores.

La mercantilización de las ONGs significa que el centro de atención de los traficantes de ayuda deja de ser "los damnificados". Todo mercado capitalista genera en sus operadores una ineludible necesidad de crecer y ganar cota en un medio cada vez más competitivo. El centro de atención pasa a ser "los donantes". Se trata de ofrecer “un producto humanitario” cada vez más atractivo y “venderlo” utilizando sofisticadas técnicas de marketing. Para ello es preciso contar con técnicos y directivos experimentados. El periódico El País ( 9 /1/2011) dedicó una página entera al tema con el título “Profesionales de la solidaridad”, un sector que ocupa en España a 529.000 empleados remunerados (y mucho incauto mal remunerado). En el artículo se cita sin desparpajo el caso ejemplar de un dinámico economista, con larga experiencia como director de ventas de Procter & Gamble, que ha sido fichado por una ONG fundada por un magnate de la banca. Cada vez son más concurridos los cursos y postgrados de especialización en ONGs impartidos por escuelas de negocios.

En muchos casos se trata de verdaderas corporaciones multinacionales con oficinas abiertas en paraísos fiscales para "gestionar" los cuantiosos fondos que reciben al margen de las onerosas regulaciones fiscales de los "gobiernos". 77 ONGs están siendo investigadas por tales prácticas.

Como funciona el mercado de la compasión (ver "El mercado de la compasión" en este mismo blog)


Los productores

Podría atribuirse a los “desastres naturales” la responsabilidad de generar situaciones que despierten estados de compasión masiva. En realidad es el mismo sistema capitalista el que proporciona la mayor parte del combustible para que los fenómenos naturales se conviertan en “desastres humanitarios”. Es el desastroso impacto del neoliberalismo en el planeta el que genera "oportunidades" y fondos para las ONGs.

Los clientes

La demanda proviene de los solidarios con motivaciones éticas o religiosas, pero también de los interesados en cultivarse una determinada imagen para triunfar en otros mercados (relaciones públicas) o de los gobiernos que quieren camuflar o encubrir operaciones poco éticas.

Papel de los damnificados

En el mercado de la compasión una perversa lógica se impone. Aunque el objetivo del negocio es “la solidaridad”, el funcionamiento del mercado exige que haya muchos damnificados, cuantos más mejor.

Así pues, el sistema capitalista roza la perfección: los pobres que genera el sistema, los "perdedores", los marginados, también pueden participar del sistema, y participan por la vía del mercado de la compasión.

¿HAITÍ o HAITONG?. Haití, república de las ONGs

En la actualidad se estima que hay unas 12.000 ONGs en Haití. Se trata de la mayor concentración de organizaciones humanitarias per cápita en el planeta. No se trata sólo de un “estado dentro del estado”, sino de un verdadero asalto al estado. Muchos haitianos consideran a su país una “república de las ONGs”. Haití se ha convertido en un estado ONG.

El sector humanitario ya representaba más de 1/3 del PIB antes del terremoto y es el sector que más empleos, sueldos y consumo genera en Haití; ciento de miles viven de él y, prácticamente, todo graduado haitiano intenta ser contratado por una ONG. El mismo primer ministro, Michele Pierre-Louis, hizo carrera en la FOKAL , una ONG fundada en 1995 por George Soros.

El creciente tumor de las ONGs y la atrofia del Estado haitiano son en realidad las dos caras de la misma moneda neoliberal, presta a sacar partido cualquiera que sean las circunstancias. El país no tiene recursos públicos para poder operar en un sistema mínimo de Estado. Toda la ayuda que llega se canaliza en su mayor parte a través de las ONGs. La ayuda de EEUU a través de ONGs made in USA, la canadiense a través de ONGs canadienses,...

Las ONGs capitalistas actúan como un verdadero disolvente de la sociedad civil. Numerosos militantes y organizaciones populares han sido cooptados por las ONGs.

Los “expertos” de las conferencias de donantes recomiendan que Haití debería fortalecer más el sector privado (más del 90% de su sistema educativo y sanitario a caído en manos privadas), la transparencia y el buen gobierno. La ironía es que todo apunta a que las recetas deberían aplicárselas a si mismas las opacas ONGs, reluctantes a rendir cuentas a nadie, incluidos los gobiernos donantes.

El discurso que ampara las actividades de las ONGs es “la corrupción gubernamental” . Pero es que en Haití es difícil que la corrupción venga del Estado puesto que el Estado carece de recursos. La verdadera cuestión está en cómo se administran los recursos recaudados por las ONGs. La excusa de la emergencia ya ha caducado. Lo que vemos ahora es la permanente sustitución del estado por las ONGs, al servicio, voluntario o no, de los intereses del neoliberalismo.

Descoordinación criminal y ganancia de pescadores


Dr. Tiffany Keenan: “Existe en la actualidad una necesidad perentoria de un cuerpo especial de policía para ONGs.

Haití se ha convertido en la gallina de los huevos de oro de las ONGs que acuden como moscas. Nadie sabe a ciencia cierta cuantas ONGs hay, ni lo que hacen, o en que se gastan los fondos. La duplicación de servicios y la ingente acumulación de material sin utilizar es prácticamente la norma tras la catástrofe. Sólo 300 están inscritas en el ministerio, así que hay cientos que actúan sin control alguno. La mayoría de ellas son cajas negras que nadie supervisa.

Las siglas y los logos de las ONGs más variopintas, en carteles, envases , banderas, vallados y anuncios, son más numerosos que las tiendas en los campos de refugiados. Se trata, ante todo, de estampar tus siglas encima de todo lo que huela a desastre. Nadie lo dude, la caridad es “negocio” y en Haití hay negocio para rato.

La descoordinación es tremenda. Se trata de "empresas" que compiten entre si con uñas y dientes. Cualquier tipo de centralización es mal recibida como un impedimento "gubernamental". Las formalidades y evaluaciones técnicas que involucran cada proyecto (diseñado para captar donaciones) incluyen absurdos requerimientos como “estudio del impacto ambiental” en ciudades que han sido devastadas. Construyen un hospital, pero no hay fondos para una carretera (construir carreteras es más bien algo gubernamental) con lo que el hospital se queda vacío y se convierte en otro “elefante blanco” fruto del despilfarro y la desorganización.

En río revuelto ganancia de pescadores. Se han producido demostraciones de miles de campesinos organizadas por el "Mouvman Peyizan Papay" (MPP) contra las sospechosas “donaciones” de la multinacional Monsanto, quemando cientos de toneladas de semillas (genéticamente modificadas) roundup.

Para las iglesias evangélicas el Haití de las ONGs se ha convertido un campo abonado para su expansión imparable (cerca de 500 iglesias evangélicas participaron en un festival en el estadio de fútbol de Port-au-Prince organizado por la Asociación Evangelista Billy Graham (BGEA) el 10 de enero de 2011.

El capitalismo del desastre también ha aterrizado en Haití


Mike Davis: "Las ONGs son una forma de imperialismo blando, juegan un papel semejante al de los misioneros de la época colonial, una especie de cobertura moral al saqueo practicado por las multinacionales"

Los contratistas de la "reconstrucción" de Irak, Afgahnistan, ... ya tienen llenos los maletines con las frescas firmas de los contratos opacamente adjudicados por la IHRC de Clinton y compañía. Y como en Irak o Afghanistan, la "reconstrucción" se queda en una "pseudo-reconstrucción".

Historia de Haití, la primera república negra del planeta


Tras décadas de experiencias neoliberales teledirigidas por el FMI, Haití ya era un estado fallido antes de que el terremoto asolara la isla y convirtiera al país en pasto de las ONGs.

El 25 de septiembre de 2008, el geólogo Patrick Charles volvió a advertir acerca del peligro inminente. En un informe publicado en Le Matin, diario local de Haití, decía: “Port-au-Prince está construida sobre una gran falta que va desde Pétion-Ville, cruza toda la península del Sur, hasta llegar a Tiburón. En 1751 y en 1771, esta ciudad fue completamente destruida por un sismo. Apuesto mis ojos que eso se repetirá. La ciencia puede fácilmente confirmarlo”. Y más adelante, la misma publicación hacía una predicción sombría: "Port-au-Prince corre el riesgo de transformarse, de la noche a la mañana, en un montón de ruinas al término de una violenta sacudida telúrica". “Durante dos siglos, ningún sismo principal se registró en la capital haitiana. La cantidad de energía acumulada entre las fallas nos hace correr el riesgo de un sismo de magnitud 7.2 en la escala de Richter. Es mejor no hablar, no es necesario asustar. Pero sería una catástrofe”.

El capitalismo y sus políticas neoliberales han creado las condiciones que han convertido a los desastres naturales "anunciados" en enormes catástrofes humanitarias.

Haití, la primera república negra de la historia

Antes de su independencia, Haití era considerada la perla más rentable del colonialismo francés gracias a la brutalidad de su economía esclavista. En 1791 se produjo una revuelta de esclavos y en 1804, tras derrotar a las tropas enviadas por Napoleón, los esclavos liberados fundaron la primera república negra de la historia.

Los colones esclavistas expulsados presentaron una larga lista de daños y perjuicios donde se detallaban escrupulosamente tasados (sin escrúpulos) los esclavos expropiados. En 1825, el rey Carlos X (que pretendió hacer volver a Francia al antiguo régimen), tras cercar la isla con su armada, exigió que Haití pagara a Francia la “Deuda de la Independencia” (150 millones de francos oro que equivalían a unas veinte veces el PIB de la época, unos 22.000 millones de $ actuales).

Haití fue obligada a financiar su deuda bajo el monopolio de un único banco francés que cargó sobre el país exorbitantes intereses y comisiones durante 122 años (La deuda de la independencia no quedó amortizada hasta 1947). En 2003, cuando las autoridades de Haití exigieron la devolución de la “Deuda de la independencia” el gobierno francés respondió colaborando en el derrocamiento del gobierno. (Una iniciativa civil reabrió el tema con motivo del terremoto y publicó en el diario francés Libération un "Carta abierta al Presidente Nicolas Sarkozy" declarando la deuda ilegítima e ilegal y exigiendo su devolución. Firmaron, entre otros, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, Cornel West y Naomi Klein. El gobierno francés se apresuró a rechazarla)

La ocupación norteamericana y los Duvalier

Los EEUU ocuparon Haití desde 1915 a 1934 al son de la “doctrina Monroe”. Los gobiernos impuestos por Washington se sucedieron incluso tras la marcha de los marines. La Guardia Nacional, una criatura creada por las fuerzas ocupantes serviría para sustentar las dictaduras militares que se fueron sucediendo bajo la férula del gran vecino del norte. EEUU se reservó una tasa sobre las exportaciones de café como pago a sus gastos de ocupación y siguió controlando la economía y la aduanas hasta 1945.

Los gobiernos títeres de los Duvalier, François Duvalier - Papa Doc- (1957 -1971) y su hijo Jean-Claude Duvalier -Bébé Doc- (1971– 1986), saquearon sin compasión el país con la colaboración de la banca internacional y el FMI (desviaron unos 900 millones de dólares a cuentas numeradas suizas y monegascas). Ahití quedó hiperendeudado y exhausto.

Baby Doc Duvalier sucumbió en los 1980s a los encantos de la flauta neoliberal del FMI, el típico esquema (que los haitianos llamaron "plan de la muerte") consistente en eliminar los aranceles sobre los productos agrícolas norteamericanos, conversión del sector agrícola hacia la exportación, implantación de maquiladoras en Port-au-Prince y resorts turísticos en las playas para absorber a la población expulsada del campo, ... A los sibilinos acordes de la flauta le sucedieron los bastonazos sin contemplaciones del FMI exigiendo el retorno de los préstamos sutilmente desviados por los Duvalier hacia paraísos fiscales.

Jean-Bertrand Aristide

En respuesta al empobrecimiento generado por estas políticas (la población en condiciones de pobreza absoluta subió al 60%), los haitianos eligieron a Jean-Bertrand Aristide y su partido Lavalas en diciembre de 1990. Antiguo sacerdote salesiano y seguidor de la teología de la liberación, Aristide intentó poner en pie una política antineoliberal que chocó inmediatamente con los intereses de EEUU y la clase dominante haitiana. En septiembre de 1991, nueve meses después de su elección, se vio obligado a exiliarse tras el golpe del general Raoul Cédras. La OEA condenó el golpe. Los golpistas con la ayuda de miembros de la CIA (Emmanuel "Toto"Constant, a sueldo de la CIA, organizó FRAPH - Front pour l'Avancement et le Progrès Haitie - una organización paramilitar para liquidar simpatizantes de Aristide) lanzaron una campaña de terror que acabaría con la vida de más de 5.000 haitianos.

Frente a los impresentables abusos de Cédras y sus paramilitares (asesinato del ministro de justicia Guy Malary, matanza en el slum de Raboteau, ... ). Bill Clinton negoció (octubre de 1994) con los militares la restauración del gobierno de Aristide (sólo hasta el final de su mandato en febrero de 1996). Aristide debería aceptar las condiciones impuestas por las multinacionales USA: pagar la deuda acumulada por los Duvalier, adelgazar la administración estatal, abrir el país al libre comercio reduciendo los aranceles sobre el arroz y el maíz a la mitad y privatizar los monopolios estatales (puertos, aereopuertos, molinos de grano, cementeras, teléfono y electricidad entre otros).

A eso le llamaron “Transformación sustancial de la naturaleza del estado haitiano”. No había nada nuevo en este plan (de la muerte II) que era la continuación de la injerencia extranjera que había transformado la agricultura tradicional campesina en cultivos para la exportación (café y mangos), desplazando a la mayoría de la población sobrante a las ciudades con el único resultado tangible de enriquecer a unos pocos agroexportadores y “desarrollar” gigantescos slums en los alrededores de Port-au-Prince. (Haití, un país tradicionalmente autosuficiente en arroz, es en la actualidad el 4ª mayor importador de arroz norteamericano).

Se produjeron protestas airadas contra las privatizaciones” y demás "reformas" neoliberales. Aristide se negó a llevarlas a cabo a pesar de las continuas presiones de Al Gore, el Banco Mundial i el FMI.

Durante este corto periodo de tiempo Aristide desmanteló las fuerzas armadas y estableció un nuevo cuerpo de policía civil.

Dado que la constitución impedía la reelección, en 1996 fue elegido Rene Preval, antiguo ministro de Aristide reconvertido en títere de los norteamericanos y presto a implementar el plan de privatizaciones y reformas, a cambio de un préstamo de 1.200 millones de $ destinado a crear un ambiente favorable al sector exportador.

Vuelta de Aristide

En noviembre de 2000, Aristide fue elegido presidente de nuevo con un aplastante 92% de los votos, empezando a gobernar en febrero de 2001. Con la excusa de ciertas irregularidades en el recuento, la oposición alegó fraude electoral y se organizó bajo las siglas de “Covergencia Democrática” con el apoyo de G. Bush y el “International Republican Institute”, (organismo especializado en derrocar gobiernos non gratos a los intereses de las multinacionales) para enfrentar al partido Fanmi Lavalas y desestabilizar el gobierno de Aristide.

El gobierno de Aristide introdujo mejoras salariales y reclamó el reembolso de los 21.000 millones de $ de la “Deuda de la Independencia” a Francia. El gobierno haitiano participó en proyectos cooperativos con Cuba y Venezuela. El gobierno de Chavez ofreció petróleo a precios reducidos Cuba desplegó la ayuda Sur-Sur enviando médicos, agrónomos,…, a la isla para ayudar y formar a los haitianos. Durante estos años, Haití intentó organizar un bloque comercial regional caribeño (CARICOM) al margen del sistema defendido por Washington (Área de Libre Comercio para las Américas).

La conspiración contra Aristide, un ensayo preliminar de los planes contra Chavez

Esto exasperó a los ricos y a las multinacionales que, en vista del poco éxito electoral conseguido (8% en 2002) hasta el momento, conspiraron furtivamente para desbancarlo, meterlo entre rejas con cargos de corrupción o simplemente asesinarlo. Se vocearon supuestas violaciones de los derechos humanos por parte de Aristide y sus seguidores. La ayuda prometida se cortó de cuajo (siguiendo la tónica del Banco Mundial, las agencias de desarrollo - Banco Interamericano de Desarrollo - y los mismos países europeos suspendieron toda ayuda a Haití) mientras que USAID y asociadas llenaban los cofres de los grupos de la vociferante oposición.

Últimos acontecimientos previos a la aniquilación de Haití

· En diciembre de 2002, Convergencia Democràtica crea el G184 (brazo agitador de la oposición en el que colaboran varias ONGs: USAID, el International Foundation for Electoral Systems, y el International Republican Institute)

· En enero de 2003, el G184 de convoca una huelga general en Port-au-Prince que resulta un absoluto fracaso.

· El 14 de noviembre 2003, en Port-au-Prince, el G184 organiza una demostración frente al palacio nacional que es superada de lejos por una contramanifestación de partidarios de Aristide. Convergencia Democrática denuncia violación de los derechos de expresión.

· El 11 de diciembre de 2003, el G184 y Convergencia Democrática organizan una marcha hacia la capital. Los defensores de Aristide, temiendo un atentado, se reunieron junto al palacio presidencial para impedir el avance de la marcha que fue disuelta con gases lacrimógenos. Los hechos se presentaron como un atentado al derecho de manifestación y EEUU llamó a su embajador en Haití.

· El 16 de enero de 2004, el G184 organizó una manifestación frente a los cuarteles de la ONU pidiendo el apoyo a su causa.

· El 29 de febrero de 2004 Aristide es desalojado del país (o raptado) y conducido a Sudáfrica.
Los paramilitares organizan una verdadera caza del simpatizante de Aristide y de miembros de organizaciones populares y sus familias, quemando sus casas y haciendo desaparecer sus cadáveres.

. El 9 de marzo de 2004, un "consejo de sabios", dirigido por EEUU, nombra como primer ministro a Gerard Latortue, un haitiano exiliado que trabajaba como consultor de negocios en Florida cuyo primer decreto es el de la salida de Haití del CARICOM. La Tortue, de 69 años, monta un gobierno de "técnicos", muchos de ellos exiliados en Florida. Otra de sus cartas de presentación fue la de cancelar la demanda de restitución de la Deuda de la Independencia.

. El 23 de marzo se encontró un montón medio calcinado de centenares de cadáveres de partidarios de Aristide, con signos evidentes de torturas a manos de los paramilitares.

· Por tres veces, el 6 de enero de 2005, en julio del mismo año y el 22 de diciembre de 2006, las tropas de la ONU (MINUSTAH) en sendas operaciones “anti-gang” atacaron Cité Soleil, un slum contiguo a la capital, núcleo del partido Fanmi Laval, matando a 23 civiles inocentes he hiriendo a una multitud.

Haití, estado fallido


Tras el terremoto, el neoliberalismo pretende crear la ilusión de un estado democrático y soberano en Haití invirtiendo millones de dólares en la organización de unas elecciones trucadas desde el inicio. Tras décadas de neoliberalismo (Haití es el país más neoliberal de américa) la dieta impuesta al estado haitiano a acabado con él. La Interim Haiti Recovery Comission (IHRC) dominada por Bill Clinton es quien "gobierna" y adjudica los contratos de reconstrucción en Haití.

El partido Lavalas (excluido del proceso electoral), las organizaciones populares y la izquierda, denunciaron las elecciones como una farsa y llamaron a un boicot que fue masivo como en el de las elecciones anteriores al seísmo en las que solo votaron el 3 por ciento de los haitianos.

Bill Clinton, la cabeza visible de las multinacionales en Haití, espera que a través de su plan de estabilización, el país quede "abierto a los negocios." Clinton tiene como objetivo implementar un plan neoliberal desarrollado por Paul Collier titulado: “Haití, de la catástrofe natural a la seguridad económica”, que incluye la privatización de cualquier recurso natural obtenible en la zona, el desarrollo de maquiladoras al estilo Ciudad Juárez, turismo y agricultura orientada a la exportación. Un enclave de mano de obra barata a sólo a 30 minutos de Florida.

Lista de algunas ONGs en Haiti

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